Me acuerdo que me quedé oliendo no se que objeto que olía a tí, como un autentico imbecil recuerdo que estuve un rato con aquella tela que en algún momento habrías tocado y en la que habías dejado tu olor. Recuerdo que inhalaba y pensaba en la intesidad de ese olor y en como ese olor te traía otra vez, en ese momento en el que ya te habías ido y ya nunca volviste. Que no volviste lo sé ahora, trece años después, entonces me quedé varios meses esperando a que volvieras. En todos esos meses me harté de escuchar Smashing Pumkins e imaginarme escenas de mala pelicula en las que tu me llamabas o me esperabas en la puerta de mi edificio y nos besabamos o hacíamos el amor debajo de un árbol fantastico que había en mi edificio. Nunca sucedió y de tanto oir Smashing Pumkins me cansé de ellos. Así que comencé a oir musicas mas tristes aun y empecé, lentamente, a no esperarte. Eso fue hace doce años.
Recuerdo que una vez nos vimos en una fiesta, era una fiesta extraña alrededor de una piscina, nos cruzamos cerca de la escalerilla de la piscina. Nos saludamos y estuvimos hablando un rato, recuerdo que volvía olerte y que aquello me agitaba. Es curioso pero el olfato tiene un poder brutal sobre nosotros, recordé al tipo de "El perfume", tu hablabas con esa distancia que mantiene el que se fue y yo supongo que traté de colarme por algun hueco de la conversación y no hubo manera. Supongo que en algún momento buscando una excusa mala te diste la vuelta y ya no hablariamos en toda la noche. Si recuerdo que yo me emborraché con cierta intensidad y que terminé lanzandome a la piscina y que de tí nunca mas supe.
Hoy, tantisimo tiempo después, al sentarme en el autobus he notado que la chica de al lado olía a ese perfume que usabas tu. He viajado bestialmente hasta todo eso, me he emocionado un poco y antes de bajarme del autbus me he dado cuenta que en el fondo es un olor algo empalagoso. Lo que es la vida
lunes, abril 23, 2007
domingo, abril 22, 2007
Sueño de una tarde de primavera
No estoy ni fuera ni dentro. Me muevo, por llamarlo de alguna manera, entre zonas o zona intermedia. Cierro los ojos, los mantengo cerrados y siento el sol, un calor que genera enormes y magnificas vibraciones en mi, soy dependiente del calor, de temperaturas mas arriba de los 22 grados. Oigo el movimiento de las hojas de un árbol provocado por un agradabilísimo vientecillo que pasa y se va. Oigo las hojas levemente agitadas pero además pienso que las oigo, es decir, no solo las oigo sino que pienso que estoy oyendo las hojas moviendose. Me sigo moviendo entrezonas, está todo eso, el sol, el vientecillo que pasa y se va, las hojas que se mueven, el ánimo afectado, para bien, por la temperatura exterior, sucede eso fuera pero también en mi. Está la realidad y lo que yo pienso de esa realidad. La zona intermedia. Esta lo de afuera y lo que eso afecta dentro y además la zona media, lo que yo pienso, lo que comprendo o percibo de entre ambos mundos. Se oye un pajarillo pasar, lo escucho, se ha quedado ahí, el sonido, por un fascinante viaje va desde la rama de ese árbol hasta una zona de mi oido que desconozco, pero ademas pienso:"estoy oyendo un pájaro". Sigo, sigo oyeno y respirando y pensando. Me duermo. Sueño bajo ese sol de primavera. La comunicación, entonces es directa, desaparece, pues, la zona intermedia. La barrera difusa de lo que pensamos. Sueño, luego existo.
Sin título
Sol.
He estado viendo como una hormiga se movía paciente y con cierta lentitud por el filo donde la ventana da al vertigo. He pensado que la hormiga no tiene conciencia de la altura y que realmente es curioso que un ser tan insignificante como yo, camine de esa manera por ese lugar que trasladado a mis dimensiones sería una autentica locura.
Domingo.
Las calle está tan vacia esta mañana y hay tanto silencio y tanta luz y es tan agradable que el buen tiempo esté por ahí, como afecta el animo y las ganas y la percepción de las cosas.
Suena el telefono.
Llamadas de domingo y sol. Ideas de calle y manga corta.
Primavera.
Nada como el Sol. Todo con el Sol. Sol
He estado viendo como una hormiga se movía paciente y con cierta lentitud por el filo donde la ventana da al vertigo. He pensado que la hormiga no tiene conciencia de la altura y que realmente es curioso que un ser tan insignificante como yo, camine de esa manera por ese lugar que trasladado a mis dimensiones sería una autentica locura.
Domingo.
Las calle está tan vacia esta mañana y hay tanto silencio y tanta luz y es tan agradable que el buen tiempo esté por ahí, como afecta el animo y las ganas y la percepción de las cosas.
Suena el telefono.
Llamadas de domingo y sol. Ideas de calle y manga corta.
Primavera.
Nada como el Sol. Todo con el Sol. Sol
sábado, abril 21, 2007
Lagartija
El año pasado ví una lagartija por el jardín, la identifiqué, y muchas dias la estuve viendo, a menudo me cruzaba con ella, pensé que era una vecina mas. La vecina lagartija, que por otro lado se movia por el vecindario de una manera bastante curiosa, formó, en seguida, parte de mi concepto de este vecindario curioso. Sin duda tenía mas trato con la lagartija que con la mayoría de los vecinos.
De pared en pared y colocada en un plano diferente al mio en este universo, la veía existir, sobrevivir en este mundo extraño. De pared en pared se movía como uno lo hace de calle en calle. A mediodia o a media tarde ahí iba la lagartija vecina con sus cosas, corriendo veloz si notaba mi presencia. Poco trato mas, poco contacto mas
No se que carajo fue de la lagartija. ¿Cuanto es el promedio de vida de una lagartija?, ¿Cuantas horas duerme una lagartija?. ¿Que es una lagartija. ¿Porque ese nombre?, ¿Lagartija?, Bonita palabra. ¿Sabe la lagartija que es una lagartija?, ¿Pienso en la lagartija y existe?. ¿Existe la lagartija vecina?. Una lagartija, todas las lagartijas.
De pared en pared y colocada en un plano diferente al mio en este universo, la veía existir, sobrevivir en este mundo extraño. De pared en pared se movía como uno lo hace de calle en calle. A mediodia o a media tarde ahí iba la lagartija vecina con sus cosas, corriendo veloz si notaba mi presencia. Poco trato mas, poco contacto mas
No se que carajo fue de la lagartija. ¿Cuanto es el promedio de vida de una lagartija?, ¿Cuantas horas duerme una lagartija?. ¿Que es una lagartija. ¿Porque ese nombre?, ¿Lagartija?, Bonita palabra. ¿Sabe la lagartija que es una lagartija?, ¿Pienso en la lagartija y existe?. ¿Existe la lagartija vecina?. Una lagartija, todas las lagartijas.
