Vivió 46 años, esta es la lista de transportes usados en su vida:
.-224 vuelos. 32 de ellos trasatlánticos
.- 2257 viajes en coche.
.- 5583 viajes en metro
.- 2403 viajes en autobus
No se incluyen caminatas, tampoco carreras, paseos o las pocas veces que uso bicicletas. No se incluyen tampoco breves paseos en moto por el monte. Podriamos agregar, breve paseo en globo. En cualquier caso a grosso modo este es el resumen de traslados de su vida. Y aún así, detrás de ese movimiento, jamás, nunca, se encontró.
Cápsula espacial
sábado, mayo 17, 2008
¿Dónde?
viernes, mayo 16, 2008
Memoria
Esto debería ser música. Esto debería ser otra cosa y no esto. Si hago esto es porque se llega aun sitio donde no llegan las palabras y sin embargo para volver se necesitan. Una especie de juego, de laberinto, de trampa. Vas por que no están las letras y la vuelta hay que hacerla con ellas por que sino no se vuelve. Esto debería ser esta canción que ahora escucho, que se parece a algo que no se como se llama, que existe pero no tiene nombre. ¡Que cojones es esto?. Y vienen caras. Una época borrada, invisible, pero que sin embargo sigue estando ahí. Y ahora me acuerdo, pero no son palabras, me acuerdo de algo que no se nombrar, de gente, de cosas, de casas, de calles pero no son palabras, pongo esas por que tengo que volver de ese recuerdo que no se que nombre tiene, y para volver tengo que poner palabras pero no son palabras. Es como esta canción, como la voz de esta chica que canta, como este ritmo, comoe sas notas que me estan volviendo loco porque son realmente bonitas. Se parece a esto, pero no son palabras. Lo recuerdo, era algo así, y viene, viene de golpe. ¡¡ Joder!!, esto es como droga. Toda la casa que ya no es esta casa se vuelve ese recuerdo, como si todo se pusiera a sobrevolar, como si todo se volviera liviano, como si el cuerpo fuera ingrávido. El recuerdo es una galaxia y la memoria un cosmonauta. Algo así, que metafora mas cabrona, pero es así, algo así. Sobrevolando algo incierto o no del todo real. ¿Que coño es esto que recuerdo?, ¿y por que viene con esa sensación tan fuerte, tan adictiva? y la canción y la voz de la chica y las palabras que uso para volver de ese viaje, y el traje de cosmonauta que es este texto. ¿Era así?, ¿Fue así, con esta sensación que ahora viene?, ¿Llevaban esta sensación aquellas tardes?. ¿Lo recuerdas?.¿Lo recoraadrás tu también?. ¿Te vendrá tambien a ti de golpe y no encontrarás palabras y las usarás para volver del viaje?. Vete tu a saber. Vete tua saber donde estarás ahora. Vete a saber como habra ido cambiando tu cara, tu cuerpo. Joder, te juro que se parece a esta canción, se parece tanto a esto que no tiene palabra para ser nombrado. Mejor acabo, mejor lo voy acabando cómo se acaba esta canción y vuelvo, voy volviendo a casa...
http://www.imeem.com/filip93/music/SpPnsn37/scarlett_johansson_song_for_jo/
Extraños
De repente y sin orden, aparecen uno detrás de otro, como si se fueran levantando de unas tumbas que en el fondo no existen, unas tumbas que hay en el cementerio de la memoria, de mi propia memoria. Nombres que estaban oxidados, amontonados en la chatarra. Como si de algún modo hubiera una parte de la memoria que realmente se fuera oxidando, acumulando nombres y caras y situaciones que se van volviendo restos. Zonas enteras del recuerdo y de repente comienzan a volver uno detrás de otro, en extraño desfile. Nombres que al aparecer entre los recuerdos producen un chispazo, un chispazo que conlleva a situaciones, algunas sensaciones y los rostros que hay detrás de esos nombres. Y además la memoria que es un laberinto y una cadena genera mas nombres detrás de un nombre, mas caras detrás de una cara. Así se llega a una época que ya parecía otra vida. Así aparecen todos estos delante de mi y me recuerdan que la memoria tambien tiene mucho de pasajera, y que una vida son varias vidas y que luego de algún modo la vamos olvidando o vamos diluyendo la frontera entre una y otra y luego recordamos y nos parece todas las vidas la misma vida, pero que va, que no, que son muchas vidas, que no somos siempre el mismo, que somos varios y que nos trasladamos en el tiempo, con el mismo cuerpo, si, pero siendo otros.
miércoles, mayo 14, 2008
Valet
El autobus se detuvo en mitad de la carretera. El conductor miró atrás y en voz alta nos comunicó a todos los pasajeros que nos bajaramos, que intentaría arreglarlo. Evidentemente, y como siempre pasa, comenzó a pasar el tiempo y ahí seguiamos lanzados a un lado de la carretera. El Sol era fuerte y miré el reloj. Había perdido toda posibilidad de llegar a tiempo, pero mi siguiente preocupación era que al menos llegar a tiempo para ayudar a I44. Miré el asfalto y creí ver un destello pero supe inmediatamente que aquello era cansancio. LA gente no hablaba cada uno había ocupado un lugar en aquella esplanada infinita. El Sol era recio, el calor insoportable y el silencio atronador. De vez en cuando miraba al conductor entregado al laberinto mecánico del autobus pero yo estaba convencido que el tipo, jamás, arreglaría nada. Le observaba mover sus manos, mancharse de aceite la cara y la ropa, le veía insultar al autobus y hacer ensayos de conectar cables y echar agua, pero jamás lo arreglaría. Una mujer se había quedado dormida de manera extraña entre unos hierbajos de la cuneta y me pareció increible la capacidad que tenemos de aislarnos, nuestra capacidad brutal de adaptarnos. Miré el reloj y supe que ya no podría ayudar a I44 y sólo me quedó la esperanza de que el solo hubiera podido hacerlo. Escapar, a I44, nunca se le habia dado mal. Observé a una pareja ella estaba nerviosa y él permanecia en esa zona mental donde no sucede nada, o parece estar todo en una extraña quietud. El tipo miraba a lo lejos, como si en el horizonte hubiera la posibilidad de encontrar una respuesta para arreglar el autobus. Era la primera vez que cruzaba el desierto y alguien me dijo que cruzar el desierto era como atravesar la memoria, que todo se rellena y todo se imagina y sin embargo todo, en realidad esta vacio, y que la memoria lo que hace es rellenar lo que creemos vacio y sin embargo pocas cosas mas repletas que el desierto. Algo así me había dicho o algo así recordaba yo ahora viendo aquella masa de arena y sol esparcirse en capas a traves de la vista. Todos estabamos callados hasta que un hombre habló y dijo no se que coño del agua y de la noche y yo pensé que ya venía, ya venia el hombre y sus miedos y sus prevenciones, las malditas prevenciones y ya en seguida empezarian las alarmas y bebí el último trago de agua que me quedaba en la botella y el hombre me miró y me dijo "Ya no te queda agua,¿Que podemos hacer?" y yo supe que aquella noche iba a ser larga y el conductor despues de horas y horas bajo el motor dijo que aquello estaba jodido y que no arrancaba y que lo que quedaba era esperar. Y pasó un coche, un coche viejo y se paró y todo el mundo le rodeó y el tipo dijo que avanzaría hasta el siguiente pueblo y avisaría. Un par de horas después aparecieron, ya de noche, tres furgonetas muy viejas y destartaladas. Nos distribuimos todos los pasajeros y atravesamos la noche y el desierto en la parte de atrás. amontonados y sintiendo el aire en la cara, vi el cielo y me pareció maravilloso, iluminaba aquella inmesidad la otra inmensidad, la del suelo. Y em gustó sentir el aire en la parte de atrás de la furgoneta, atravesando esa zona remota de la tierra. Llegamos a un poblado mal iluminado. Nos reunimos todos los pasajeros y nos repartieron por diferentes chabolas para dormir, ald ia siguiente seguiriamos la ruta hasta conseguir un pueblo grande donde nos montariamos en otro autobus. Cuando llegue a la chabola donde me tocaba dormir, traté de pedir un telefóno, me indicaron uno en medio de una de las callejuelas, el único que había en el pueblo. Metí unas monedas y marque el Móvil de I44, no atendió. MArqué un cuarto de hora mas tarde y tampoco atendió esa vez. Me fuí a la chabola y traté de dormir, lo poco que lo hice, soñé con una roca, una roca que iba flotando por el mar, una roca grande pero muy poco pesada que flotaba, encima de la roca había un pajaro inmóvil que se lanzóa volar el instante justyo en el que despertaba. Ví que una de ls chicas que también dormía en mi chabola estaba despierta y le hice un gesto de fumar, salimos afuera y los dos comentamos el poder que tenía la noche ahí y lo extraño que resultaba toda aquella situación. Me preguntó que si nunca había estado en el desierto y yo contesté que no, que era la primera vez y me dijo:" El desierto es como la memoria" y a mi aquello me dió un escalofrío, pero no le dije nada, de repente nos miramos y nos besamos, nos besamos durante unos cuarenta segundos, fue un beso potente, muy extraño, sentí un golpe en el pecho, una especie de variación espacial, Ella se separó de mis labios, me miró y me dijo : "Se quien eres H67, no hagas tonterias. Si no las haces todo irá bien. Se dió la vuelta y se metió en la chabola". No se por que, nunca me pasa, pero de repente me puse a llorar. Supe en ese instante que I44 estaba muerto.
