lunes, marzo 28, 2005
De regreso
Va anocheciendo y lo de afuera no deja de variar. Va cambiando la luz, el color de todas las cosas que vemos y ademas el paisaje es móvil, inestable, variable. Avanzamos por la carretera como una manada metalica, miles de automoviles que recorren las venas negras que son las carreteras que nos devolveran a casa. A veces hablamos, a veces aun reimos con los juegos que nos hemos reido todos estos dias juntos, otros ratos callamos mientras oimos música que a cada uno nos traslada a otro sitio. Afuera el paisaje que varia, la luz que varia y los automoviles que nos rodean que varian, compañeros fugaces de unos cuantos cientos de metros que se alejan y se acercan según la velocidad que nos permita el tráfico. Inevitable recordar a Julio Cortázar y mirar no el mustang pero si el Citroen que durantre un rato está a mi lado y observar a esa pareja callada que avanza minimamente en la inmensidad del paisaje, les moldeo una vida, les imaginado cansados, con o sin ganas de llegar a casa, ¿En que parte de Madrid vivirán?, el mira al frente, ella mira a un lado, oiran la radio, las noticias del estado de las carreteras, del tiempo, una tertulia sobre la bipolaridad o simplemente una canción que soy incapaz de imaginar. Giro la cabeza, los de delante son cuatro, tres chicos y una chica, amigos de la universidad, supongo, ella va medio dormida, hace de copiloto, es atractiva, los dos chicos de atrás duermen profundo, les imagino anoche en algún bar de algún punto de la costa, medio borrachos, alegres. Avanza algo mas la caravana, nuestro lado es algo mas rapido y avanzamos hasta un nuevo grupo de compañeros, una familia, otra pareja, tres amigos, un hombre solo, dos parejas, un hombre con dos niños, una pareja con una señora. Suena en nuestro automovil música que me traslada hacía un pasado irrecuperable. Miro a Marta que mira a los lados, que estará jugando a imaginar vidas en los otros automoviles. Se hace la noche absoluta. Mañana cuando despierte escribiré en mi Blog algo sobre esto, aquí hay mucho de lo que somos, un inmenso atasco de gentes avanzando juntos en un trayecto de vida, sabiendo que inevitablemente todos terminaremos en el mismo punto, un lugar que como Madrid empieza por "M"
domingo, marzo 20, 2005
Inquilinos
Lo primero, siempre, es hacer una intensa limpieza general. Guantes, varios estropajos,buenos productos quimicos que arrasen los restos de los que estuvieron antes y que se fueron hace unos dias dejando la casa vacia, sin alma, dejando solo las huellas de su paso por ahí en marcas en las paredes, en huecos en la paredes que sostuvieron estanterias, que a su vez contendrían los objetos que esos antiguos inquilinos habrían recopilado a lo largo de su existencia. Se limpia con intensidad ese rastro de los deconocidos. Se borra, lo mejor que se puede , su paso. Luego se pinta, se cubren las paredes con el espiritu con el que los nuevos inquilinos van a entrar ahí. Los colores que se han escogido para nuestra vida, para nuestro espacio. Se van cubriendo cada una de las paredes, cada una de las esquinas con la marca de ese color escogido, que es nuestra marca, nuestra entrada en ese hogar desconocido, en ese espacio extraño que vamos domando como una fiera, como un animal salvaje para acercarlo a nosotros.
viernes, marzo 18, 2005
Presentes imposibles
Las Diez de la mañana. Viernes. Marzo. 18 de Marzo. Hay menos sol que en toda la semana, que ha sido una semana de buen sol, de temperaturas primaverales y de descanso de frio. Sigo anclado en sensaciones de agotamiento, de cansancio mental.
Podría ennumerar un millón de cosas para decribir el presente exacto, el momento justo. Cada una de las cosas que hay aquí, unos metros mas allá, describir todas mis sensaciones matutinas, lo que pienso a cada segundo, lo que pasa por esta cabeza. Debería, si quisiera hacer ese ejercicio imposible de hablar, de describir mi presente, narrar lo que oigo, la ubic ación de las cosas, determinados recuerdos. pero el presente es inabarcable, se desborda si tratas de agarrarlo aunque sea un segundo, se va, se va. Son las diez de la mañana y tengo que salir, me tomaré un ultimo café y me zambulliré en la ciudad , en el metro, en las calles, en la gente mientras el presente va pasando a cada segundo a unos metros de mi, sin yo darme cuenta muy bien que pasa.
Podría ennumerar un millón de cosas para decribir el presente exacto, el momento justo. Cada una de las cosas que hay aquí, unos metros mas allá, describir todas mis sensaciones matutinas, lo que pienso a cada segundo, lo que pasa por esta cabeza. Debería, si quisiera hacer ese ejercicio imposible de hablar, de describir mi presente, narrar lo que oigo, la ubic ación de las cosas, determinados recuerdos. pero el presente es inabarcable, se desborda si tratas de agarrarlo aunque sea un segundo, se va, se va. Son las diez de la mañana y tengo que salir, me tomaré un ultimo café y me zambulliré en la ciudad , en el metro, en las calles, en la gente mientras el presente va pasando a cada segundo a unos metros de mi, sin yo darme cuenta muy bien que pasa.
domingo, marzo 13, 2005
Domingo por la mañana
Defitivamente estos dias son extraños. Ayer charlé con Felix, un tipo brillante, un tipo excepcional. Le comenté mis sensaciones sobre el tiempo, sobre todo esto. Siempre conversamos sin caretas. Al final le dije que me sentía lejano, bromeé sobre el uso de la palabra lejano a lo largo de la conversación. Me sorprendió por que entonces el me dijo que eso ya lo había sentido un tiempo atrás. La sensación de que el vinculo con muchos de los de atrás se ha ido muriendo y está ahora casi muerto, casi sin respiración. Es terrible pero es así o al menos ahora es así, vaya a saber uno donde anda dentro de tres o cuatro años, como son las cosas pasadas mas tiempo, pero ahora mismo tal y como son las cosas hay una parte del pasado que está casi inexistente. Es natural, el tiempo es implacable.