viernes, abril 20, 2007
Freddy
Madrugada. Tres Cantos
Hay un silencio sobrecogedor en la inmensa sala en la que tecleo ahora mismo. En el gigante edificio pocas personas debe haber. Además del silencio lo que mas percibo es una oscuridad que crece según ha ido abandonando la gente el edificio. Intuyo gente en otras plantas, informativos, emisión y demás, en esta planta nada, salvo el hombre que recoge las papeleras y yo. Miro al frente y veo que se acerca, trato de mantenerme tranquilo pero me sonrie y me asusta. La soledad acentua los miedos, deforma las sensaciones o las hace mas reales. El hombre recoge una última papelera y me mira, deja todo en el suelo y se dirige hacia mi. Camina despacio. Sin ser consciente del todo miro hacia otros lados esperando la figura de algún otro ser humano que le de a esta escena una sensación menos Freddy Kruguer que la que tiene. El hombre de las papeleras sigue caminando hacía mi. Me sorprende lo enorme que puede llegfar a ser esta sala. Sonrie y me asusto. Nunca tuve miedo de estas cosas pero es real, el hombre se me acerca despacio y sonrie, camina a ritmo lento, acentuando la sensación de paranoia tipica de las peliculas de serie b. Se apaga una luz a lo lejos, la oscuridad es mas intensa. Tengo ciertas ganas de sonreir y descubrir que esto es un juego, una idea graciosa para un post, pero no, todo sucede. Tecleo y el hombre esta cada vez mas cerca y la noche es mas oscura. Pienso que es extraño morir en primavera. Dos metros, ya está aquí, tecleo haciendo como que no le veo, pero le tengo detrás:
.- Perdona, me dejas coger tu papelera
.- ahhh, no, no, si,si cogela. No es mi papelera. Yo aquí vengo de freelance.
.- Si?. No jodas.
.- Si
.- Ahh, pues yo tengo contrato por obra. Una mierda. Subcontratan a mi empresa que es de servicio de limpieza y nos pagan dos duros.
.- Sabes que da miedo?. Las empresas modernas, colega. Dan mas miedo que el mismisimo Freddy Kruguer.
.- Ya te digo
Se da la vuelta. En el giro veo las afiladas cuchillas que lleva en las manos.
Esta empresa es Elm Street
Hay un silencio sobrecogedor en la inmensa sala en la que tecleo ahora mismo. En el gigante edificio pocas personas debe haber. Además del silencio lo que mas percibo es una oscuridad que crece según ha ido abandonando la gente el edificio. Intuyo gente en otras plantas, informativos, emisión y demás, en esta planta nada, salvo el hombre que recoge las papeleras y yo. Miro al frente y veo que se acerca, trato de mantenerme tranquilo pero me sonrie y me asusta. La soledad acentua los miedos, deforma las sensaciones o las hace mas reales. El hombre recoge una última papelera y me mira, deja todo en el suelo y se dirige hacia mi. Camina despacio. Sin ser consciente del todo miro hacia otros lados esperando la figura de algún otro ser humano que le de a esta escena una sensación menos Freddy Kruguer que la que tiene. El hombre de las papeleras sigue caminando hacía mi. Me sorprende lo enorme que puede llegfar a ser esta sala. Sonrie y me asusto. Nunca tuve miedo de estas cosas pero es real, el hombre se me acerca despacio y sonrie, camina a ritmo lento, acentuando la sensación de paranoia tipica de las peliculas de serie b. Se apaga una luz a lo lejos, la oscuridad es mas intensa. Tengo ciertas ganas de sonreir y descubrir que esto es un juego, una idea graciosa para un post, pero no, todo sucede. Tecleo y el hombre esta cada vez mas cerca y la noche es mas oscura. Pienso que es extraño morir en primavera. Dos metros, ya está aquí, tecleo haciendo como que no le veo, pero le tengo detrás:
.- Perdona, me dejas coger tu papelera
.- ahhh, no, no, si,si cogela. No es mi papelera. Yo aquí vengo de freelance.
.- Si?. No jodas.
.- Si
.- Ahh, pues yo tengo contrato por obra. Una mierda. Subcontratan a mi empresa que es de servicio de limpieza y nos pagan dos duros.
.- Sabes que da miedo?. Las empresas modernas, colega. Dan mas miedo que el mismisimo Freddy Kruguer.
.- Ya te digo
Se da la vuelta. En el giro veo las afiladas cuchillas que lleva en las manos.
Esta empresa es Elm Street
jueves, abril 19, 2007
Segundos
Mientras Leo Messi marcaba uno de los goles mas hermosos de la historia del futbol, una pareja de universitarios hacían el amor en una habitación de un piso compartido en el barrio de Gracia. Mientras en el estadio del Barsa el pequeñisimo jugador argentino aumentaba la adrenalina en los aficionados, la pareja iba llegando al punto elevado y fugaz de culminación del sexo. Es curioso pero real. Es sencilla e incluso está algo desgastada la compración del gol y el sexo, pero en este caso fue así. Cuando ambos acontecimientos sucedieron, en una calle de Buenos Aires un joven venezolano creyó ver un extraño reflejo en el cielo, no era mas que la anunciación de una tormenta, pero luego sabremos que el joven asociaría aquel reflejo como el aviso celestial de lo que sucedía en las piernas de Messi. En el instante en el que gol, orgasmo y reflejo en el cielo sucedian una mujer francesa atravesaba en su coche una avenida de París, volvía de su despacho camino a casa, se entretuvo viendo un cartel con la cara de la mujer socialista que se presentaba a las elecciones francesas, no pensó en nada, ni siquiera en politica, justo en ese momento el semaforo se puso en rojo, frenó y encendió la radio, sonaba una canción, una hermosa canción de Air, se dejó llevar. En ese instante el grupo Air, compuesto por dos integrantes, no estaban juntos, uno de ellos estaba en casa de su novia, el otro paseaba solo por un parque retirado de las afueras de una ciudad legendaria.
En ese instante preciso un perro ladró en un patio del 23 de enero de Barquisimeto, innumerables semaforos del mundo cambairon de rojo a verde y al reves. Nació o nacieron nuevos individuos, murió o muerieron otros. Alguien meaba, muchos, miles de litros de pis caían al mundo. Llovía y hacía calor, nevaba. Alguien lloraba, alguien reía. Alguien tocaba, alguien lo dejaba con su pareja, alguien se daba un beso por primera vez. Muchos llegaban a casa, muchos se emborrachaban, otros tantos estudiaban...
Eso sucedió, y millones de cosas mas, mientras el balóin cruzaba la linea. Messi celebró el gol, la pareja del barrio de gracia se abrazó y se mantuvieron en silencio, como si de algun modo fueran conscientes y reflexionaran sobre lo tremendamente inabarcable que puede llegar a ser un segundo. Y mientras tanto el universo se expande. Como diria mi abuela.... No somos nadie
En ese instante preciso un perro ladró en un patio del 23 de enero de Barquisimeto, innumerables semaforos del mundo cambairon de rojo a verde y al reves. Nació o nacieron nuevos individuos, murió o muerieron otros. Alguien meaba, muchos, miles de litros de pis caían al mundo. Llovía y hacía calor, nevaba. Alguien lloraba, alguien reía. Alguien tocaba, alguien lo dejaba con su pareja, alguien se daba un beso por primera vez. Muchos llegaban a casa, muchos se emborrachaban, otros tantos estudiaban...
Eso sucedió, y millones de cosas mas, mientras el balóin cruzaba la linea. Messi celebró el gol, la pareja del barrio de gracia se abrazó y se mantuvieron en silencio, como si de algun modo fueran conscientes y reflexionaran sobre lo tremendamente inabarcable que puede llegar a ser un segundo. Y mientras tanto el universo se expande. Como diria mi abuela.... No somos nadie
miércoles, abril 18, 2007
Error
Hubo un error. Ella había escrito una nota, una carta ó no sabemos muy bien que era exactamente lo que escribió. El lo leyó, mas tarde, unas horas después de que ella lo hubiera escrito el cogió el folio y lo estuvo leyendo. Y hubo un error, no se sabe aun si de escritura o de lectura, si ella escribió mal aquel par de palabras claves o si el, con las prisas, leyó algo casi igual pero terriblemente diferente. Hubo pues un error de comunicación, el no leyo lo que ella realmente quería contar y definitivamente la rueda de la equivocación había comenzado, ellos eran el principio, nada mas, de una cadena irreparable de errores.