martes, mayo 13, 2008
Muros oníricos
El colectivo "Muros oníricos" se reunió por primera vez a finales del 2001. La única intención clara era crear un grupo de levantamiento popular contra el autoritarismo de la realidad, o lo que la sociedad consideraba la realidad. El Colectivo "Muros oníricos" pretendia hacer un llamado al valor que tenía en la vida el lado de los sueños, una realidad minusvalorada frente a la realidad "real", una realidad importante y fundamental frente al poder de la vida despierta. "Muros oníricos" quería imponer así una realidad donde el sueño tuviera el valor y la importancia que deben tener los sueños. "Se trabaja para este lado, vivamos en el otro, trabajemos también para nuestra otra vida, al fin y al cabo pasamos muchas horas allí, en aquel otro orden". Así el colectivo realizó algunas actividades para dar a conocer su idea y sus intenciones. La primera fue clara y contundente, el lema era " Vosotros poneis muros a los sueños, nosotros pondremos muros a vuestras realidades". En medio de la madrugada y en una acción rápida y bien coordinada, levantaron muros en algunas vias de acceso a la ciudad, taparon con muros igualmente las entradas de varias estaciones de metro y lanzaron miles de panfletos en los que explicaban sus intenciones. Aquella acción fue noticia, pero corrían los últimos meses del año del 2001 principios del 2002 y cada movimiento que alterara el orden se veía en seguida entremezclado con el islamismo radical y con las intenciones de estos. Algunos quisieron ver en esta acción la mano del Onirico Bin Laden, pero "Muros oníricos" realizó inmediatamente otra acción e incluso mandó una carta a varios medios explucando cual era la "realidad" y cual eran las motivaciones de su acción. La acción quedó entonces empañada por la imagen dada por los medios y por el extraño punto de unión que se le quiso dar con Al-Qaeda. Así "Muros oníricos" descubrieron que no sólo tendrían que luchar contra una "realidad" dura sino que incluso viviamos en una realidad soñada por tres o cuatro y que la lucha no era tan sólo con lo real sino que la lucha debía centrarse en lograr una democracia onírica. Imponer el sueño de todos, el lado absurdo y anárquico de cada uno y no sólo el lado absurdo y anarquíco de tres politicos y sus secuaces.
La segunda acción se centro en negar la realidad onírica de esos politicos absurdos y ahí fue cuando "Muros oníricos" se metió en una zona conflictiva y peligrosa. Hablaron de presidentes y póliticos. de las realidades soñadas de estos. "NAda de esto existe" no somos mas que el sueño de George. Y así llamaron a aquella acción "Somos el sueño de George". Para aclarar que todo era un sueño, "Muros oníricos" paso a una acción contradictoria pero según ellos necesaria. Había que despertar a la realidad para darnos cuenta que aquello que sucedía era el sueño de George. PAra despertar a lo real pensaron que lo mejor era hacer ver a George que lo que el soñaba también se podría dar en el lado real. Y así fue como "Muros oníricos" activó sus primeras bombas. Tres explosiones sin víctimas ni heridos. LOs accesos a la ciudad nuevamente quedaron bloqueados, esta vez los atascos fueron historicos.
Algunos de los miembros de "Muros Oníricos" fueron capturados por la policia y "Muros oníricos" se convirtió en un grupo en la clandestinidad. Muy controlados fueron perdiendo energia y decisión y la mayoria de los miembros que habían comenzado por una visión romántica se fueron alejando del grupo. Quedó entonces, tras varios años, como único miembro Guy Valderrama Bomber. Su acción fue constante y una forma de vida. Capturó una ballena, la transportó al medio de la sabana y vivió encima de ella como representación real de su sueño favorito. Y entonces soñó que se volvía real y supo que la batalla ya estaba ganada. Supo que todo, cada poro de la realidad eran parte de un sueño, de su sueño o del sueño moribundo de la ballena capturada.
lunes, mayo 12, 2008
Sordos
No hubo una explosión previa, pero de repente nos quedamos todos sordos, fue momentaneamente, duro unas cuántas horas, pero nadie podía oir nada, un silencio tremendo. Recuerdo que con gestos me comuniqué con algunos de ellos, nos trasladamos al sotano y esperamos que las cosas se calmaran, algunos estaban nerviosos y pasamos algún rato tratando de tranquilizarles con gestos y miradas. Creo que el hecho de que todos estuvieramos sordos ayudó a que el colectivo permaneciera mas unido y menos nervioso. Yo sabía, tenía una seguridad sobrenatural, que la sordera era momentanea, nada me lo indicaba pero estaba convencido como nunca he estado convencido de nada. Nos quedamos sentados en el sótano. Todos apoyados en las paredes, sentados en el suelo, uno de los niños se puso a pintar sobre una hoja suelta que había, dibujó algo extraño, una especie de ordenador y del ordenador agrego una palabra onomatopéyica, como si el ordenador emitiera constantemente un sónido. Le señalé el dibujo, tratandod e que explicará que era, el niño señaló al techo, indicando que era algo que había arriba y de repente golpeó el suelo, esperando escuchar algo y volvió a hacerme un gesto indicandome que no escuchaba nada, le abracé y traté de hacerle entender que todo pasaría. Miré el reloj. Noté o pensé o eso lo recuerdo ahora, que el tiempo bajo el silencio total corre de manera distinta, como si el sonido empujurá al tiempo y sin este, sin el sonido, el tiempo fuera mas lento. Pensé, o reflexiono ahora, que el tiempo y el sonido viajan juntos y que si falta el tiempo sufre una dilatación. Miré el reloj e imaginé el sonido de la aguja recorriendo ese extraño circulo que es el minuto, digo imaginñé el sonido pero eso también es extraño imaginar el sonido. Hacerse a la idea de algo que en ese momento no existe no es siempre dificil, pero imaginarse el sonido es complejo o tiene algo de lo que nos sucedía, la imaginación del sonido es sorda. De repente noté que escuchaba la aguja y dudé durante cuatro segundos ( Y esot es absolutamente preciso, ues vi los cuatro golpes de la aguja) si lo que oía era producto de mi esfuerzo de imaginar el sonido de la aguja o era realmente la aguja y comprobé que lo que sucedía era que había regresado al sonido, a lo audible. Todos nos fuimos mirando, la recuperación del sonido fue paralela en todo el grupo. Fue en ese instante que JB planteó lo que aún hoy no tiene respuesta. "¿Nos hemos quedado sordos o ha sido que el sonido se ha escpado todo este rato de aquí?"