Son extraños estos dias. Extraños por que con los que me rodean he ido hablando de esto. Hemos culpado al largo invierno, a las diferentes olas de frio, a miles de motivos externos, pero con mas personas he coincidido en este ciclo, el ciclo de la lejanía. De repente he mirado atrás y he visto que todo este tiempo ha sido duro y he querido no verlo. El hospital ha dejado secuelas en todos los sentidos. Me dejo secuelas físicas, ahora soy un asiduo de los medicos, de los chequeos, de diferentes pruebas, pero tambien me ha dejado secuelas emocionales. Desde entonces veo la vida tan frágil, tan escurridiza, tan blanda que me ha dado otra visión en la manera de vivir. Es cierto que lo externo me importa menos. Desde entonces tengo menos ambiciones sociales, aunque realmente nunca las tuve, pero me acentuaron mi desinteres por el exito social. No me importa no tener cosas, me importa exclusivamente mi tiempo, lo unico que vale, mi tiempo de vida, eso que es lo unico que puedo utilizar para estar con los que quiero, para hacer lo que mas me interesa y para realmente vivir,pero tambien se me acentuaron ciertos miedos. Ser consciente de la fragilidad me ha hecho sentir un terrible miedo por volver a ese hospital, saber que en cualquier momento tu cuerpo puede desquebrajarse. He sentido miedo y ese miedo me ha ido desgastanado emocionalmente. Y ahora estoy lejano, lejano de todo.
Son extraños estos dias. Extraños por que con los que me rodean he ido hablando de esto. Hemos culpado al largo invierno, a las diferentes olas de frio, a miles de motivos externos, pero con mas personas he coincidido en este ciclo, el ciclo de la lejanía. De repente he mirado atrás y he visto que todo este tiempo ha sido duro y he querido no verlo. El hospital ha dejado secuelas en todos los sentidos. Me dejo secuelas físicas, ahora soy un asiduo de los medicos, de los chequeos, de diferentes pruebas, pero tambien me ha dejado secuelas emocionales. Desde entonces veo la vida tan frágil, tan escurridiza, tan blanda que me ha dado otra visión en la manera de vivir. Es cierto que lo externo me importa menos. Desde entonces tengo menos ambiciones sociales, aunque realmente nunca las tuve, pero me acentuaron mi desinteres por el exito social. No me importa no tener cosas, me importa exclusivamente mi tiempo, lo unico que vale, mi tiempo de vida, eso que es lo unico que puedo utilizar para estar con los que quiero, para hacer lo que mas me interesa y para realmente vivir,pero tambien se me acentuaron ciertos miedos. Ser consciente de la fragilidad me ha hecho sentir un terrible miedo por volver a ese hospital, saber que en cualquier momento tu cuerpo puede desquebrajarse. He sentido miedo y ese miedo me ha ido desgastanado emocionalmente. Y ahora estoy lejano, lejano de todo.
sábado, marzo 12, 2005
Vertigo
En estos casos me da por escribir. Una especie de acto reflejo. No pienso en escribir como medio para narrar una historia para contar, utilizo la escritura como via de escape de algo que anda por ahí dentro y que no se muy bien que es.
Ayer estuvimos tomando vinos en un buen bar de vinos. Charlabamos sobre lo que hemos ido sintiendo todo este tiempo, como se han ido quedando cosas atrás. Siento estos dias una especie de soledad, sabiendome de antemano acompañado, no solo. Llego aquí y suelto esto que no es preciso, es una sensación que me ha ido acompañando toda mi vida. Una sensación de estar en una especie de frontera emocional con el resto del mundo. Supongo que todos sentimos eso a veces. Es un saberse, en el fondo, solo. Un eco. Saber que todo tu mundo podria desvanecerse en cualquier momento. He sentido mas veces esto, me he visto ms veces escribiendo sobre esto, en situaciones exageradamente parecidas a esta.
Ahora mismo estoy en mi trabajo, es sábado por la mañana. El edificio esta absolutamente solitario, sé que seis plantas mas abajo, esta el vigilante. De resto seis plantas de silencio, de oficinas vacias, de mesas con papeles muertos, de ordenadores apagados. Abajo, al otro lado de la ventana la ciudad, gente que pasea aprovechando que hoy no hace frio. Me veo aquí, me percibo aquí. Me oigo aquí, respiro, los dedos marcan las teclas rompiendo un posible silencio. Hace unos cuantos años, otro sábado estaba trabajando, hacía guardia, tambien solo, en un edificio casi vacio tambien. Tenía un papel y una maquina de escribir. La sensación y lo que escribía eran absolutamente parecido a esto que hago ahora. El mundo al otro lado, lejano. Supongo que todos sentimos de vez en cuando esto. La lejanía.
Escribo, escribo sin intencion de narrar, solo por seguir. Escribo para mi, por mi. Una necesidad. Estos dias de extrañas nostalgias se me han ido viniendo tantas imagenes. Calles por las que estuve, gente que conocí. Lugares que jamás volveré a pisar. Situaciones que me han ido empujando hasta aquí, con una precisión alucinante. Estoy aquí. ¿Donde están aquellos?¿Donde esta aquello que sucedió una tarde de sábado?. Esas caras que se vienen. ¿Vivirán todos?. Escribo, escribo y escribiría sin parar. Recuerdo aquella vez que escribía como ahora, encerrado en una oficina. Luego la sensación de salir a la calle y mantener aquella sensación. Tomar unas cervezas con alguien y tener ganas de largarme de allí, para siempre. Lo hice, me fuí para siempre. Estamos solos en esto, comprendí entonces. No siento aquella soledad intensa de enotnces, siento otra soledad, una soledad física, pero hay un fondo igual. Una extraña sensación de melancolía de un pasado absolutamente impreciso y dificil de ubicar.