Así será , una y otra vez, la cadena de los hombres. Basada, también, en sus propios errores, en sus posibles malas lecturas, en sus equivocaciones. Así es y así va.
Así será , una y otra vez, la cadena de los hombres. Basada, también, en sus propios errores, en sus posibles malas lecturas, en sus equivocaciones. Así es y así va.
lunes, abril 16, 2007
La obra perseguida de Martín Castillo
Foto: MartínE. Castillo . Variaciones sobre Capucine Martín apareció en el café con una maleta viejisima y muy deteriorada. Se sentó en la mesa y me saludó con cierta distancia, distancia que luego supe interpretar como lo que era, una altísima tensión y cierto panico. Serio, permaneció algunos minutos callados, pidió un café y comenzó a hablar:
.- Leprince, debo dejarle estas fotos que están aquí en la maleta . Pero escucheme, escondalas, ocultelas en algún lugar que nadie en el ancho e inabarcable universo sepa donde se pueden encontrar.
Callé, aquel encargo era mas que un encargo, era una misión heroica. Durante un tiempo debería ocultar toda la obra de Martín Emilio Castillo Morales, fotografo único y genial. Debian todas aquellas fotos permanecer al margen de una extraño grupo underground cuya finalidad última era secuestrar toda la obra del fotografo venezolano. Aquel grupo recorría las ciudades en las que había habitado Castillo con la intención de ir apoderandose de cada foto tomada por este, de cada negativo, de cada copia que hubiera de su obra amplia y generosa.
.- Se han apoderado de unas cuantas. Una de la serie suicidios que estaba en una casa en el sur de Francia- Me iba contando tenso y preocupado- De diario reciclado han robado algunas cosas en España, en casa de un viejo conocido en Carabanchel han robado dos. No se sabe como desaparecierón, ese viejo amigo simplemente sabe que una buena mañana pasó por el salón y vió que mis dos fotos ya no estaban colgadas. No percibió ningun signo de alteración, niguna ventana forzada, ninguna puerta rota. Todo igual menos mis dos fotos de Diario reciclado que ya no estaban.
Me fue contando mas robos, algunas cosas deVouyeur habián desaparecido en Caracas, en Buenos Aires no se había notificado ningún robo, pero no tardarian mucho en aparecer.
.- No se quienes son, de donde vienen, pero sus intenciones son perversas. Cada foto que hago, cada reportaje u encargo ahora lleva una terrible carga de amenaza. han faltado todos los ejemplares de una edición de la revista en la que trabajaba. Nadie conserva ya un ejemplar del numero 25. El numero 25 de la revista entero, cada uno de sus ejemplares, esta desaparecido, seguramente en manos de esta extraña mafia. Leprince, coja la maleta, salga del café y no me llamé, no me busqué en algún tiempo. Toda mi obra, todo lo que queda de mi obra está en esta maleta.
Me dió un abrazo, salió rapido, lo vi perderse por la avenida. Un rato despues pagué, salí a la calle. Fue así como comprendí que Martín me hubiera citado con tanta urgencia en el D:F. Salí a la calle, asustado, la maleta me aterraba. En una esquina de Reforma un hombre se me acercó.
.- Lleva usted en la maleta la obra de Castillo. Lo sé. Montesé en ese taxi verde. Y haga lo que yo le diga.
Salí corriendo por Bucarelli. Avancé rapido. Aun corro huyendo de las Neomartinistas.
viernes, abril 13, 2007
Percepción y sueño
Se que tecleo, que estoy haciendolo, tengo conciencia de que lo hago, letra tras letra, percibo el delicado roce de las teclas en los dedos. Se que oigo unos cuantos pajaros, el sonido de un riego automático que ha saltado en algún sitio bastante cercano, las mismas teclas y esporadicamente otros sonidos que suenan y caen. Se que veo un montón de objetos, mesa, silla, vaso, telefono y la pantalla del ordenador y el teclado que me ofrecen, en un orden que no comprendo, numeros y letras. Se que huele a algo, al café que sube ahí cerca en la cocina, a la manzana que muerdo, que además sabe a algo parecido a lo que huele, esa cosa del olor y el sabor que tan bien se llevan, que se entremezclan, huele a lo que sabe, sabe a lo que huele.
Se que he soñado con un montón de cosas, ahora las voy recordando. He soñado con la plaza de Colón y ahora comprendo por que. He soñado con A y B, A estaba jugando a las cartas en el cesped de Colón con unos amigos, B llamaba y comentaba que estaba en el parque de atracciones, realizando no se que actividad, yo estaba descalzo y con la guitarra, tambien en Colón, se me hacia tarde, no se para que, me ponía los calcetines, eran extrañisimos, formados de espejos, una gente me los miraba y yo les decía que me daba miedo usarlos por si me cortaba, esa cosa de la anitcoagulación que de alguna manera siempre me sale en los sueños. Me levantaba, me iba, caminaba por una especie o una deformación del barrio Salamanca atravesaba un café que era una mezcla interesantísima entre un cafe de Coyoacán y uno de Londres, Recordé que había olvidado la guitarra en Colón y volví corriendo, estaba apoyada en un árbol. Volví, atravesé de nuevo el Café, alguien me daba una llave dorada, sonó el despertador y ahora escribo aquello. Curiosamente hay un orden, diferente, pero hay un orden. Viene a ser esto, lo real, pero movido de un lado para otro, como si de alguna manera un puzzle tuviera dos maneras de hacerse, una primera en la que se ve la foto del paisaje y una segunda donde las piezas colocadas de una manera totalmente distina, también encajan y nos dan una imagen totalmente alterada de esto.
Se que he soñado con un montón de cosas, ahora las voy recordando. He soñado con la plaza de Colón y ahora comprendo por que. He soñado con A y B, A estaba jugando a las cartas en el cesped de Colón con unos amigos, B llamaba y comentaba que estaba en el parque de atracciones, realizando no se que actividad, yo estaba descalzo y con la guitarra, tambien en Colón, se me hacia tarde, no se para que, me ponía los calcetines, eran extrañisimos, formados de espejos, una gente me los miraba y yo les decía que me daba miedo usarlos por si me cortaba, esa cosa de la anitcoagulación que de alguna manera siempre me sale en los sueños. Me levantaba, me iba, caminaba por una especie o una deformación del barrio Salamanca atravesaba un café que era una mezcla interesantísima entre un cafe de Coyoacán y uno de Londres, Recordé que había olvidado la guitarra en Colón y volví corriendo, estaba apoyada en un árbol. Volví, atravesé de nuevo el Café, alguien me daba una llave dorada, sonó el despertador y ahora escribo aquello. Curiosamente hay un orden, diferente, pero hay un orden. Viene a ser esto, lo real, pero movido de un lado para otro, como si de alguna manera un puzzle tuviera dos maneras de hacerse, una primera en la que se ve la foto del paisaje y una segunda donde las piezas colocadas de una manera totalmente distina, también encajan y nos dan una imagen totalmente alterada de esto.
miércoles, abril 11, 2007
Sorel dramaturgo
Sorel se sentó aquella tarde frente a mi, no saludó. Se pidió una cerveza, permaneció callado y unos cuantos minutos después me comentó, algo agitado, el argumento para una extrañisima obra teatral.