domingo, mayo 11, 2008
Historia de Ed Sanz
Hijo de un librero y de una biologa, Ed Sanz nació marcado por el extraño acontecimiento de coincidir en su nacimiento con la publicación del primer libro de sus padres. Un extraño texto donde la ficción se sumerge en las profundidades del oceano, un relato donde el blibliotecario y la biologa entremezclan sus conocimientos para crear la historia de un extraño individuo que posee la capacidad de sumergirse en el agua durante varias horas sin ayuda de ningun artefacto y convivir de manera directa y extraña con todo tipo de vegetación marina. Que Ed Sanz naciera el mismo dia de la publicación del libro marcó su personalidad porque de algún modo sus padres siempre vieron en él a ese anónimo personaje que ambos habían creado para recrear sus fantasias oceánicas. Lo trágico o lo irónico de la vida es que Ed Sanz nació con una malformación inexplicable cuyo único inconveniente, según los médicos, era que Ed podría llevar una vida normal salvo nadar o bucear, como tanto le gustaba a los niños y como tanto hubieran deseado sus propios padres. Así Ed nunca pudo ser ese personaje literario que creían ver en él sus padres y eso marcó o dictó las relaciones padres- Hijo para siempre. Los padres se distanciaron del hijo, es decir, cumplieron con los servicios obligatorios como padres, no fueron nunca agresivos ni descuidados con Ed, pero nunca cruzaron la barrera del cariño. Si siguieron publicando secuelas de la historia del anónimo personaje marino que se sumergía durante horas en el mar a convivir con el universo acuático. Ed por otro lado creció siendo un tipo independiente y muy celoso de esa independencia y mirando curiosamente en dirección contraria a sus padres, si estos miraban al mar, al oceano, Ed marcó su vida y su existencia en el aire, arriba, en los vuelos. Mientras los padres escribian sobre esa extrañisima ficción acuatica, Ed subía cada tarde a la colina cercana a su casa a observar la manera de como es que vuelan los pajaros. Asi pasaron años, muchos años. Muchas secuelas publicadas, muchas tardes de Ed en la colina. El mismo dia que se publicó el último de los libros de los padres, el que crerraba la historia del personaje extrañamente sumergible, fue el mismo dia que Ed se lanzó por primera y última vez desde la colina. Nadie supo depsués, que durante medio minuto, un poco mas incluso, Ed se mantuvo volando, puso en practica todo aquello que había observado en los pajros cada tarde de su vida. Nadie lo supo, nadie lo sospechó cuando se encontró el cuerpo de Ed en el suelo. Un suicidio pensaron los padres, la policia y la gente del lugar. Sólo Ed supo que había logrado el proposito de su vida, mantenerse en vuelo, durante varios segundos al menos. Y así fue que Ed fue el primer hombre que voló, aunque nadie lo haya visto.
jueves, mayo 08, 2008
Carta a M
Ayer salí cerca de las nueve. Era ya de noche cuando alcancé la calle y me puse a caminar. Las calles a esa hora estaban mas vacias de lo normal pero tampoco me detuve mucho a pensar en eso, llegaba tarde y esas reflexiones no son útiles cuando se va con prisar. Caminé hasta alcanzar la avenida grande, donde sorprendentemente no había coches. De repente un helicoptero, a mucha velocidad descendió y unos tipos con unos monos grises y unos cascos que les cubrian completamente la cara me cogieron y me metieron en el helicoptero. No me ataron no me forzaron, simplemente me cogieron y me subieron, me sentaron en un lugar bastante incomodo y arrancaron. No dijeron nada, pero con el ruido tampoco les habría escuchado. Sobrevolamos la ciudad, dentro del miedo y la preocupación que sentía la ciudad me pareció preciosa desde ahí. Las calles iluminadas y la noche imponiendose sobre la ciudad entera. Volvía comprobar que la ciudad estaba vacia, como si todo el mundo menos yo supiera de los tipos del helicoptero. La dirección era hacñia el sur, comencé a ver las ciudades perifericas del sur, luego las extensiones de tierra, oscuras a esa hora que daban la sensación de un extraño mar invisible. Cuando llevabamos un rato sobrevolando uno de ellos se giró y me puso un pañuelo en la nariz, caí inconsciente. Abrí los ojos, no se cuánto tiempo después, estaba en una sala algo claustrofóbica iluminada con una extraña luz roja, un lugar que no sabía describirte bien, porque era la primera vez que estaba dentro de un submarino. Me dieron algo de cenar e incluso me ofrecieron una copa que no tomé, uno de ellos se fumó un porro y me lo pasó pero tampoco lo hice. No hablaban, no decían nada, la comunicación conmigo y entre ellos era gestual. Sospeché:
1.- Son una secta de mudos,
2.- No quieren que sepa de donde son.
3.- Esto lo estoy soñando.
De momento la opción vencedora y la que creo que se acerca mas a lo real es la dos.
Algunas horas después el submarino se paró. Me miraron y me pidieron, gestualmente, que les acompañara. Me pareció ridículo no obedecer. Subimos una escalera y salimos a una roca gigante en medio del mar, una roca del tamaño de un campo de futbol, o mas que un campo de futbol, como ocho pistas de tenis o como tres de beisbol. No se, ya sabes que soy malo calculando espacios, pero era una roca que no era isla pero tampoco un pedrolo. Apenas había vegetación. Uno de ellos me miró, me dió una hoja y un boli y en un ingles no ya pésimo, sino seguramente el peor ingles que he oido en mi vida, me dijo que si quería escribir una carta a alguien, que yo era parte de no se que programa, que tenían que experimentar con no se que situaciones de emergencia y que durante los pr´xismos meses iba a vivir sólo en el pedrolo este donde estoy. Esta carta es ese papel y ese boli, el tipo con peor ingles del mundo está esperando, me ha dado instrucciones. Recibiré comida una vez a la semana y me han dejado unos cuantos libros que me han dicho que los lea, que será mi verdadero entretenimiento, que cada vez que quiera me traerán mas. Me han dejado:
.- Robinson Crusoe, lo cual me ha parecido entre gracioso y cruel
.- Niebla, lo que potencia la crueldad y disminuye el humor de estos tipos.
.- La invención de Morel, y esto ya me pareció hasta irrespetuoso
.- Escritos de un salvaje, el que mas ilusión me hacía por que era el que estaba leyendo estos dias y aún no me lo había terminado
.- El arte de la fuga, y esto me pareció que era una incitación o una provocación.
Me pidió, el hombre con peor ingles del mundo,que fuera paciente y que no guardara rencor. Que el era un mandado, que a él le habían dicho que lo hiciera y que el lo hacía, que ahora había mucho paro y que el trabajo era cada vez menos y que no se podía arriesgar a perder su fuente de ingresos que acababa de tener gemelos y que la hipoteca y que si los gastos, que si, que sabía que era cruel lo que estaban haciendo conmigo, pero que le comprendiera, que la vida está jodida, y ahora con la crisis económica cualquiera se arriesga a desacatar una orden. Termino la carta. Me ha dicho que me deja un monton de hojas, que la semana que viene cuando me traigan la comida me dejarán mas libros y que recogeran las cartas que quiera enviar. Ya mismo empiezo a escribir la otra carte. Espero que lleguen.