Afuera Madrid, pero podría ser cualquier ciudad del mundo, cualquier esquina del planeta.
Ayer estuvimos tomando vinos en un buen bar de vinos. Charlabamos sobre lo que hemos ido sintiendo todo este tiempo, como se han ido quedando cosas atrás. Siento estos dias una especie de soledad, sabiendome de antemano acompañado, no solo. Llego aquí y suelto esto que no es preciso, es una sensación que me ha ido acompañando toda mi vida. Una sensación de estar en una especie de frontera emocional con el resto del mundo. Supongo que todos sentimos eso a veces. Es un saberse, en el fondo, solo. Un eco. Saber que todo tu mundo podria desvanecerse en cualquier momento. He sentido mas veces esto, me he visto ms veces escribiendo sobre esto, en situaciones exageradamente parecidas a esta.
Ahora mismo estoy en mi trabajo, es sábado por la mañana. El edificio esta absolutamente solitario, sé que seis plantas mas abajo, esta el vigilante. De resto seis plantas de silencio, de oficinas vacias, de mesas con papeles muertos, de ordenadores apagados. Abajo, al otro lado de la ventana la ciudad, gente que pasea aprovechando que hoy no hace frio. Me veo aquí, me percibo aquí. Me oigo aquí, respiro, los dedos marcan las teclas rompiendo un posible silencio. Hace unos cuantos años, otro sábado estaba trabajando, hacía guardia, tambien solo, en un edificio casi vacio tambien. Tenía un papel y una maquina de escribir. La sensación y lo que escribía eran absolutamente parecido a esto que hago ahora. El mundo al otro lado, lejano. Supongo que todos sentimos de vez en cuando esto. La lejanía.
Escribo, escribo sin intencion de narrar, solo por seguir. Escribo para mi, por mi. Una necesidad. Estos dias de extrañas nostalgias se me han ido viniendo tantas imagenes. Calles por las que estuve, gente que conocí. Lugares que jamás volveré a pisar. Situaciones que me han ido empujando hasta aquí, con una precisión alucinante. Estoy aquí. ¿Donde están aquellos?¿Donde esta aquello que sucedió una tarde de sábado?. Esas caras que se vienen. ¿Vivirán todos?. Escribo, escribo y escribiría sin parar. Recuerdo aquella vez que escribía como ahora, encerrado en una oficina. Luego la sensación de salir a la calle y mantener aquella sensación. Tomar unas cervezas con alguien y tener ganas de largarme de allí, para siempre. Lo hice, me fuí para siempre. Estamos solos en esto, comprendí entonces. No siento aquella soledad intensa de enotnces, siento otra soledad, una soledad física, pero hay un fondo igual. Una extraña sensación de melancolía de un pasado absolutamente impreciso y dificil de ubicar.
Afuera Madrid, pero podría ser cualquier ciudad del mundo, cualquier esquina del planeta.
viernes, marzo 11, 2005
Amor amarillo
Arranca una canción que tantas veces oí en el pasado. Estoy frente al monitor de este teclado y recuerdo con intensidad bestial aquella epoca que musicaliza esta canción con tanta precisión. Me veo en una habitación de una casa de una ciudad bastante lejana de la que estoy ahora. Recuerdo aquellas tardes allí, aquellas primeras veces que fumé marihuana, experimentando ciertas sensaciones absolutamente novedosas para mi percepción. Recuerdo la laxitud del entorno, recuerdo los ojos rojos de los que conmigo han estado fumando, recuerdo la sensación que me producía esta mis ma canción que ahora oigo y que me traslada hacía allí. Un juego curioso que comprime el tiempo. Ahora aquí, antes allí y sin emabargo aquel pasado esta ahora aquí, evocado por una canción que une aquello y esto.
Esto curiosamente me tiene nostalgico, pero una nostalgia mas bien agradable. Una vez Eduardo me dijo que había leido algo bien emocionante sobre la Melancolia, una definición que decía algo así: "La melancolía es la alegria de sentirse triste". Martín me dijo otra vez que Freddy le había dicho que la nostalgia realmente es la tristeza que da algo que aun se vive,pero que sabemos terminará. recuerdo que pensé que en ese caso la nostalgia siempre existe mientras sientas que aun vives tu vida y en algun momento dejarás de vivirla. Extraño mi vida del pasado, aunque se de sobra que en esa sensación hay una cierta idealización de lo de atrás. El caso es que recuerdo una habitación, los dibujos que había en mi cabeza mientras escuchaba esta canción, la percepcion de la realidad y ahora todo eso está atrás. Irrecuperable, desaperecido, desvanecido para siempre. Existió, pero de alguna manera es como que seguimos viviendo y sin embargo una parte de nosotros ya murió, ya nunca estará.
Esto curiosamente me tiene nostalgico, pero una nostalgia mas bien agradable. Una vez Eduardo me dijo que había leido algo bien emocionante sobre la Melancolia, una definición que decía algo así: "La melancolía es la alegria de sentirse triste". Martín me dijo otra vez que Freddy le había dicho que la nostalgia realmente es la tristeza que da algo que aun se vive,pero que sabemos terminará. recuerdo que pensé que en ese caso la nostalgia siempre existe mientras sientas que aun vives tu vida y en algun momento dejarás de vivirla. Extraño mi vida del pasado, aunque se de sobra que en esa sensación hay una cierta idealización de lo de atrás. El caso es que recuerdo una habitación, los dibujos que había en mi cabeza mientras escuchaba esta canción, la percepcion de la realidad y ahora todo eso está atrás. Irrecuperable, desaperecido, desvanecido para siempre. Existió, pero de alguna manera es como que seguimos viviendo y sin embargo una parte de nosotros ya murió, ya nunca estará.
jueves, marzo 10, 2005
11 de Marzo
Avanzo con lentitud hacía el patio. El patio es de una casa bastante antigua. En medio del patio que da a la parte de atrás de unas casas igual de viejas, algo desgastadas y no muy bonitas, que estan ahí silenciosas, hay una mujer. La mujer esta dormida, siente el calor de la tarde de verano. Es una mujer mayor, una mujer muy mayor que ha ido cerrando los ojos, recordando otras tardes de verano, todas las tardes de verano de su vida. Hay silencio.