Basicamente es esto, me dice bebiendo con rapidez y fumando profundamante, como si cada aspiración de humo fuera la ultima de su vida: Hay dos personas en la habitación de un Hotel, uno de ellos es un cantante de reputación, un músico de culto, uno de esos músicos afamados dentro de circuitos mas reducidos, accesible para oyentes de una determinada franja social preocupados por otras tendencias, otros estilos. La otra persona es un crítico músical de una de esas revistas que cubren esas músicas, esos estilos musicales menos populares. El músico acaba de publicar disco, ha recibido buenisimas críticas. El crítico no soporta los registros, el tono algo grandilocuente de sus letras, la falsa simplicidad de su música, pero reconoce el mérito de una carrera bien trabajada, muy pulida. La entrevista avanza en un tono cordial. EL crítico hace un par de preguntas algo incomodas y las introduce con ciertas reflexiones con las que el músico no esta de acuerdo, hay cordialidad, si, pero la tensión navega por debajo, en un plano invisible pero muy perceptible.La entrevista esta llegando al final. De repente la luz se va en todo el edificio. Algo extraño sucede, el crítico, que ya estaba apunto de irse, no logra abrir la puerta por que es electrica. Sucede entonces el dialogo largo y profundo de un crítico y un músico frente a frente, en la vertiginosa oscuridad de la habitación.
Miré a Sorel, le pagué la cerveza, me fumé un cigarrillo con él y pensé que nadie, jamas, llevaría ese argumento a escena. No se lo dije. Nunca se lo dije, pero así fue.
Basicamente es esto, me dice bebiendo con rapidez y fumando profundamante, como si cada aspiración de humo fuera la ultima de su vida: Hay dos personas en la habitación de un Hotel, uno de ellos es un cantante de reputación, un músico de culto, uno de esos músicos afamados dentro de circuitos mas reducidos, accesible para oyentes de una determinada franja social preocupados por otras tendencias, otros estilos. La otra persona es un crítico músical de una de esas revistas que cubren esas músicas, esos estilos musicales menos populares. El músico acaba de publicar disco, ha recibido buenisimas críticas. El crítico no soporta los registros, el tono algo grandilocuente de sus letras, la falsa simplicidad de su música, pero reconoce el mérito de una carrera bien trabajada, muy pulida. La entrevista avanza en un tono cordial. EL crítico hace un par de preguntas algo incomodas y las introduce con ciertas reflexiones con las que el músico no esta de acuerdo, hay cordialidad, si, pero la tensión navega por debajo, en un plano invisible pero muy perceptible.La entrevista esta llegando al final. De repente la luz se va en todo el edificio. Algo extraño sucede, el crítico, que ya estaba apunto de irse, no logra abrir la puerta por que es electrica. Sucede entonces el dialogo largo y profundo de un crítico y un músico frente a frente, en la vertiginosa oscuridad de la habitación.
Miré a Sorel, le pagué la cerveza, me fumé un cigarrillo con él y pensé que nadie, jamas, llevaría ese argumento a escena. No se lo dije. Nunca se lo dije, pero así fue.
martes, abril 10, 2007
Oualahila Ar Tesinam
Ritmo de percusión y coros profundos, constantes, el enloquecimiento que da la noche. La sensación de que se está pero no se esta. Curiosa la manía de los hombres de visualizarse siempre lejos, siempre en otros mundos. Curiosa la noche y el ritmo enloquecido de la percusión. Hay una busqueda, se vive en una busqueda. Si se cierra los ojos se traslada uno, con cierta facilidad, a la sensación de otra realidad. Se percibe un ligero cambio de espacio. Ahí va la luna, ahí va el cosmos y uno aquí y ahora sin estar del todo aquí y ahora. El hombre suele vivir unos segundos por delante del instante. Cierra los ojos, cierra los ojos y respira profundo. Vete lejos, tu cuerpo ahí, anclado a un espacio fijo y tu lejos, esparciendote por la invisibilidad del universo, sin embargo por mas que quieras la cabeza va por delante, no deja de ser mas que un juego de imaginación. Sigue el ritmo, un latido, estas viajando sin moverte del sitio. No hay manera de deshacerte de ti por que en el fondo no quieres deshacerte de ti. Quieres viajar, moverte invisiblemente por el cosmos pero la cabeza no deja de controlar la velocidad, el tempo y el ritmo del viaje. Quieres viajar y viajas pero por mas que quieras estas aquí y ahora. La cabeza tiene la manía de adelantarse, de poner el pie en el suelo antes de que pongas el pie en el suelo. Somos eso, por mas que ahora te niegues somos eso. Somos eso que pisa antes, que corre antes, que piensa las palabras y habla, que busca y define. Somos eso y eso que imaginas cuando dejas tu cuerpo en tierra y te pierdes. Oyes el ritmo y la noche sigue su curso.
PS: Pocos grupos me han conmovido mas que Tinawiren
PS: Pocos grupos me han conmovido mas que Tinawiren
lunes, abril 09, 2007
9 de abril
Es de noche ya. Espero. Suena una música con un tempo que empuja a un estado realmente agradable, una atmosfera curiosa recorre esta habitación. He recordado un montón de sueños que tuve anoche, algunos de fácil interpretación, otros increiblemente indescifrables. Los dias de lluvia son extraños, da la sensación de que duran menos, que son mas cortos, que se va mas rápido el dia, pero de alguna manera todo eso sucede lentamente. El tiempo, con lluvia, se parece a un acordeón. Quizá tenga que ver la luz, la luz es casi todo el dia muy parecida, leves varaciones de grises que terminan fundiendose en el mas oscuro de los grises, el negro de la noche.
Se va el dia, este dia preciso y único en la linea invisible e inabarcable del tiempo. Se va el nueve de abril, se irá perdiendo, confundiendose, amontonandose con otros dias cercanos. Irá , casi seguro, borrandose y poco o nada quedará de este nueve de abril allá, dentro de diez años, veinte, setenta. Se va este dia irrepetible que cada uno recordará a su manera. Yo recordaré e iré borrando lentamente mi nueve de abril. Otro recordará este nueve de abril o lo olvidará pero de manera distina. Alguien cumplió dieciocho años, alguien nació hoy, alguien tuvo su primer hijo o su tercero, se habrá muerto el padre o el hermano de alguien, alguien no recordará hoy que fue precisamente hoy cuando todo comenzó o que sucedió un algo que empujó a aquello que sucederá después. Eso sucede o sucedió este nueve de abril, que su manera, son infinitos nueves de abril. Avanza el tiempo , se diulye despacio este casi infinito e inabarcable nueve de abril.
Se va el dia, este dia preciso y único en la linea invisible e inabarcable del tiempo. Se va el nueve de abril, se irá perdiendo, confundiendose, amontonandose con otros dias cercanos. Irá , casi seguro, borrandose y poco o nada quedará de este nueve de abril allá, dentro de diez años, veinte, setenta. Se va este dia irrepetible que cada uno recordará a su manera. Yo recordaré e iré borrando lentamente mi nueve de abril. Otro recordará este nueve de abril o lo olvidará pero de manera distina. Alguien cumplió dieciocho años, alguien nació hoy, alguien tuvo su primer hijo o su tercero, se habrá muerto el padre o el hermano de alguien, alguien no recordará hoy que fue precisamente hoy cuando todo comenzó o que sucedió un algo que empujó a aquello que sucederá después. Eso sucede o sucedió este nueve de abril, que su manera, son infinitos nueves de abril. Avanza el tiempo , se diulye despacio este casi infinito e inabarcable nueve de abril.
domingo, abril 08, 2007
La partitura está en el cielo
EL músico leia Eureka sentado sobre una piedra. A lo lejos el mar formaba un fantastico juego de luz provocado por la posición del Sol y el movimiento incesante de las nubes. El músico se detuvo en un parrafo conmovedor, en el libro acababa de leer que aceptamos el incomprensible infinito por que nos parece mas incomprensible aun que el universo concluya, que tenga fin. Se levantó, extendió su mirada y sintió el vertigo que produce, solo a veces, pensar que desde uno mismo en adelante nada se acaba.