Un beso muy grande desde esta roca desconocida
miércoles, mayo 07, 2008
Bajo la tormenta
Ví venir la tormenta. Atardecía y caminaba por donde las huertas, por donde nunca hay nadie y la tierra se abre soberbia, extensa e irregular. El cielo había sufrido una agitación enloquecida, un movimiento de nubes frenético, variaciones velocísimas en el color, en como afectaba la luz y en los tonos que eso iba generando. Fue así que la vi venir, atravesando primero los lejanos montes de Transfarlanda, recorriendo la llanura que allí se abre, recorriendola veloz hacía mi, como si la intención última de esa tormenta fuera darme alcance ahí, en medio de la tarde. No me refugié, me quedé viendo el hipnótico movimiento del agua venir hacía mi, las nubes negras que iban cubriendo el cielo, como imponiendo algo que es inexplicable a los hombres. La tormenta ya estaba a unos poquísimos kilómetros de mi, unos segundos y ya todo sería la ira de la lluvia,la furia incontenible de un elemento que salvo en ese caso, inspira siempre cierto sosiego, pero el agua en la tormenta es feroz, violenta y pretende, en todo momento, hacer daño. Y así me dió alcance. Agua, agua hasta el delirio, la formación natural de los charcos, unos charcos que crecen exagerdamente rápido, las hojas de los árboles que se doblan. La ropa que pesa el triple. Llueve y la luz es oscura pero clara, la luz única de la tierra bajo la tormenta. Llueve y cae como si el destino del universo estuviera dictandose en ese momento. No corro, no huyo, esta vez me dejo empapar. Miro arriba y a lo lejos revienta una nube contra otra, también hay guerra en el cielo, una luz instantanea y breve recorre el valle y de repente el ruido ensordecedor. Me encojo en un gesto que repite el código genético, una información que atraviesa miles de años, un gesto idéntico a los primeros hombres y de algún modo yo también soy ese, ese habitante primitivo repitiendo ese gesto bajo la tormenta, un gesto invariable. Me repongo y sigue la lluvia empapandome. De repente, sin aviso, veo a un hombre detrás de un árbol a poquísimos metros de mi, le miro, ambos nos quedamos mirando, no hablamos, es tan potente la tormenta que a esos pocos metros no nos oiríamos. El hombre avanza unos pasos hacía mi, me mira. Le observo, sus ropas a pesar de estar bajo la lluvia no está mojada, su pelo está seco. Camina bajo la lluvia y es como si absorviera el agua, porque todo él está seco. Se pega a mi, está muy cerca y yo inmóvil. Me mira a los ojos, a mi me recorren litros de agua, a él el agua no le roza y ambos estamos al descubierto. El hombre va de traje y tiene el gesto serio. No comprendo, pero durante todo ese rato parece como si tampoco quisiera entender.El hombre se acerca a mi oido y me dice algo que no descifro, unas palabras que bien el ruido de la tormenta han distorsionado o son palabras nuevas. Le digo que no comprendo, pero el hombre se da media vuelta y dehace el camino, trato de seguirle pero en ese instante el cielo de nuevo revienta y el hombre cae derrumbado. Es un instante breve, casi invisible y el hombre es recorrido por el escalofrío de la tormenta. Curiosamente desaperece. Su cuerpo se hace invisible.
Siempre he creido que esto me lo inventé. Que no sucedió. Siempre salgo los dias de tormenta y buco la clave. El cielo, hoy, está negro.
lunes, mayo 05, 2008
Extraños acontecimientos
No sabía quien era, no le conocía. Simplemente unos días antes me había llamado LP y me dijo que estaba muy jodido, que se acababa de morir uno de sus mejores amigos o más que un amigo una referencia. Un tipo que había sido muy especial en su vida y que la noticia le había caído como una bomba. Me pidió que me fuera a su ciudad y que le acompañara a hacer algunas diligencias. El tipo no tenía familia, era un solitario empedernido y nadie, salvo él, podía ultimar algunos detalles. Me pidió compañía porque se veía incapaz de entrar él solo en el estudio. Así que viaje en bus hasta la capital y me encontré con LP. Llegué a media tarde, dejamos mi mochila en su casa, nos tomamos unas cervezas y nos fuimos al estudio. Era ya de noche. El tipo pintaba, eso me fue contando todo ese rato LP, contaba que era un tipo absorbido por la pintura, incapaz de relacionarse con nadie, su vida se basaba en pintar y atormentarse con la pintura. El le había conocido años atrás, muchos años antes, cuando el era un crío y este le dio algunas clases de pintura por un módico precio, el contacto había sido a través de su tío JB que hacia algunos años había muerto y que en vida debió ser el único amigo real del artista. Ambos, decía LP, discutían fervientemente sobre la pintura, sus debates eran largos y etílicos, podían beber y hablar de pintura durante varios días seguidos, al finalizar esas discusiones se separaban y estaban algún tiempo sin saber el uno del otro hasta otra nueva maratón.
Entramos en el estudio. Oscuro y desangelado. LP encendió la luz y miró con una mirada que evocaba a un niño, a alguien que vuelve a un lugar mágico. Recorrió el espacio casi poseído, levantaba algunas hojas destartaladas, anotaciones ininteligibles que se acumulaban a lo largo de una madera que servía de mesa. Había bocetos esparcidos por todas partes, en los bocetos había correcciones, al lado de pinceladas anotaciones sobre esa pincelada del tipo: "Esta línea es imposible", "Este color es pero mas profundo". Cada lienzo, que claramente eran bocetos de algo en lo que debía llevar trabajando años, estaba repleto de anotaciones a los márgenes. "Si no dice no hace". Frases sobre la técnica usada, sobre la temática, incluso reflexiones sobre la pintura "¿Es necesario indagar?", " Se me ha escapado el trazo inocente en este apéndice innecesario", "Las drogas tampoco ayudan a la plena inconsciencia". Era hermoso ver aquellos lienzos gigantes pintados y repleto de reflexiones, al menos a mi me impactaron visualmente. Estuvimos callados mucho rato. El estudio era un lugar con fuerza, dejaba transpirar el desequilibrio de su ex-habitante, pero hipnotizaba toda aquella reflexión gigante. Al cabo de los minutos encontramos un montón de cuadernos. Cada uno estuvo leyendo alguno. Evidentemente al principio encontramos reflexiones, algunas muy abstractas, muy filosóficas, sobre la pintura, sobre el trazo, sobre el color, sobre la temática, pero a partir de unos cuántos cuadernos, encontramos que comenzaba a hablar de su vida, de situaciones que sucedían fuera del estudio. Sentimos cierto pudor y paramos, pero LP me miró y dijo que aquello era muy valioso y que estando muerto aquello ya no era un abuso, no era colarse en una intimidad porque esa intimidad ya no existía. Hablaba de encuentros con una gente, encuentros poco claros al principio, pero que iban aumentando según avanzábamos en las fechas. Encuentros cada vez más recurrentes. Según leíamos no quedaba claro a que se refería, que era ese grupo, a que se dedicaban o porque él los consideraba grupo, pero la lectura nos fue aclarando que todo giraba, evidentemente, alrededor de la pintura. Las reuniones y esto fue quedando claro mas adelante, sucedían en el subsuelo, por las calles extrañas del alcantarillado de la ciudad, entraban por una alcantarilla de una zona industrial, de noche, de manera absolutamente clandestina y mantenían las reuniones de madrugada. El tema se nos fue aclarando con le lectura cada vez mas encendida de los cuadernos. La idea era pintar la ciudad, cubrirla de abstracción, una revolución pictórica y frenética. El tema de las reuniones era afrontar la temática, la prefiguración y el boceto de esa pintada total. A partir de un momento en los textos habla de cómo el va tomando iniciativa en el grupo, propone la creación de un dibujo infinito, un dibujo global, que se extienda desde la ciudad pero que vaya