Anoche soñé que era verano
Anoche soñé que era verano
martes, marzo 01, 2005
Invierno
Sigue el frio. Este invierno es largo, largo y frio. Me cansa muchisimo el invierno y a estas alturas estoy rozando la desesperación por que se acabe. Por que venga ya el buen tiempo, la camiseta de manga corta, los dias largos, menos preocupaciones, mas risas. En invierno la vida es mas seria, mas tragica, todo tiene demasiada importancia. Cuando llega la primavera, las cosas son mas livianas, menos importantes. Todo se aligera y va con menos densidad.
lunes, febrero 28, 2005
Las ciudades desconocidas
El viernes fue diferente. De nuevo caminando por diferentes calles con Marta. Mirabamos a un lado y a otro con la curiosidad del que desconoce que es lo que hay cien metros mas allá. Ademas no llevabamos plano lo que hacía el movimiento mas anarquico y mas impreciso pero mas jugueton, que finalmente es de lo que se trata cuando vas a una ciudad desconocida. Jugar a que la ciudad es un inmenso tablero por el que te vas moviendo, buscando algo que siempre es muy impreciso. Hacía un frio intensisimo, y a menudo nos refugiabamos en algún café. Nos sentabamos en una mesa. Esperabamos a que las manos se calentasen y descasabamos. Otra cosa que hago es ir recordando personajes que han nacido en esa ciudad en la que estoy y esa fue una de las actividades que realicé mientras nos escondiamos del frio.
Luego ya nos recogieron y la ciudad cambio de forma, en ese momento la ciudad empezo a acoplarse, a hacerse real. De repente la ciudad no era un tablero por el que nos habiamos movido, la ciudad era una ciudad con formas, con casas. Los que nos acogieron nos contaban detalles de su vida ahí. Entramos en sus casas y de alguna manera fue como entrar en muchas casas. Se hacía fácil imaginarse la vida ahí. Nos recogimos del frio, vimos desdse la ventana las casas de enfrente, le fuimos poniendo caras a la ciudad, sus gentes, sus vidas, sus casas. Le fuimos poniendo vida normal. De repente la ciudad nos parecia mas nuestra, la fuimos tomando cariño, aunque fuese breve, muy breve, siempre te encariñas con los sitios, con lo que allí sucede, con la esquina por la que pasas tres dias seguidos.
Así, en seguida, se va. De repente sobrevuelas la ciudad, la ves quedandose ahí abajo, entre tantas luces, entre tantas calles. La ciudad se queda y tu te vas. Despiertas de nuevo en casa, un café y otra semana que arranca.
Luego ya nos recogieron y la ciudad cambio de forma, en ese momento la ciudad empezo a acoplarse, a hacerse real. De repente la ciudad no era un tablero por el que nos habiamos movido, la ciudad era una ciudad con formas, con casas. Los que nos acogieron nos contaban detalles de su vida ahí. Entramos en sus casas y de alguna manera fue como entrar en muchas casas. Se hacía fácil imaginarse la vida ahí. Nos recogimos del frio, vimos desdse la ventana las casas de enfrente, le fuimos poniendo caras a la ciudad, sus gentes, sus vidas, sus casas. Le fuimos poniendo vida normal. De repente la ciudad nos parecia mas nuestra, la fuimos tomando cariño, aunque fuese breve, muy breve, siempre te encariñas con los sitios, con lo que allí sucede, con la esquina por la que pasas tres dias seguidos.
Así, en seguida, se va. De repente sobrevuelas la ciudad, la ves quedandose ahí abajo, entre tantas luces, entre tantas calles. La ciudad se queda y tu te vas. Despiertas de nuevo en casa, un café y otra semana que arranca.
miércoles, febrero 23, 2005
Cae en Madrid
Cae, cae con el único fin de tocar el suelo. Cae, cae con lentitud, como si no hubiese ninguna prisa en caer, como si todo el sentido estuviese unicamente en la caida. Cae y disfruta de como cae. Se apoya leve en cualquier parte, en la esquina del jardín, en el borde de la ventana que podría ser un precipio infinito, en un trozo de cable que va desde mi calle hasta tu calle, un cable que enciende este monitor en el que ahora miro el resultado de las pulsaciones de mis dedos reflejadas. Cae ahí afuera sobre una hoja, como si una hoja pudiese ofrecerte equilibrio, y sin embargo se apoya. Sin embargo se acobija ahí, como en una cueva segura. Cae sin fin y voy entendiendo que si, que efectivamente en la caida esta el sentido de todo. Lo importante no es llegar a cualquier lado y apoyarse, lo importante es mientras se cae. Ahi va la nieve, cae, cae hoy sobre Madrid y veo desde la ventana de mi casa como cae. Como en caer esta el sentido de todo. Luego al final ya se volverá todo blanco, pero eso es lo que menos importa
Concierto
Incluso he soñado con ello esta noche. Siempre me acompaña este sentimiento de frustración con la música. Todo este tiempo he estado ilusionadisimo con ese concierto del dia 10 de Marzo. Me gustaba el sitio donde ibamos a tocar, me gustaban las canciones que habiamos elegido y que estaban sonando tan bien, me emocionaba la emoción colectiva, las ganas que tenía todo el grupo de hacerlo bien. Me gustaba la propuesta: Dos grupos diferentes unidos en un repertorio común. No había canciones de uno y otro, todos estabamos ilusionados con todas las canciones. El ejemplo, que alguna vez lo hablé con Miguel, era que el arranque del concierto era con una canción nuestra, para mas, nuestra canción favorita, "La Motta", pero durante ocho compases eran ellos los que iban tocando, hasta el octavo compas ningún Cosmonauta entraba a colaborar en la melodia. Y ahora se va, una llamada irrespetuosa dice que no podemos tocar por que ese dia les han alquilado el local. Se va, se acaba y se te queda la cara de tonto que tantas veces se nos queda. Llevo desde los trece años con la música en la espalda, a estas alturas no se si seré un buen o un mal músico, pero se que soy músico, que mi vida gira en torno a ello. Y que otra vez las cosas se pongan al reves, que de nuevo todo se vaya a la mierda, y por supuesto que no es la primera vez, ni la segunda, se repite tantas veces esta sensación con la música que ya deberia estar mas acostumbrado, no va hacer que no insista.