El músico llevaba un par de años sin ninguna composición escrita. Atormentado por la idea de haberse quedado seco, vivía en constante reflexión sobre que caminos quería buscar o recorrer, que era aquello que necesitaba trasladar a las partituras. Suspiró como suspiraba cada vez, cada minuto que pensaba en ello. Miró al cielo y comprendió...
Su nueva obra sería la traducción de la nubes a un pentagrama. Trazaba cinco lineas paralelas imaginarias en el cielo, por ahí, y en constante movimiento iban pasando nubes colocadas cada una de ellas en una posición de ese gigantesco pentagrama. El tamaño de las nubes indicaban la duración de esa nube-nota. Así comenzaba su nueva obra. cada nube era una nota ubicada en ese pentagrama imaginario que el había trazado en el cielo. Para no olvidar bajó corriendo hasta la arena de la playa, vacia y solitaria, trazo tambien en la suave arena un pentagrama gigante, miraba arriba y traducia aquellas nubes-notas en notas de su pentagrama de arena. Una tras otra, las nubes pasaban formando el sonido de su composición. En un momento preciso, en un largo espacio de claros en el cielo pensó: "Es aquí el final de esta pieza". Levantó la vista a lo largo de la playa. Un inmenso dibujo había quedado trazado tambien en la arena. Aquellas nubes se podían ver traducidas ahora en la arena de la playa como notas de una melodía recien descifrada.
En casa, ya con la partitura en su cuaderno, se sentó al piano y tocó. Pocas cosas mas sorprendetes había escuchado en su vida. Tocó y cerró los ojos. Se dejó llevarpor el extraño y enigmatico sonido del cielo.
El músico llevaba un par de años sin ninguna composición escrita. Atormentado por la idea de haberse quedado seco, vivía en constante reflexión sobre que caminos quería buscar o recorrer, que era aquello que necesitaba trasladar a las partituras. Suspiró como suspiraba cada vez, cada minuto que pensaba en ello. Miró al cielo y comprendió...
Su nueva obra sería la traducción de la nubes a un pentagrama. Trazaba cinco lineas paralelas imaginarias en el cielo, por ahí, y en constante movimiento iban pasando nubes colocadas cada una de ellas en una posición de ese gigantesco pentagrama. El tamaño de las nubes indicaban la duración de esa nube-nota. Así comenzaba su nueva obra. cada nube era una nota ubicada en ese pentagrama imaginario que el había trazado en el cielo. Para no olvidar bajó corriendo hasta la arena de la playa, vacia y solitaria, trazo tambien en la suave arena un pentagrama gigante, miraba arriba y traducia aquellas nubes-notas en notas de su pentagrama de arena. Una tras otra, las nubes pasaban formando el sonido de su composición. En un momento preciso, en un largo espacio de claros en el cielo pensó: "Es aquí el final de esta pieza". Levantó la vista a lo largo de la playa. Un inmenso dibujo había quedado trazado tambien en la arena. Aquellas nubes se podían ver traducidas ahora en la arena de la playa como notas de una melodía recien descifrada.
En casa, ya con la partitura en su cuaderno, se sentó al piano y tocó. Pocas cosas mas sorprendetes había escuchado en su vida. Tocó y cerró los ojos. Se dejó llevarpor el extraño y enigmatico sonido del cielo.
miércoles, abril 04, 2007
Jaime
Jaime sabe que es un mal actor. Sabe que no sirve para eso, que es una profesión inalcanzable, pero se esfuerza en llegar a serlo. Así, con cierta fé recorre los castings de la ciudad, uno tras otro esperando que un dia, sin previo aviso el don de actuar se cuele en su alma, que de repente ejerza, sepa ser otros, sepa hacerlo.
A Jaime le gusta la profesión, le gusta en los castings cuando le dan una frase y le piden que ponga determinado tono, que trate de ser o parecer mas irónico o mas drámatico o mas gracioso o mas contundente o mas terrible. Le gusta buscar esos matices por ahí dentro, pero sabe que no lo hace bien. Jaime es un actor malo, como hay malos fontaneros o malos conductores o malos músicos. Si se le dice que pronuncie la frase con tensión hay cierta comicidad en su tensión, si la frase tiene que convencer o ser la frase final de un drama a Jaime le sale un tono casi infantil, como de niño regañado que produce si cierta pena pero poca tragedia. Si la frase tiene que producir risa, risa no produce y es justo hay cuando alguien del casting le mira y le dice: "muy bien, Jaime. Ya te avisaremos con lo que sea"
Jaime nunca ha ejercido mas allá del casting. Sus actuaciones siempre se quedan ahí, en las pruebas, nunca ha rodado nada, nunca ha actuado para el público. Nunca un escenario. Jaime sin embargo acude a cada uno de los castings donde le mandan. Su agencia llama constantemente. "Jaime, hay casting para un anuncio de Nestle en la calle Toledo", " Jaime, casting para anuncio de Gas natural", "Jaime buscan extras para pelicula de Bigas Luna". Las agencias son insaciables, mandan y mandan actores por los castings de la ciudad. Jaime jamás falta a ninguno.
Habrá un papel para Jaime, en algun spot, en alguna pelicula, en algun corto universitario, habrá un papel para este buen hombre. Hay un papel en algun guión del mundo para él, y JAime sabe que un dia personaje y él se encontraran. Jaime busca esperando ese dia que el personaje entre y el le de la bienvenida. Se encontraran. Jaime y personaje serán uno.
.- Todavia no he encontrado un papel a mi medida.
Y sigue de casting en casting
A Jaime le gusta la profesión, le gusta en los castings cuando le dan una frase y le piden que ponga determinado tono, que trate de ser o parecer mas irónico o mas drámatico o mas gracioso o mas contundente o mas terrible. Le gusta buscar esos matices por ahí dentro, pero sabe que no lo hace bien. Jaime es un actor malo, como hay malos fontaneros o malos conductores o malos músicos. Si se le dice que pronuncie la frase con tensión hay cierta comicidad en su tensión, si la frase tiene que convencer o ser la frase final de un drama a Jaime le sale un tono casi infantil, como de niño regañado que produce si cierta pena pero poca tragedia. Si la frase tiene que producir risa, risa no produce y es justo hay cuando alguien del casting le mira y le dice: "muy bien, Jaime. Ya te avisaremos con lo que sea"
Jaime nunca ha ejercido mas allá del casting. Sus actuaciones siempre se quedan ahí, en las pruebas, nunca ha rodado nada, nunca ha actuado para el público. Nunca un escenario. Jaime sin embargo acude a cada uno de los castings donde le mandan. Su agencia llama constantemente. "Jaime, hay casting para un anuncio de Nestle en la calle Toledo", " Jaime, casting para anuncio de Gas natural", "Jaime buscan extras para pelicula de Bigas Luna". Las agencias son insaciables, mandan y mandan actores por los castings de la ciudad. Jaime jamás falta a ninguno.