alargándose por las vías de acceso, las carreteras que salen a otras ciudades. “Acabar con las urbes de los hombres, superponiendo trazos reales, extenderse en el espacio y en el tiempo. Lo que yo propongo es que un trazo aquí tenga continuidad en una ciudad alemana, que un color se vaya diluyendo y vaya traspasando tonos a lo largo de los kilómetros. Esa sería la gran metáfora de la pintura. Un rojo en Bogotá se iría transformando en otros rojos, pero dentro de un mismo trazo hasta Seattle. Lo que no terminan de comprender es que la pintura es el arte de la creación y de la imitación de espacio y que esta obra la debemos abarcar como la obra definitiva, como la gran guerra de los hombres contra su propia concepción de su existencia en la tierra”. A partir de que en los cuadernos empieza a alzarse como líder del grupo su letra se vuelve mas nerviosa y mas brusca, como si todas esas páginas las escribiera bajo los nervios y la tensión. Empieza a escribir que tiene amenazas, que hay una vertiente del grupo que le mira con malos ojos, que las reuniones en el subsuelo son cada vez mas encendidas y bruscas. Habla de alguien, no le pone nombre pero es alguien que aparentemente le apoya pero le aconseja que se frene en su discurso, que acepte que la obra que busca el grupo es una obra mas local, un enfrentamiento con la ciudad y que su propósito aterra a los otros. Sigue escribiendo amenazas. Una noche le dejan encerrado en el alcantarillado, todos se van y no puede salir. Habla de la noche bajo tierra con cierta fascinación. “El subsuelo explica mejor que cualquier otra cosa, el suelo. Como si en el reverso comprendiéramos la totalidad del anverso. Ahora, mas que nunca, intuyo que las ciudades son un fracaso”. Pasa el día entero bajo tierra, recorre kilómetros de subsuelo. No abandona sus reflexiones filosóficas de la pintura “El olor, ese olor nauseabundo y constante es inimitable. Hay cosas de la realidad que son imposibles de metaforizar. El olor no tiene metáforas o se huele o no se explica. Así sucede con tantas cosas. Así debería ser la mejor de las pinturas. Se ve, se percibe pero es inexplicable, intraducible a otros lenguajes. Así debería ser la obra del grupo, es lo que no terminan de entender”. Durante los siguientes días pasa a una actitud mas pasiva, apenas habla en las reuniones y se deja llevar, pero traza su gran plan. Llegado el momento encierra al grupo al completo en la alcantarilla, el incluido. En medio de la noche y los nervios, dice que los ha encerrado a todos para que entendieran cual era su fin, cual debería ser la obra definitiva. Les cuenta su experiencia con el olor y concluye que debería tomarse el suelo desde el subsuelo, que la guerra ha comenzado y que la pintura es el arma contra lo concreto y su representación absoluta: la ciudad. Habla de violencia. Sufre una paliza tremenda. Pasa tres días de vuelta a casa metido en la cama. No come. Solamente boceta “!a gran rebelión”. Le visita alguien, no lo nombra. Le dice que se retire del grupo, que no vuelva y le deja una nota de la que no anota el contenido, pero vuelve, insiste. La violencia también vuelve y el dice que el dolor tampoco es transferible, tampoco se puede transcribir a otros lenguajes de manera precisa. Le vuelven a encerrar en el subsuelo y cae inconsciente, lleva varios días sin comer y describe la debilidad que siente. Describe escenas en esa nueva noche en el subsuelo aún mas desagradables que la anterior. Le sacan muchas horas después y le amenazan de muerte, insisten que no vuelva. Al volver a casa encuentra un gato con una nueva nota, tampoco escribe que hay en esa nota escrito. No sale y vuelve a la reflexión pictórica en los cuadernos, no habla del grupo, pero habla del miedo. “Se que están cerca, se que ahora me ven” es lo único que pone al final de varias reflexiones. Algunos apuntes más y el día de su muerte no escribe nada. Cerramos los cuadernos y concluimos que ha sido un asesinato. Decidimos que a partir de ahora nos dedicaremos a descifrarlo, a investigarlo y así comenzó esa larga y tortuosa etapa de mi vida. Por eso estoy aquí
sábado, mayo 03, 2008
Imitación del tiempo
La tinta se fue corriendo por el papel mientras el pintor estaba en el baño. Luego sonó el teléfono y se distrajo unos cuantos minutos mas, mientras en el estudio la tinta, ajena, iba recorriendo el papel a la manera que el agua decide convertirse en rio. Se desplazaba de una manera aparentemente anárquica o irrealmente pre ordenada, la tinta terminó formando una mancha que al pintor, una vez colgado el teléfono y entrando en el estudio de nuevo, le pareció un trazo inimitable y precioso, el tipo de trazo que buscaba y que nunca había encontrado. Al fin y al cabo, su intención última, su fin, era la imtación del azar, la recreación del paso del tiempo, dos cosas que están negadas a las manos del hombre, a las manos de cualquiera con ganas de expresar un algo indescifrable. Aquella mancha de tinta, aquel trazo creado por el azar y por el tiempo eran la cumbre de lo que el llevaba buscando. Esa realidad inalcanzable por las manos racionales de un hombre. Incluso su gran conflicto era precisamente ver ese raciocinio detrás de su intento, detrás de su imitación. Siempre había sntido que sus trazos pecaban de lo mismo que la de los pintores realistas, una censura y una frivola imitación de algo que es inimtable. Al fin y al cabo el arte era imitación y lo que no se lograba era ser natural. El gran problema pensó es que al contrario que esa mancha, la mancha de un hombre buscaba ser mancha y esa mancha era mancha sin buscar ser mancha... y nadie es cuando pretende ser, se es y somos sin saber que estamos siendo.
viernes, mayo 02, 2008
Solitarios
Visto con cierto realismo, el gran problema de la soledad, pensó mientras fumaba frente a la ventana, es que es aburrida. Podríamos hablar de dolor, de la pena, de lo pesada y amarga que puede ser la soledad, pero en realidad, el gran problema es que la soledad lleva al aburrimiento y que ya después de eso viene lo demás. Los hombes solitarios, pero no los que eligen la soledad, sino los que la viven con molestia, sin ser una decisión personal, son grandes aburridos y no soportan la soledad por el profundo aburrimiento que conlleva. Hay grandes solitarios, que por otro lado suelen ser grandes egoístas, pero no aburridos, pero hay soledades de un tedio terrible. Las horas son lentas en la soledad, pero no por dolorosas o tristes o melancólicas. LAs horas son lentas porque es aburrido el paso del tiempo y no sucede nada que al solitario le agrade o le distraiga. El aburrimiento, en el fondo, es el gran fracaso. El aburrimiento, además, es creciente. El tedio genera tedio y es insaciable y todo lo ocupa. En ese momento lanzó la colilla por la ventana y pensó que la media tarde es larga cuando no hay nada que hacer, cuando nadie va a venir o nadie te espera, ni siquiera tu mismo, que es el gran problema de la soledad. La soledad no es un problema tanto con los otros, en la soledad no hay nadie, pero ni siquiera uno mismo y ahí el gran vacio, el gran tedio, el aburrimiento en definitiva. No hay nadie, se está en en el vacio, no hay respuesta en ese soliloquio, no hay vuelta a las frases que es lo que acompaña a la reflexión ese "autodialogo", esas frases que van y vienen. No es monologo, es un dialogo difuso donde las frases se entremezclan. Cuando sucede ese intercambio, ese vaiven de frases parecida al monólogo, al soledad no duele porque hay otro, uno mismo, pero otro con el que se habla. Cuando no está uno mismo en esa conversación, cuando ni siquiera hay frases, cuando no hay vuelta en eso que se piensa momentaneamente, se está solo, hay soledad, no hay intercambio y hay, se vive en un aburrimiento absoluto. Ese es el gran problema.