lunes, febrero 21, 2005
Rebajas de la hostia
Parece que nadie creyó a Andrea cuando dijo que había visto un anuncio de una tienda en el que anunciaban sus rebajas diciendo"Rebajas de la hostia". En principio creyeron que era una broma de Andrea, una exageración o una mala lectura del idioma que no es su idioma. Ayer pasaba con Marta por la zona donde se encuentra la tienda del hipotetico cartel y Marta, esperando en realidad que fuera cierto, que en realidad la tienda anunciase sus rebajas rompiendo las normas, que el taco, la groseria, la mala palabra fuese en realidad el enganche publicitario de la campaña promocional de las rebajas de Enero de una tienda de un barrio de Madrid, me insistió en que estuviese pendiente, que en la acera de la derecha, según bajabamos, era donde tendría que estar colgado el cartel. Mire, mire por que deseaba que ese cartel estuviese ahí. Y ya casi cuando creí que no era real, vi el cartel de tela que colgaba de la fachada de una tienda. "Rebajas de la hostia" ahí, en medio de la calle, rompiendo todo a su alrededor. El cartel que en ese momento se convierte en el centro del mundo, colgado, emocionante. Orgulloso, mirando a los demas carteles publicitarios del mundo por encima del hombro. Sincero, honesto real. Abre una nueva via. La sinceridad en la publicidad. Nada de mensajes enrevesados, ocultos, misteriosos. Nada de estudios, de vueltas, de irrealidades. No. La verdad, señores, solo les podemos ofrecer una cosa, unas rebajas de la hostia, no tenemos mas, pero es suficiente. No le ofrecemos un mundo de guapas y guapos, de exito, de triunfo. No le ofrecemos el mundo a sus pies, pero le ofrecemos lo que realmente busca, unas rebajas de la hostia.
El mundo es así. En cualquier esquina de cualquiera calle de cualquier ciudad a lo largo delplaneta te encuentras un trasgresor, un rebelde, un revolucionario. En la universidad se hablará de aquellas campañas de Benetton, se estudiaran los anuncios de las campañas para no beber cuando se conduce.Jamas se estudiara la honesta campaña de esta tienda en medio del mundo. Pero si alguien rompió con el pasado fue ese que se atrevió a ser sincero, a anunciar con lenguaje real lo unico que podria ofrecer, unas rebajas de la hostia
El mundo es así. En cualquier esquina de cualquiera calle de cualquier ciudad a lo largo delplaneta te encuentras un trasgresor, un rebelde, un revolucionario. En la universidad se hablará de aquellas campañas de Benetton, se estudiaran los anuncios de las campañas para no beber cuando se conduce.Jamas se estudiara la honesta campaña de esta tienda en medio del mundo. Pero si alguien rompió con el pasado fue ese que se atrevió a ser sincero, a anunciar con lenguaje real lo unico que podria ofrecer, unas rebajas de la hostia
domingo, febrero 20, 2005
Cine en siete dias
Hemos visto muy buenas películas esta semana. Siempre me sorprendo porque soy, creo, muy poco exigente con el cine. En seguida una película me emociona, me entusiasma. Es dificil que no me interese alguna pelicula, que salga del cine o aquí en casa cuando suben los títulos de credito no haya sentido un mínimo por lo que me han contado.
Parto de la base que crear me parece una tarea dificilisima y dentro de la creación el cine me parece una tarea tan titánica, tan laboriosa, tan inmensa que desde ahí ya me emociono, pero es cierto que ademas me resulta sencillo encontrar algo con lo que emocionarme. Es cierto que si soy exigente a la hora de elegir, busco y me intereso por determinado cine y eso hace que cuando vaya, cuando acudo a la pantalla encuentro algo que me agrada.
LA lista de esta formodable semana comienzqa con una interesantisima pelicula italiana sobre el conflicto palestino, Domicilio privado. Luego continua con dos de los tres colores, Azul Y blanco. Me emocionó mas Azul, aunque le reconozco sus cualidades a Blanco. Vias Cruzadas, una delicada y sutil pelicula. Hermosa. Domicilio conyugal, siempre me gustan las pelis del frances. En fin. Una buena semana cinematográficamente hablando
Parto de la base que crear me parece una tarea dificilisima y dentro de la creación el cine me parece una tarea tan titánica, tan laboriosa, tan inmensa que desde ahí ya me emociono, pero es cierto que ademas me resulta sencillo encontrar algo con lo que emocionarme. Es cierto que si soy exigente a la hora de elegir, busco y me intereso por determinado cine y eso hace que cuando vaya, cuando acudo a la pantalla encuentro algo que me agrada.
LA lista de esta formodable semana comienzqa con una interesantisima pelicula italiana sobre el conflicto palestino, Domicilio privado. Luego continua con dos de los tres colores, Azul Y blanco. Me emocionó mas Azul, aunque le reconozco sus cualidades a Blanco. Vias Cruzadas, una delicada y sutil pelicula. Hermosa. Domicilio conyugal, siempre me gustan las pelis del frances. En fin. Una buena semana cinematográficamente hablando
miércoles, febrero 09, 2005
A veces las recuerdo, claro está, por separado. Nunca dos a la vez y suelo dedicarle unos dias a cada una. A veces es despues de un sueño en el que de repente me encuentro con una. Me invade entonces la nostalgia de un pasado irrecuperable, y que evidentemete tampoco querría recuperar.