Habrá un papel para Jaime, en algun spot, en alguna pelicula, en algun corto universitario, habrá un papel para este buen hombre. Hay un papel en algun guión del mundo para él, y JAime sabe que un dia personaje y él se encontraran. Jaime busca esperando ese dia que el personaje entre y el le de la bienvenida. Se encontraran. Jaime y personaje serán uno.
.- Todavia no he encontrado un papel a mi medida.
Y sigue de casting en casting
martes, abril 03, 2007
El post 500
Es de noche y hace frio. El vigilante del camping lee y anota algo sobre Camus. Fuma, se limpia las gafas. Mira la curva donde la carretera se hace carretera y deja de ser la salida del camping. Nota la oscuridad. Coge el bolígrafo y empieza a escribir. No quiere ser vanguardista, no quiere ser poeta ni narrador, quiere hacer su propia literatura, su propio universo. Quiere traer todo el pasado, convertirlo y reirse de todo lo que es recuerdo, trasformarlo y sacar unos cuantos personajes de otras épocas. Recuerda sus lecturas, esos personajes que tanto han calado en sus visceras, desde Sorel hasta Oliveira. El vigilante no quiere ser un gran escritor, un gran poeta, quiere escribir para salvarse de la hecatombe, quiere coger el boligrafo y lanzarse a ese cuaderno como un salvaje, salir a la caza, a la extraña noche blanca que es las hojas de ese cuaderno. No quiere nombre, no quiere tendencias, quiere salvarse, escribir para salvarse. Es de noche y el camping esta vacio, el esta en la caseta de la puerta, no pasan coches no entran ni salen, no pasan por la carretera. Esta eljos de todo, de su propio pasado y de loa vida de los hombres. Se siente ajeno a todo y decide que esa ahora, justo ahora donde comenzará. Coge el boligrafo, abre el cuaderno destartalado y comienza a escribir. Huele a humo y noche. Lanza su primera frase de algo que aunque nunca se sepa, tiene el merito de ser escrito en la noche. Ya en los primeros parrafos siente que la salvación no esta tan lejos, se libera.
Henri Simon Leprince:
Veo un pequeño tesoro, una entrevista de Bolaño del año 99 aproximadamente. La entrevista se la hacen en un canal chileno. Una camara, una mesa y fondo con croma sirven para este lujo. EN un momento de la entrevista Bolaño habla de Henri Simon Leprince, su cuento. Dice algo asi como que Leprince es un homenaje a los escritores menores o los malos escritores, esos escritores menores son fundamentales, dice, para que existan los grandes escritores. Esa figura de Leprince, el escritor sin talento o pésimo escritor sin los caules la literatura tampoco sería la literatura.
http://sololiteratura.com/bol/bolanoentrevistas.htm
Henri Simon Leprince:
Veo un pequeño tesoro, una entrevista de Bolaño del año 99 aproximadamente. La entrevista se la hacen en un canal chileno. Una camara, una mesa y fondo con croma sirven para este lujo. EN un momento de la entrevista Bolaño habla de Henri Simon Leprince, su cuento. Dice algo asi como que Leprince es un homenaje a los escritores menores o los malos escritores, esos escritores menores son fundamentales, dice, para que existan los grandes escritores. Esa figura de Leprince, el escritor sin talento o pésimo escritor sin los caules la literatura tampoco sería la literatura.
http://sololiteratura.com/bol/bolanoentrevistas.htm
lunes, abril 02, 2007
Zapping
Suena una canción de Nirvana en la Mtv. Ella apaga el cigarrillo y vuelve a poner los pies en el sofá, recuerda por un momento a aquel novio que escuchaba muchisimo ese grupo. Cambia de canal. En una serie de médicos a alguien le diagnostican un cancer y dos de los protagonistas continuan en extraño conflicto entre laboral y emocional. Ese capitulo ya lo ha visto y cambia, una comedia, cambia, un partido con dos equipos de ciudades que no existen o de nombres inconcebibles, ella por un momento piensa que es increible que alguien vea ese partido, cambia. Una escena muy seria, excesivamente drámatica, cambia, receta de lasaña, observa un momento el proceso, la ennumeración de ingredientes le parece algo costosa como para lanzarse a probarla, cambia, una canción de un grupo londinense olvidable, cambia. Enciende otro cigarro, apaga la televisión y se asoma a la ventana. La chica del segundo viene por la calle caminando, hace frio en la calle y el cristal está humedo, abre un poco la ventana y suelta el humo a la calle, nota el frio entrando en casa. Le dan gan ganas de saludarla desde ahí, pero en estos tiempos esas cosas son tan absurdas. Le gustaría decirle que subiera, que ella tambien esta sola, que podrían ver la tele juntas, fumar y tomar algo de dulce, y sin embargo la chica del segundo entra en el portal, ahora oye el ruido de los motores del ascensor, entrara en su casa. Cierre la ventana y se vuelve a tumbar en el sofá. Hay dias que no pasa nada.
sábado, marzo 31, 2007
Lluvia ( malisima varación sobre niebla)
Vuelves en taxi, llueve mucho y estás cansada. Se empañan los cristales y vas limpiandolos para ver la calle. Los charcos que salpican cuando el taxista los atraviesa, la emisora que suena con una voz profunda y que va atendiendo llamadas telefónicas. El camino a casa bajo la lluvia. La ciudad que brilla mas por que los suelos estan mojados y rebotan la luz. El taxista te ha preguntado si te parece mejor subir por la calle que ahora vais, tu has contestado que si. En el fondo te da igual, casi le pagarias por que te tuviera toda la noche dando vueltas y no llegar a casa. Sigues atravesando la ciudad y piensas que cuanta gente, cuantas casas, cuantas movidas hay en la misma ciudad. El taxista gira y te pregunta que si es por ahí, tu ibas en otra cosa y vuelves y conestas que si, que por ahí mismo, pagas, abres la puerta y coordinas tus movimientos para poder bajar y abrir el paraguas casi a la vez. Pisas la acera, miras hacía tu ventana. Llegas al portal, subes en ascensor, te ves reflejada en el espejo jugueteas con tu imagen, un gesto, te miras de lado y llegas arriba. Abres la puerta de casa, enciendes la luz pones la televisión por una extraña sensación de seguridad que te da cuando suena. Has empezado a escribir en un papel algo. Callas y dices:
:-¿No vas ponerle un final a esta historia?- me preguntas a mi que sigo tecleando mientras busco un final. Mientras sigo tratando de darle algo de forma a esta historia.
.- No se que hacer para terminar este post- Te contesto- Me gustaba tu imagen en el taxi, la lluvia, me gustaba esta cosa de ir pensando en el taxi, la ciudad mojada y tu algo meditabunda en la ventana empañada del taxi, pero no se como concluirte.
.- No se- me dices- La historia del taxi era algo sosa pero no me molestaba ir ahí, mirando la ciudad. Me ha gustado que dijeras que de repente pienso en cuanta gente y cuantas historias hay en la ciudad, pero desde que me he bajado del taxi todo ha sido prescindible. Incluso lo de encender la TV.
.- ¿Y que hago contigo?. No todo tiene que terminar. ¿ Y si simplemente te duermes y sueñas?
.- No. Ni tengo sueño y sería un final casi mas flojo aun que todo lo que has contado
.- No importa. Voy a escribir que duermes y sueñas
Duermes y sueñas...