De repente sonó el telefonillo:
.- ¿Si?
.- Soy yo. Tu, pero yo
jueves, mayo 01, 2008
Instantes
No hay nada mas, no hay absolutamente nada más de aquí en adelante. Si quieres te quedas, yo sigo. Es justo aquí donde cambian las cosas y comienza la eterna planicie. No espero nada, yo sigo, esa decisión la tomé hace mucho tiempo ya, sabía que esto sucedería y estaba preparado para ello, para este instante donde todo es nuevo y se abre y no termina. No hay nada, es el camino sin mas. Camino en estado puro. Tu haz lo que creas. Yo comienzo a caminar. Si decides seguir alcanzame ahí adelante iré lento mucho rato, a partir de mañana ya volveré a un ritmo normal y te resultará mas complicado alcanzarme. Te dejo. Decide.
miércoles, abril 30, 2008
Perseguidores
Se encontraron al lado del río. Era un día húmedo y gris, apenas se saludaron hicieron con toda la brevedad posible del mundo el intercambio y se volvieron a separar. Uno cruzó hacia el centro, el otro no se sabe donde fue. El que fue hacia el centro se metió en un restaurante asiático de precios bajos, el comedor estaba en el sótano y a esa hora estaba atestado de gente de las oficinas cercanas que comía con cierta rapidez y que mientras hablaban de conversaciones de las que nadie, jamás, se acordaría. Pidió un California Maki una cerveza y comió con rapidez. En una de las mesas vio a un hombre comer y leer un libro en castellano o un idioma que a el le pareció castellano. Terminó de comer, pagó y salió a la calle, había empezado a llover y caminó hacía una estación de metro cercana. Compró un billete y se fue hacia Clapham. Salió, seguía lloviendo, recorrió unas cuantas calles que en ese instante le parecieron tristes, o algo diferente pero cercano a la tristeza. Sintió que en realidad todo era un error, esas calles, esa lluvia, ese ruido, que su propia vida era un fallo, un desvío, una alteración innecesaria, un desorden del destino. Miró de nuevo el papel, verificó el nombre de la calle y siguió caminando. Britannia Close. De repente comenzó a llover aún mas fuerte, se tapó la cabeza con la capucha de su abrigo y suspiró. Esperó en la esquina, al principio de la calle, o al final, donde muere, donde deja de existir, donde la calle cambia de nombre y ya es otra. Vio entonces la figura que debía reconocer, la misma y única manera de caminar. Los pasos golpeando el suelo, las suelas chocando contra las gotas de lluvia que resisten en el suelo algunos minutos, como mucho algunas horas, antes de desaparecer. Se olió las manos, sintió el olor que aún arrastraba de la comida del restaurante. Recordó, sin saber porque, el título de ese libro que había visto en el hombre que comía en el restaurante y que el sospechaba que era castellano. Recordó a ese hombre y supo, en ese instante, lo comprendió como se comprenden las cosas, de repente, casi sin transición, una puerta que se abre y se ve una sala nueva, una habitación que desconocíamos, un lugar que era invisible y que solo la puerta nos desvela con facilidad e instantáneamente. Así, con esa misma velocidad, con esa misma claridad comprendió que ese hombre era el que en ese instante estaba colocando el cañón de una pistola en su nuca, no se dio la vuelta, no hizo falta, lo comprendió. Suspiró y vio que la figura, la otra figura, la de la que el estaba pendiente, la que el ahora debía perseguir se perdía por la otra acera bajo la lluvia de Londres. Suspiró mientras sentía el peso del metal, ese frío que bajaba por la columna y que le producía una sensación parecida al vacío. Cerró los ojos, aunque supo también que esa pistola jamás sonaría, jamás retumbaría en esa esquina. Volvió a recordar el título impronunciable, complejo, lejano, indescifrable pero que recordaba letra a letra: "La invención de Morel”
martes, abril 29, 2008
Pinceladas de un microcosmos
Está por un lado la perseguidora de artistas. Están, por supuesto, los artistas. Fotógrafos, pintores y algún escultor. Están los arquitectos. Están los críticos. Está el camello. Está el que tiene una sala de exposiciones. Está el que vive de la obra de los artistas. Está el trepador, que lleva toda la noche de un lado al otro. Está el del dinero, el que en el fondo hace circular toda esa maraña. Esta el romántico que quiere ser artista y que se mete ahí dentro porque hasta ahí hay algo que aprender. Estan los comisarios de exposiciones. y están todos cruzandose entre ellos. El pintor con el de la pasta, el arquitecto con el comisario, el escultor con la perseguidora de artistas, el romántico con el crítico. Están todos curzandose de un lado para otro y hay un bullicio constante. La clave es poner a parir al otro. El pintor al otro pintor o al comisario. El comisaro al de la pasta, el crítico a todos (De eso vive), el trepador malmete y suelta primicias pero no habla mal de nadie. todos a la perseguidora. La perseguidora está en el baño, es lunes, es tarde y mañana trabaja, por que ella si tendrá que levantarse a las siete y coger el metro y meterse en un oficina, pero aguanta y se droga. Así lleva quince años, mas, veinte. Está en el baño y se ve mayor. Ya es mayor, pero sale y diluye cualquier tormento. No hay espacio para el dolor, no al menos en esa fiesta. El fotógrafo dice que es músico y que aquí no hay músicos, porque esos van en otro bloque, parecido, pero algo diferente. Y el crítico cuenta que uno de los escultores se acostó con la exnovia del comisario y que esté, por eso, no le incluyó en aquella exposición en la que el de la pasta no le pagó todo lo que había pedido y que desde entonces el comisario y el de la pasta casi no se hablan y que la única relación que tienen es comercial, y todo eso se lo cuenta al camello, que nose pierde una, y que nadie lo sabe pero que cuando está en casa, a solas, cuando nadie le ve, también pinta. Y eso si, jamás se droga...