A veces me veo caminando con ella, bajando por la Avenida diecinueve. No la veo bien, la veo a mi lado. Veo determinados gestos, casi no oigo la voz. Recorro entonces y durante unos minutos, lugares donde estuvimos, lugares donde hablamos. Voy recordando aquellas mañanas que coincidieron que ella no entraba aun en la universidad y yo la tuve que dejar por falta de dinero. Me veo, creo que tengo diecisiete años, ella dieciseis. Nos escondemos de su madre por toda la ciudad, con el miedo de ser vistos. Nos metemos en rincones de la ciudad donde sabemos que nadie, ningun sospechoso, nos enocntrará. Lugares lejanos de su casa. Me veo escondido en su casa, en su armario. La recuerdo, la veo y me pregunto que será de ella. ¿Donde estara ahora?, once años despues. recuerdo esa epoca de mi vida con dudas, recuerdo las emociones y soy impreciso en el recuerdo. Me recuerdo terriblemente inseguro, inseguro con ella, conmigo, con el mundo. Todo se me iba viniendo abajo. Recuerdo su cama, recuerdo con total imprecisión su cuerpo. No recuerdo los codigos que nos inventariamos para hacer el amor.
O ella, aquella, otra. Recuerdo su olor, eso es en realidad lo que me enamoró. Aquella sensación de eco. Luego la vi alguna vez mas, llevaba aquel olor aun a cuestas. Me conmovia aquel olor. Aquel olor que sentí las pocas veces que la besé. Como si si boca fuese el centro de ese olor. Me veo volviendo de su casa de noche, Barquisimeto vacio, me recuerdo andando sintiendo por primera vez la soledad intensa, la de verdad. Esa soledad que se siente cuando realmente tomas conciencia de que tu vida empieza y acaba en ti, que lo demas es pasajero, que se puede ir. Barquisiemeto tan en silencio que me empezó a molestar, quiza fuese justo ahñi cuando me empezó a molestar, por que con el tiempo descubrí que el rechazo a la ciudad nacía en mi y solo por mi. La ciudad no tenia la culpa de tantas cosas.Y ella,¿ aun llevara ese olor encima, aquel olor dulce, aquel olor que se me enterraba?. Hoy habrá salido de casa, ¿en que ciudad?,¿en que parte del mundo? y se habrá montado en autobus o en coche y el olor iriía ahí, colgando de algun lugar de su cuerpo.
Ellas que estuvieron ahí, que fueron fundamentales durante un tiempo. ¿Donde estan?. Estaban, eran, yo fuí. Creimos, imaginamos. La recuerdo ahora, aquí, todo este tiempo despues. Ni sospechará que ahora escribo esto, que hago esfuerzos por reconstruir su cara. Sus gestos. Que apenas recuerdo detalles. Situaciones. Allí lejana, anclada en una distancia infinita. Allí a lo lejos, que cada vez es mas lejos, menos visible. ¿Donde esta justo ahora mismo?. ¿Se levantará alguna mañana de estas con el sueño de ese que fuí yo?. ¿Se levantará y durante un rato andará agitada pensando en aquello del pasado que no terminaremos de comprender?. ¿Me buscará en su memoria?. Es posible, hubo complicidad, hubo intensidad. ¿Recordará aquella mañana?, ¿aquella tarde que acaba de leer "El tunel" y que estaba agitado como si me hubiese lanzado aun espacio vacio?¿Recordará la playa?¿La noche que me escondí en su habitación y que oiamos los pasos del padre?. ¿Recordará sin duda aquel domingo que llegué sin nadie saber de donde venía?. Allí mirará para recordar. Allí donde yo miro cuando me levanto aquí en Madrid y recuerdo aquello como si aun estuviese pero sin nunca estar. Así, como desde otro lado del cristal. Allí, allí...
A veces me veo caminando con ella, bajando por la Avenida diecinueve. No la veo bien, la veo a mi lado. Veo determinados gestos, casi no oigo la voz. Recorro entonces y durante unos minutos, lugares donde estuvimos, lugares donde hablamos. Voy recordando aquellas mañanas que coincidieron que ella no entraba aun en la universidad y yo la tuve que dejar por falta de dinero. Me veo, creo que tengo diecisiete años, ella dieciseis. Nos escondemos de su madre por toda la ciudad, con el miedo de ser vistos. Nos metemos en rincones de la ciudad donde sabemos que nadie, ningun sospechoso, nos enocntrará. Lugares lejanos de su casa. Me veo escondido en su casa, en su armario. La recuerdo, la veo y me pregunto que será de ella. ¿Donde estara ahora?, once años despues. recuerdo esa epoca de mi vida con dudas, recuerdo las emociones y soy impreciso en el recuerdo. Me recuerdo terriblemente inseguro, inseguro con ella, conmigo, con el mundo. Todo se me iba viniendo abajo. Recuerdo su cama, recuerdo con total imprecisión su cuerpo. No recuerdo los codigos que nos inventariamos para hacer el amor.
O ella, aquella, otra. Recuerdo su olor, eso es en realidad lo que me enamoró. Aquella sensación de eco. Luego la vi alguna vez mas, llevaba aquel olor aun a cuestas. Me conmovia aquel olor. Aquel olor que sentí las pocas veces que la besé. Como si si boca fuese el centro de ese olor. Me veo volviendo de su casa de noche, Barquisimeto vacio, me recuerdo andando sintiendo por primera vez la soledad intensa, la de verdad. Esa soledad que se siente cuando realmente tomas conciencia de que tu vida empieza y acaba en ti, que lo demas es pasajero, que se puede ir. Barquisiemeto tan en silencio que me empezó a molestar, quiza fuese justo ahñi cuando me empezó a molestar, por que con el tiempo descubrí que el rechazo a la ciudad nacía en mi y solo por mi. La ciudad no tenia la culpa de tantas cosas.Y ella,¿ aun llevara ese olor encima, aquel olor dulce, aquel olor que se me enterraba?. Hoy habrá salido de casa, ¿en que ciudad?,¿en que parte del mundo? y se habrá montado en autobus o en coche y el olor iriía ahí, colgando de algun lugar de su cuerpo.