- No, no. No tengo nada de sueño. Dime al menos que sueño- Dices con los ojos ya casi cerrados.
Duermes y sueñas. Lo que sueñas, eso, eso ya es otra historia
:-¿No vas ponerle un final a esta historia?- me preguntas a mi que sigo tecleando mientras busco un final. Mientras sigo tratando de darle algo de forma a esta historia.
.- No se que hacer para terminar este post- Te contesto- Me gustaba tu imagen en el taxi, la lluvia, me gustaba esta cosa de ir pensando en el taxi, la ciudad mojada y tu algo meditabunda en la ventana empañada del taxi, pero no se como concluirte.
.- No se- me dices- La historia del taxi era algo sosa pero no me molestaba ir ahí, mirando la ciudad. Me ha gustado que dijeras que de repente pienso en cuanta gente y cuantas historias hay en la ciudad, pero desde que me he bajado del taxi todo ha sido prescindible. Incluso lo de encender la TV.
.- ¿Y que hago contigo?. No todo tiene que terminar. ¿ Y si simplemente te duermes y sueñas?
.- No. Ni tengo sueño y sería un final casi mas flojo aun que todo lo que has contado
.- No importa. Voy a escribir que duermes y sueñas
Duermes y sueñas...
- No, no. No tengo nada de sueño. Dime al menos que sueño- Dices con los ojos ya casi cerrados.
Duermes y sueñas. Lo que sueñas, eso, eso ya es otra historia
jueves, marzo 29, 2007
La ventana medianamente discreta
Había llegado hasta ahí por un letrero colgado en los tablones del trabajo. Ahí siempre había notificaciones del sindicato, ventas de cualquier tipo de bienes, desde ordenadores hasta casas en la playa, notas graciosas firmadas por anonimos y ofertas de habitaciones para compartir piso. Por mil motivos había que dejar la casa en la que compartía con otra gente y aquella nota me gustó por lo que ofrecía, por la zona y por el precio. El caso es que aquel letrero convirtió esta habitación en mi habitación, que casualmente tiene esta ventana que da a este patio amplisimo desde donde se ven ventanas de cuatro edificios, el mio, otros dos a los lados y el tuyo, allí enfrente, a una distancia que mil veces me he empeñado en sdescifrar. ¿Cincuenta, sesenta metros desde este cristal hasta tus cortinas?. No se, pero este patio a veces me parece exagerademente ancho.
Creo que te descubrí la segunda o tercera semana. Llegaba tarde a casa de estar con unos amigos y abrí la cortinas y las ventanas para fumarme un pitillo antes de dormir. Tu llegabas también, lo sé por que miré por que de repente se encendieron algunas luces de tu casa, allí, a esta distancia que soy incapaz de calcular. Te vi moviendote desde la cocina donde bebiste agua y masticabas algo hasta la habitación. Ibas rapido, de un lado a otro, te cambiaste, lo se por que te vi vestida y luego con camisón, confieso que me perdí ese proceso donde las ropas cambiaron, y me lo perdí no por no mirar, sino por que aun si saber que yo podía estar mirando, tomaste precauciones para no ser vista.
Digamos que ahí empezó todo. Nunca fue abusivo mi espionaje , simplemente curioso. Siempre que andaba por casa lanzaba una miradilla y me fui aprendiendo cosas de tu vida. Algunos horarios, las épocas que te ibas de viaje, los ciclos de lavar y colgar la ropa. Algunos amigos, algun rollo de una noche. Fui viendo tu vida desde esta distancia incalculable, jugandoa ponerte nombre. Al principio eras 5ª piso, tercera ventana por la derecha, que reduje, cariñosamente a 5º piso. Luego te fui inventado nombres, iba cambiando. Nombres que oía por la calle y me decía:" y si 5º piso es Laura o Mercedes, Beatriz o María". fuiste todos esos nombres y algunos mas. Luego puse nombre a algunos amigos y amigas que repetían, La rubita, el pelirrojo, el larguirucho, la pareja. Gente que suponía que era de toda la vida. Inventé nombre y vida, también a aquel con el que estuviste un tiempo, un tipo alto que siempre llevaba cazadora de cuero negra y que sin entender muy bien, dejó de aparecer, hay cosas que la distancia del patio no explica. Iba casi todos los dias y no volvió.
Me gustaba sobre todo verte al desayunar, tantas veces me tomé el café viendote a ti tomar el tuyo, que de alguna manera era como desayunar juntos. Veía el reflejo de las nubes que pasaban en el cristal de tu ventana y pensaba: " mira, parece como si las nubes salieran de su cabeza". Era un efecto increible. El cielo azul, las nubes blancas pasando rápido, todo ese reflejo en la ventana y tu tomando café debajo de eso y yo, una distancia incalculable, viendote. Todo un acontecimiento
Una vez te vi en la esquina de tu calle, yo venía del metro( El transporte) y tu ibas por delante, un montón de metros( De distancia) delante, dirección a tu portal. Salí disparado para verte de cerca, concretar un poco mas tus rasgos, siempre diluidos en la distancia. Corrí, pero no llegué a tiempo. Te vi abrir el portal y la puerta se cerró cuando a mi aun me faltaban unos metros, otra distancia incalculable.
Así fue. Así fui conociendote desde aquí, desde esta distancia incalculable. Hoy te veo hacer las ultimas cajas, la casa tan vacia, unos tipos que se llevan los últimos muebles. Me he fijado que os habeis besado en el salón sin cortinas, sin nada os habeis abrazado y el creo que te acariciado la cara. Has mirado por la ventana al patio, en ningún momento has dirigido la vista a esta posción. Has dirigido un gesto de despedida a alguien que veias en otra ventana y has sonerido. Habeis cerrado las ventanas, habeís recorrido la casa buscando no dejaros nada y he visto como se ha cerrado la puerta. Que vaya bonito
Creo que te descubrí la segunda o tercera semana. Llegaba tarde a casa de estar con unos amigos y abrí la cortinas y las ventanas para fumarme un pitillo antes de dormir. Tu llegabas también, lo sé por que miré por que de repente se encendieron algunas luces de tu casa, allí, a esta distancia que soy incapaz de calcular. Te vi moviendote desde la cocina donde bebiste agua y masticabas algo hasta la habitación. Ibas rapido, de un lado a otro, te cambiaste, lo se por que te vi vestida y luego con camisón, confieso que me perdí ese proceso donde las ropas cambiaron, y me lo perdí no por no mirar, sino por que aun si saber que yo podía estar mirando, tomaste precauciones para no ser vista.
Digamos que ahí empezó todo. Nunca fue abusivo mi espionaje , simplemente curioso. Siempre que andaba por casa lanzaba una miradilla y me fui aprendiendo cosas de tu vida. Algunos horarios, las épocas que te ibas de viaje, los ciclos de lavar y colgar la ropa. Algunos amigos, algun rollo de una noche. Fui viendo tu vida desde esta distancia incalculable, jugandoa ponerte nombre. Al principio eras 5ª piso, tercera ventana por la derecha, que reduje, cariñosamente a 5º piso. Luego te fui inventado nombres, iba cambiando. Nombres que oía por la calle y me decía:" y si 5º piso es Laura o Mercedes, Beatriz o María". fuiste todos esos nombres y algunos mas. Luego puse nombre a algunos amigos y amigas que repetían, La rubita, el pelirrojo, el larguirucho, la pareja. Gente que suponía que era de toda la vida. Inventé nombre y vida, también a aquel con el que estuviste un tiempo, un tipo alto que siempre llevaba cazadora de cuero negra y que sin entender muy bien, dejó de aparecer, hay cosas que la distancia del patio no explica. Iba casi todos los dias y no volvió.