lunes, abril 28, 2008
Imperfectos
Julio Machado Valderrama se quedó entonces doscientos diecinueve minutos mirando el último brochazo que había lanzado sobre aquel lienzo en el que llevaba trabajando mas de seis dias seguidos, con breves espacios de descanso. El intento inicial de Julio era crear un cuadro simple, o simple en apariencia, simple al mirarse, pero de un excesiva complejidad. Sobre un fondo excesivamente blanco, y eso lo pensaba ahora Julio, y no mientras cubrió ese fondo con aquel blanco impoluto, quería imprimir un brochazo negro, simple, un trazo único que atravesara el lienzo en 48º grados aproximadamente desde la esquina inferior izquierda hacía la esquina superior derecha. El fondo blanco, que ahora le parecía tan imposible, tan excesivo, le pareció inicialmente un canto al optimismo. Un blanco casi puro en el que algunos minutos pensó que era el lugar ideal para zambullirse. Sin embargo ese blanco ahora le parecía polémico, de dificil convivencia. El blanco casi puro y esa linea irregular, ancha y creciente negra eran un dialogo complejo y que a Julio le parecía casi violento, demasiado separados, demasiado ajenos, como si no vivieran en el mismo lienzo. El brochazo negro no le satisfacía, tampoco el blanco de fondo. Y en ese dilema llevaba los ultimos doscientos diecinueve minutos, ya casi doscientos veinte. Cubrió de blanco de nuevo el Lienzo, borró ese brochazo negro irreal y poco concreto y miró el lienzo durante sesenta y siete minutos mas. El blanco era hermoso, eso era cierto. El blanco entero, como un universo puro, como un viaje etereo. El blanco así visto era la esencia de las cosas, pero era incapaz de vivir con nada mas. El blanco era entonces casi una dictadura en ese lienzo cruel y obsesivo. Probó con rojos. El resultado era un blanco malviviendo con el dolor. Probó con naranjas, el reusltado era un blanco malviviendo con el nervio. El marrón parecía un amancha desagradable, el verde un universo sin mucha profundidad. El blanco así gobernaba todo y hacía inutil la existencia de lo demñas sobre si mismo. Les borraba su esencia, aniquilaba las buenas intenciones. Era agradable aquel blanco solo, pero nda podía entrar en ese universo. A todo le estaba negada la entrada. Julio miró el lienzo, tan contrario a los autoritarismos, y sintió rabía, un ataque de violencia contra aquel blanco desalmado, por mas que pareciese el reflejo del alma, de un alma limpia y hermosa, pero inhumana. Lo humano es imperfecto, ese blanco no, ese blanco no aceptaba los matizes, las diferencias, los conlfictos, las debilidades. Ese color era un el princpio de todos los problemas de los hombres. Entonces Julio se acercó, cogió el lienzo y con violencia extrema comenzó a golpear el lienzo, lo lanzo de un lado para otro del estudio, el lienzo iba de una esquina a otra, golpeando con el suelo, con las estanterias, con las paredes. Julio abrió la ventana y lño lanzó, se quedó viendo el vuelo inextaco del lienzo destrozado hacía el suelo. Sintió satisfacción al ver aquel lienzo chocar contra el asflato negro, un negro imperfecto y variable, repleto de miles de manchas. El lienzo se quedó asi, boca abajo, besando el suelo. Un choche pasó por encima y destrozó aún mas ese lienzo maldito. Julio cerró la ventana y sintió que acababa de concluir su mejor obra. Esa noche se emborrachó para celebrarlo.
domingo, abril 27, 2008
Ayer es hoy
Ayer fue hoy. Todo lo que hoy está suecediendo ya sucedió ayer por el motivo simple, o extremadamente complejo, que ayer fue hoy. Hoy es hoy, eso es evidente, pero ayer, también fue hoy, una repetición exacta de cada una de las cosas que están sucediendo. Ayer ya tecleé estas teclas, estas mismas letras que avanzan en el texto. Ayer ya me detuve aquí varios segundos, casi un minuto pensando como avanzar este texto que realmente debería salir del tirón porque ya lo escribí ayer. Sin embargo no por repetido es modificable. Avanzo igual. Ahora dentro de treinta segundos oiré el vuelo de una mosca y pensaré en el verano. Me detendré y pensaré como puedo unir este texto con el extraño vuelo de una mosca, hay algo que es matafórico, algo que se asemeja entre lo que quiero contar y ese vuelo incierto, alocado e incomprensible de esa mosca por esta habitación, pero como ayer, tampoco encontraré el punto de unión que sin embargo a mi me parece interesante. Como ayer las palabras no sabrán unir eso que por dentro ya estña unido. Mosca y texto, vuelo y zumbido con el tiempo repetido, este retorno inmediato. Ayer fue hoy, por la tarde salimos, y saldré a pasear, cruzaré un paso de cebra, miraré la exaltación de la primavera, me gratificará, como ayer, ese esplendor en la gente, ese golpe de alegria y cuando me detenga en ese parque para leer las mismas páginas en un banco y sentir el lento movimiento del sol en las tardes de finales de abril pensaré en ese niño que juega moviendo la arena que eso si es el tiempo, un juego de arena en manos de un niño, arena sauve y blanda que se mueve de un lado al otro del suelo sin mas mótivo que el furor y la emoción de un niño que juega sin un sentido aparente. Eso es el tiempo, y hoy, que es ayer también, será esa arena pasando exacta por el mismo sitio, con el mismo movimiento de manos. Arena y tiempo. Mosca... Eso es. El tiempo es el vuelo de una mosca.
viernes, abril 25, 2008
Encuentro lejano
Rubén Ramirez se encuentra con su padre. Hace siete años que no hablan, pero eso, al contrario de lo que se podría esperar, hace mucho mas fáciles las cosas. Ruben Ramirez y su padre hablan sin muros, sin rencores. Entienden, y eso es un proceso que ha sucedido a lo largo de estos siete años, que mantener una conversación desde la honestidad es no sólo una necesidad sino algo que facilita las cosas a nivel diario. Ruben Ramirez y su padre han quedado en un hotel a miles de kilómetros de casa. El hotel, eso le parece a Ruben Ramirez es extraño, la decoración es basicamente fea. Muebles que tratan de ser clasicos pero de materiales pésimos, una chimenea en el salón de Tv que no parece funcionar y que incluso contiene algo que Ruben no se acerca a averiguar, pero parecen libors o revistas, una moqueta terrible cubre el suelo de todo el hotel, una moqueta que bien podría ser el mismo suelo del infierno, pero la zona del infierno donde han encerrado a los peores decoradores de la humanidad, que son muchos. Ruben Ramirez ha llegado un dia antes que su padre y la noche que pasa sólo se enamora de una chica que trabaja en el hotel. Hacen el amor y por primera vez en su vida ha sido infiel, pero le parece que la chica es hermosa, cuando han terminado de hacer el amor por tercera vez el la mira desnuda, casi dormida y piensa que jamás había sido tan feliz y que sin duda pasaría el resto de la vida con ella pero que eso, evidentemente, no va a suceder. La chica duerme con él, se ducha y se rie porque nunca había dormido tan cerca del trabajo. Ella sale y Rubén no puede dejar de pensar en ella, mira la hora y baja, su padre debe estar a punto de llegar. Se encuentran, se sientan en una terraza que mira a una montaña. El padre de Ruben está mucho mas accesible que en el pasado y comienzan una conversación muy directa y sin rodeos. El padre dice que no entiende por que casi nunca tuvo confianza con él y que porque siempre fue un tipo tan distante, Rubén dice que el asume eso, pero que eso no era mas que producto de la depresión de su padre. Le dice que había sido un tipo que permaneció deprimido seis años y que se fue alejando del mundo, que se volvió un tipo antipático y que era imposible acceder a él ,que quizá no lo recuerde pero que el llegaba a casa y le veía mirando a la nada, callado, que muchas veces no contestaba el saludo. Que el entiende la depresión que le mantuvo apartado del resto de los humanos, pero que eso evidentemente trastoco las relaciones, sobre todo con él. Durante un buen rato desmenuzan ese pasado algo lejano ya y concluyen satusfechos y relajados. La conversación termina y se despiden con amabilidad. El padre de Rubén murió hace siete años, pero Ruben vuelve a casa sonriendo y relajado, reconciliado con ese pasado algo feroz y recordando que su padre era un gran tipo, a pesar de la distancia. De la chica no se despide.
jueves, abril 24, 2008
Hombre y sol
Mediodía. Entra un trozo de sol por una rendija mínima. Ese trozo le produce una sensación agradable, una sensación ascendete parecida a la alegria, y se apoya contra la pared. Sin ser consciente del todo comienza a recordar y descubre que un recuerdo se puede multiplicar hasta el hastio, se le puede dar mil formas, remover, lanzar y jamás la perspectiva de lo recordado es exacta a otra. Un recuerdo es infinito y sospecha que ahí se esconde el gran enigma de los hombres. El mismo instante del pasado al que se acude una y otra vez, rodeandolo siempre,, poniendo la cámara en un punto siempre nuevo. Así es como algo que se vive se está siempre viviendo. Nunca entendemos del todo precisamente porque lo que sucedió puede tener una forma variable a cada segundo. Se queda apoyado mucho rato en esa pared que es lo mas parecido al mundo. Hay algo parecido entre un hombre preso y un hombre inmortal, para los dos el tiempo es algo secundario. De hecho el tiempo no existe como demuestran los recuerdos porque el pasado se esta viviendo siempre, el pasado es un instante que se queda para siempre haciendo bucle en el mismo sitio y uno acude a él y ese pasado, como siempre está sucediendo, constantemente varía. El rayo de sol que en un instante preciso se había colado por entre rendijas que el no ve desde ahí, ya no está, ese sol preciso y necesario se ha ido hasta el dia siguiente, que volverá de la misma forma, pero siendo ya, otro rayo, el mismo y otro.