Ellas que estuvieron ahí, que fueron fundamentales durante un tiempo. ¿Donde estan?. Estaban, eran, yo fuí. Creimos, imaginamos. La recuerdo ahora, aquí, todo este tiempo despues. Ni sospechará que ahora escribo esto, que hago esfuerzos por reconstruir su cara. Sus gestos. Que apenas recuerdo detalles. Situaciones. Allí lejana, anclada en una distancia infinita. Allí a lo lejos, que cada vez es mas lejos, menos visible. ¿Donde esta justo ahora mismo?. ¿Se levantará alguna mañana de estas con el sueño de ese que fuí yo?. ¿Se levantará y durante un rato andará agitada pensando en aquello del pasado que no terminaremos de comprender?. ¿Me buscará en su memoria?. Es posible, hubo complicidad, hubo intensidad. ¿Recordará aquella mañana?, ¿aquella tarde que acaba de leer "El tunel" y que estaba agitado como si me hubiese lanzado aun espacio vacio?¿Recordará la playa?¿La noche que me escondí en su habitación y que oiamos los pasos del padre?. ¿Recordará sin duda aquel domingo que llegué sin nadie saber de donde venía?. Allí mirará para recordar. Allí donde yo miro cuando me levanto aquí en Madrid y recuerdo aquello como si aun estuviese pero sin nunca estar. Así, como desde otro lado del cristal. Allí, allí...
A vueltas con la escritura
Siempre pienso en historias que me gustaria escribir(Habitualmente hubiese escrito:"que quisiera plasmar", pero estoy decido a corregir todas esas cosas de mi pesima escritura). Pero es cierto que lo que pienso, que en lo que imagino para escribir, para ser narrado, suele ser mas bien realistas. Pienso en narrar una historia de una mujer y esa mujer se parece a mi madre. Pienso en una historia de una anciana en mitad de Madrid, reflexionando sobre lo que ha sido su vida desde que salió cincuenta años antes de su pueblo y esa mujer, esa señora es mi abuela. Ahora mismo pienso en un joven que viaja para ver a su novia, en esos viajes. La historia de ese joven sería narrada solo cuando esta bien de ida, bien de vuelta sentado en el asiento del avión. Alguien que revisa su vida desde la altura, a ocho mil metros de altura y ese joven, sin duda , se parece a Andrea. Pienso ahora en Andrea por que acabo de leer un correo que me ha mandado.
Luego distorsiono esa realidad, la voy destrozando, la voy moviendo a mi antojo. Agito los ingredientes de las cosas que conozco y se va formando una historia en mi cabeza que no termino escrbiendo. No. Ahora, por ejemplo, escribo sobre un hombre perdido en el espacio y ese hombre inevitablemente soy yo. Llevo unas doce paginas narrando, a manera de diario, la vida de ese hombre perdido en el Cosmos. Sus reflexiones, su melancolia, su tristeza por estar tan lejos de todo, tan lejos de su realidad, de su vida. Ve, mira y no hay nada, el infinito y mas allá, y ahí perdido en medio de la nada recuerda su vida. Quiere volver a ella.
Escribir. ¿De donde viene esa aguja que se clava y que me sienta aquí, a teclear en estado de posesión?. Será esa misma aguja la que hace que rechace lo que escribo. Lo rechazo, lo releo y es malo, terrible.Pero ¿De donde surge ese rechazo?. Deberia aceptar lo que escribo, por que lo que escribo soy yo. Y debería aceptarme.
Luego distorsiono esa realidad, la voy destrozando, la voy moviendo a mi antojo. Agito los ingredientes de las cosas que conozco y se va formando una historia en mi cabeza que no termino escrbiendo. No. Ahora, por ejemplo, escribo sobre un hombre perdido en el espacio y ese hombre inevitablemente soy yo. Llevo unas doce paginas narrando, a manera de diario, la vida de ese hombre perdido en el Cosmos. Sus reflexiones, su melancolia, su tristeza por estar tan lejos de todo, tan lejos de su realidad, de su vida. Ve, mira y no hay nada, el infinito y mas allá, y ahí perdido en medio de la nada recuerda su vida. Quiere volver a ella.
Escribir. ¿De donde viene esa aguja que se clava y que me sienta aquí, a teclear en estado de posesión?. Será esa misma aguja la que hace que rechace lo que escribo. Lo rechazo, lo releo y es malo, terrible.Pero ¿De donde surge ese rechazo?. Deberia aceptar lo que escribo, por que lo que escribo soy yo. Y debería aceptarme.
sábado, febrero 05, 2005
Los otros
La gente se complica en exceso la existencia. O mejor, nos complicamos(¿Por que excluirme de ese plural?) la existencia. Si tan solo es un rato aquí, si tan solo es pasar esto viendo la luz de la tarde, la charla con alguien, la música que suena ahora en esta casa, la lectura de un buen libro, o malo, da igual ahora eso. Pero luego lo enrredamos con el yo te dije, tu dijiste, el hizo y yo hice. Así se va acumulando una telaraña que corrompe las relaciones, que distorsiona la vida. Los demás son así, tal como son, yo soy así, tal como soy. Debo aceptar ambas cosas. Con el tiempo me he ido aceptando, con el tiempo he ido aceptando a los demás, pero aun me quedan muchas cosas pendientes por aceptar tanto de mi como de los otros. Mantengo con determinadas personas cierta distancia, ciertos miedos, ciertos rechazos que me cuesta superar. hay un pequeño grupo de personas en mi vida con los que tengo esos problemas, no graves, claro, o al menos no los veo como graves. Suelo cargarme de mala energia con determinadas actitudes de ese grupo. con cada uno por diferentes cosas. Son pequeños detalles que vistos así, desde lejos, deberían importarme cero, pero el paso del tiempo ha ido dejando un poso que ha acumulado rechazo a ese minimo sin importancia. Debo corregirlo. por beneficio de todos, es innecesario molestarse, sentir rechazo hacía ello, es innecesario condenar porque los demas sean como son. El error es mio, los demás son así y así debemos aceptarlos. Así debo aceptarlos.