Me gustaba sobre todo verte al desayunar, tantas veces me tomé el café viendote a ti tomar el tuyo, que de alguna manera era como desayunar juntos. Veía el reflejo de las nubes que pasaban en el cristal de tu ventana y pensaba: " mira, parece como si las nubes salieran de su cabeza". Era un efecto increible. El cielo azul, las nubes blancas pasando rápido, todo ese reflejo en la ventana y tu tomando café debajo de eso y yo, una distancia incalculable, viendote. Todo un acontecimiento
Una vez te vi en la esquina de tu calle, yo venía del metro( El transporte) y tu ibas por delante, un montón de metros( De distancia) delante, dirección a tu portal. Salí disparado para verte de cerca, concretar un poco mas tus rasgos, siempre diluidos en la distancia. Corrí, pero no llegué a tiempo. Te vi abrir el portal y la puerta se cerró cuando a mi aun me faltaban unos metros, otra distancia incalculable.
Así fue. Así fui conociendote desde aquí, desde esta distancia incalculable. Hoy te veo hacer las ultimas cajas, la casa tan vacia, unos tipos que se llevan los últimos muebles. Me he fijado que os habeis besado en el salón sin cortinas, sin nada os habeis abrazado y el creo que te acariciado la cara. Has mirado por la ventana al patio, en ningún momento has dirigido la vista a esta posción. Has dirigido un gesto de despedida a alguien que veias en otra ventana y has sonerido. Habeis cerrado las ventanas, habeís recorrido la casa buscando no dejaros nada y he visto como se ha cerrado la puerta. Que vaya bonito
miércoles, marzo 28, 2007
Estas palabras
Tenía pensado escribirte algo tremendamente románcito y sincero. Incluso comencé a teclearlo, pero bueno pensé que mejor que no. Cuando me pongo cursi no me gana nadie y prefiero que esto no se lea en el mundo exterior. Pensé en un montón de frases, en un montón de historias que contar para ilustrar ese sentimiento, pensé en escribirtelas aquí, pero me he resisitido y en un momento, que ahora juzgo apropiado, borré y comencé con esto otro, que no tiene mucho sentido pero es un texto en el que pretendo decir lo mismo sin necesidad de soltar esas frases. Es decir de algún modo estoy tratando de meter por aquí debajo, entre estas letras, aquellas otras que borré. De algún modo, o lo que pretendo, estas frases deberian ser aquellas otras. Se me ocurre que el post lo puedes leer cuando llegues tarde a casa y cansada y que trates de imaginar lo que realmente se va diciendo.( Aquí, justo aquí, no dice esto, te aviso).
He intentado frases pero tratando de no rozar determinadas palabras o alejarme de algunas cosillas que se suelen repetir. He tratado de ser orginal y es jodido por que de original nada, todo lo que te iba escribiendo era cercano a los poemillas de quinceañero enamorado, que tienen mucho valor emocional, pero ni tienen originalidad y poquisima calidad. Y pensé: "Joder, M se merece algo mas elaborado". y no se si elaborado, no siempre lo elaborado es mas elevado, pero si darle una vueltecilla. Hacer algo mas emocionate. Y nada. Llevaba un rato en este plan:"imaginate si....", " ahora imaginate que si esta otra cosa..." y además pensé que esto ademas lo leen otros y paso de provocarles risas burlonas, que los hay bien burlones por ahí.
Así que nada, finalmente me dije que tu sabrías leer las palabras que se esconden detrás de estas otras, ¿las ves, no?.
Un besazo
Leprince
He intentado frases pero tratando de no rozar determinadas palabras o alejarme de algunas cosillas que se suelen repetir. He tratado de ser orginal y es jodido por que de original nada, todo lo que te iba escribiendo era cercano a los poemillas de quinceañero enamorado, que tienen mucho valor emocional, pero ni tienen originalidad y poquisima calidad. Y pensé: "Joder, M se merece algo mas elaborado". y no se si elaborado, no siempre lo elaborado es mas elevado, pero si darle una vueltecilla. Hacer algo mas emocionate. Y nada. Llevaba un rato en este plan:"imaginate si....", " ahora imaginate que si esta otra cosa..." y además pensé que esto ademas lo leen otros y paso de provocarles risas burlonas, que los hay bien burlones por ahí.
Así que nada, finalmente me dije que tu sabrías leer las palabras que se esconden detrás de estas otras, ¿las ves, no?.
Un besazo
Leprince
Que nadie se mueva
Pensé de repente:" y si todos nos detuvieramos". Iba subiendo en esos ascensores que han puetso en el metro, en la estación cuatro caminos. hay estaciones del metro realmente profundas, si mal no recuerdo cuatro caminos tiene seis tramos de escaleras mecánicas. Utilicé el ascensor por experimentar, nunca lo hago. Tampoco uso mucho esa estación. había cola esperando el ascensor abajo. Me fijé en la gente. Llegó el asecensor y fuimos entrando con lentitud, eramos una masa poderosa. Fue ahí, justo ahí que pensé;" y sin un dia decidimos no seguir durante un rato". Deternos, una protesta inmóvil. Negarnos a la hora, a la presión de los minutos. Si un dia nos quedaramos todos, a la vez, estáticos, en ese punto donde te pille ese instante. Aquí.
Los andenes llenos de gente quieta, las calles quietas, los coches parados. Los semaforos cambiando de color y nadie pasando. El conductor del metro fuera del tren. Todos quietos. Todo el mundo mirando a un punto fijo o mirando a los otros que también están quietos. Nada avanza. La lucha contra el reloj, contra la prisa. Todo inmóvil. Unos minutos así. La noticia sin ocurrir, los atascos detenidos, las ciudades dormidas a media tarde, en esa hora punta de los metros y las calles llenas. seis y treinta y seis, y nada ocurre. Las aceras con la gente situada en un sitio preciso, los conductores fuera de su coche. Todo quieto, salvo el imperceptible movimiento del sol, que a lo lejos se va perdiendo. Mi madre, tu abuela, un jefe, el compañero, el médico, la farmaceutica, el abogado y el economista, el futbolista y el locutor, el presentador, el contable, el arquitecto y el vagabundo, la prostituta, el traficante, el camarero, el butanero y el ocioso, el estudiante y el que esta en paro, el astillero. Todos quietos.
Los andenes llenos de gente quieta, las calles quietas, los coches parados. Los semaforos cambiando de color y nadie pasando. El conductor del metro fuera del tren. Todos quietos. Todo el mundo mirando a un punto fijo o mirando a los otros que también están quietos. Nada avanza. La lucha contra el reloj, contra la prisa. Todo inmóvil. Unos minutos así. La noticia sin ocurrir, los atascos detenidos, las ciudades dormidas a media tarde, en esa hora punta de los metros y las calles llenas. seis y treinta y seis, y nada ocurre. Las aceras con la gente situada en un sitio preciso, los conductores fuera de su coche. Todo quieto, salvo el imperceptible movimiento del sol, que a lo lejos se va perdiendo. Mi madre, tu abuela, un jefe, el compañero, el médico, la farmaceutica, el abogado y el economista, el futbolista y el locutor, el presentador, el contable, el arquitecto y el vagabundo, la prostituta, el traficante, el camarero, el butanero y el ocioso, el estudiante y el que esta en paro, el astillero. Todos quietos.
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