miércoles, abril 23, 2008
Después del manuscrito
Gabriel Cisneros lo terminó de leer el 18 de abril a las seis y media de la tarde. Estaba sentado en el cesped de un parque de Burdeos, llevaba viviendo ahí tres meses. A pesar de sentirse cómodo en la ciudad tenía ganas de volver a casa y volver a la vida rutinaria. Al leer la última frase dejó caer el libro en el suelo y supo entonces que ya nada sería igual a partir de ese momento. Durante cinco minutos se quedó practicamente quieto. Luego reaccionó
Manuela Barrios terminó la lectura del manuscrito en su cama, era tarde, las dos de la madrugada de un 13 de mayo y las doscientas últimas páginas las había leido sin parar. Cerró el libro, cerró los ojos y se puso a llorar. Se levantó de la cama, pago las luces y se quedó durante horas, hasta que amaneció, mirando por la ventana el movimiento casi inexistente de su calle, una calle olvidada y pequeña de Madrid. Al ver el primer coche salir, miró la hora, bajó la persiana y durmió durante doce horas.
Cristina Oleguer terminó de leer el libro en una playa del pacífico mexicano. Ese viaje lo había programado para descansar, para olvidar los dias previos de ese agitado mes de Marzo. Alquiló una cama en una cabaña y pasó cuatro dias leyendo. La lectura, evidentemente, fue obsesiva y condicionó su viaje a ese lugar apartado. Era mediodia. Subió a la cabaña, guardó el libro en una bolsa, caminó hasta Punta Cometa y se quedó horas tratando de tranquilizarse. A última hora de la tarde, mientras el sol se escondía se lanzó hacía el agua desde la parte mas alta del acantilado y murió.
Jaime Verganti concluyó la lectura la noche del 14 de Mayo en una habitación de Paris. Calmado pero decidido, cogió todos su textos y durante horas los fue quemando uno a uno. Al concluir la quema decidió que jamás volvería a escribir.
Marcos Mediodia terminó la lectura el 14 de abril en Buenos Aires. Nada mas terminar, nada mas pasar sus ojos por la última palabra lo lanzó fuerte y desgarrado contra la pared. Se puso a gritar. Abrió la ventena y repitio el mismo grito durante dos horas. Fue detenido por la policia que no logró tranquilizarlo. Al dia siguiente fue puesto en libertad. El grito que repitió durante dos horas Marcos Mediodia fue : "Somos unos pelotudos"
Ellen Callahan lo terminó de leer en Dublin el 17 de Marzo. eran las cuatro de la tarde, no había comido, no había ido a trabajar. Llovía profundamente . Se incorporó, miró la hora y estuvo casi cuatro minutos riendo sin parar. Al terminar de reir se puso en pie, se vistió y salió a la calle. Al rato llamó a un antiguo amigo, quedó en su casa. Hicieron el amor varias veces y cuando el se quedó dormido ella se fue. Sin saberlo aún, se había quedado embarazada.
Frank Koppenhgen lo terminó de leer el 4 de Mayo en Berlín. Durante muchas horas se quedó mirando el mismo punto exacto en algún lugar de la pared. Su novia se desesperó preguntandole hasta el hastío si se sentía bien. Al rato, mientras el no variaba su actitud, ella comenzó a leerlo, dos dias después aparecieron los dos muertos en el salón de su casa. Un vinilo rayado daba saltos en el mismo punto. En el informe alguien, quiza sensible a esas cosas, escribió que el disco que sonaba insistente y repetitivo cuando se encontraron los dos cadaveres era un recopilatorio de música popular de Mali.
David Sensini está en este instante 10:17 del 26 de mayo a punto de terminarlo en una azotea de una avenida de Barquisimeto, Venezuela. Sólamente el futuro conoce su reacción
martes, abril 22, 2008
Tres minutos en la mañana
Ya no usa el despertador, hace tantos años que se despierta a esa hora, que lo extraño es despertar mas tarde. Un problema que siempre ha arrastrado los fines de semana cuando le gustaría abrir los ojos mucho mas tarde y que sin embargo, constante, obedece a un ritmo impuesto tantos años atrás, a tantas mañanas de su vida, que sábado y domingo sus ojos, como si fueran parte del mecanismo del reloj, se abren a la misma hora que de lunes a viernes. Las cinco de la mañana. El gesto siempre es el mismo. Abre los ojos, como si un muelle de mecanismo preciso lo impulsara, gira la cabeza y mira la hora en el reloj de la mesilla. Los numeros rojos siempre jugueteando entre las 4:59 y 5:02. Una variación que tampoco él sabe a que se debe. Tres minutos, que puestos a contar sentado, tampoco pasan tan rápido. No siempre es el mismo minuto cuando el mecanismo preciso de su mente le invita despertar y para él hay algo de secreto en esos tres minutos. Ha fantaseado con teorias, pero nada que el considere una respuesta definitiva.
a) El reloj, algo antiguo, regalado por su madre cuando se fue a vivir a Caracas para estudiar en la central, es impreciso y su minutos no son constantes. Se atrasa y se adelanta
B) Sueña y los sueños son capitulos, historias. Como historias, como capitulos extraidos cada uno tiene una duración. Variable. Su cabeza no despierta hasta que ese capitulo termina. Si el útlimo sueño no termina hasta las 5:02, su cabeza espera para despertar
c) El cansancio se divide en grados, cada grado se recupera con tres minutos. Los dias que se levanta a las 4:59 esta menos cansado que los dias que lo hace a las 5:02. Esta teoria se fue rápido al garete. Muchas veces despierta a 5:00 o 5:01
D) El tiempo inventado por los hombres es impreciso o lleva un tempo diferente al tiempo físico, al tiempo de la sangre y de los músculos. Le gusta creer en esta teoria, porque le gusta creer que los hombres viven basados en mentiras.
e) A veces piensa que todo tiene que ver con la colocación de los astros, del movimiento de las galaxias, de la expansión del universo. El universo, gigante, dicta o coloca las cosas para que el abra, en un minuto preciso, los ojos. Esa colocación, por vasta y compleja, no siempre se da en el mismo instante. Es díficil gobernar a los astros, tanto como a los hombres.
f) Por las fases de la luna, pero esta le parece hasta cursi. Siempre la rechaza
g) La cabeza es imprecisa, falla, se altera. la cabeza como toda máquina tiene margen de error. Esos tres minutos lo comprueban. Esta es en la que mas cree, pero la que le parece menos romántica
Cada mañana, mientras se hace el café, cuando todavía no amanece, piensa en este complejo enigma. Mira el reloj cuando coloca la cafetera en el fuego, espera sentado en la silla de la cocina, junto a la ventana desde donde se ve el principio de la extensión de la sabana. No se escucha nada o ruidos mínimos, el crujir de las maderas, una tubería, un pájaro fuera, el hermoso viaje del café a traves de vapores y física. ´Mira siempre el reloj, espera siempre tres minutos inmóvil, sintiendo cada mañana que en realidad tres minutos son mucho. Son largos, muy largos. Que en tres minutos sucede todo. Que en tres minutos cambia el universo y que el tiempo, por mas que digan, no va tan rápido.