Bien esta reflexión es absolutamente sencilla, pero dificil de poner en practica a veces. Quiza los pensamientos sencillos no sean tan sencillos finalmente
Bien esta reflexión es absolutamente sencilla, pero dificil de poner en practica a veces. Quiza los pensamientos sencillos no sean tan sencillos finalmente
"Viaje a Venezuela"
Ayer fue 4 de febrero. Recordé nada mas abrir los ojos la misma mañana de 13 años antes, cuando nos levantamos sabiendo que en Venezuela estaba sacudida por un intento de golpe de estado. Recordé aquella mañana en Barquisimeto. A las 7 de la mañana, sin ser consciente del todo, mi padre me llevo en coche, por primera vez en mi vida creo, al colegio. Obviamente las calles estaban absolutamente vacias. Subimos por la Avenida veinte como si atravesasemos una ciudad devastada, una ciudad abandonada por todos sus habitantes. Llegamos al colegio y recuerdo en la puerta, en la solitaria puerta del colegio a mi profesora de ingles que nos vio a mi padre y a mi, se acerco ahsta el coche y le dijo a mi padre, como si fuesemos los únicos supervivientes despues de una bomba atómica:"Vayase, vayase a su casa y no salgan.". Mi padre, un esceptico por naturaleza, encendió el coche de nuevo y recorrió el camino de vuelta a casa con una tranquilidad que contrastaba tremedamente con la sensación que provocaba la imagen de Barquisimeto vacia.
Aquel dia muchos oimos hablar por primera vez de Hugo Chavez. Aquel dia sucedieron muchas cosas que solo el tiempo nos fue explicando y que, claro, cada uno ha ido interpretando de manera diferente. Chavez apareció por primera vez para ser el centro de una historia que dura aun. Para unos un personaje destestable para otros un personaje fundamental, necesario. Para unos el centro de sus odios, para otros el centro de sus ideas. Guste o no Chavez ha cambiado para siempre Venezuela. Venezuela se verá antes y despues de Chavez.
A nivel personal hay una experiencia que debía dejar anotada aquí. Durante los ultimos meses he ido lentamente con Marta editando un documental sobre la situación politica venezolana. Un modestisimo documental donde le damos voz a toda la gente que queremos en Venezuela y que libremente opinan sobre la situación. Donde sobre todo tratamos de encontrar en todas las opiniones un cúmulo de razones para crearnos la nuestra. Lo curioso es que el proceso de ese documental, incluido la grabación del primer DVD y el empaquetamiento del primer ejemplar con su caratula y todo concluyo el 3 de febrero por la noche. Así cerramos nuestro propio círculo.Unas horas antes de entrar en la madrugada del 4 de febrero, 13 años despues.
Aquel dia muchos oimos hablar por primera vez de Hugo Chavez. Aquel dia sucedieron muchas cosas que solo el tiempo nos fue explicando y que, claro, cada uno ha ido interpretando de manera diferente. Chavez apareció por primera vez para ser el centro de una historia que dura aun. Para unos un personaje destestable para otros un personaje fundamental, necesario. Para unos el centro de sus odios, para otros el centro de sus ideas. Guste o no Chavez ha cambiado para siempre Venezuela. Venezuela se verá antes y despues de Chavez.
A nivel personal hay una experiencia que debía dejar anotada aquí. Durante los ultimos meses he ido lentamente con Marta editando un documental sobre la situación politica venezolana. Un modestisimo documental donde le damos voz a toda la gente que queremos en Venezuela y que libremente opinan sobre la situación. Donde sobre todo tratamos de encontrar en todas las opiniones un cúmulo de razones para crearnos la nuestra. Lo curioso es que el proceso de ese documental, incluido la grabación del primer DVD y el empaquetamiento del primer ejemplar con su caratula y todo concluyo el 3 de febrero por la noche. Así cerramos nuestro propio círculo.Unas horas antes de entrar en la madrugada del 4 de febrero, 13 años despues.
jueves, febrero 03, 2005
A perfect Girl
La encontré por un azar que no me atrevo a descifrar. Cada parte de mi vida parece una casilla predefinida para empujarme hasta ella. Así la ví una vez, otra vez, otra vez. Nos cruzabamos todos los dias por los pasillos de aquella escuela donde yo trabajaba y ella estudiaba. Así pasé tiempo. La miraba, apenas compartiamos mas que dos frases sueltas, casi insipidas, pero asbolutamente necesarias para mi. Pasó el tiempo y así seguimos con aquellos pasillos como unico punto de encuentro. Así fue un dia y otro, como si el mismo ciclo que nos habia empujado hasta ahí ahora nos hubiese dejado inmovilizados. Así fue hasta retar al mismisimo azar. Se iba a ir, y es posible que se fuese, que rompiese el hilo conductor y los deshiciese para siempre, pero el azar no acepta retos, el azar sigue sus caprichos hasta el final, lo coloca todo y nos volvió a colocar a uno enfrente del otro ya sin solución, y algo mas despiertos para verlo. Los dos lo vimos, los dos actuamos esta vez. Y así fue.
Ahora no está en casa. Aun está trabajando. Vivimos aquí, en un espacio perfecto. Viajamos hacía los mismos lugares, nos mueven las mismas emociones. Cuantas veces he llegado de la calle deseandola contar lo que he visto en ese mundo de ahí afuera. Cuantas veces ha llegado ella así. Buscando recuperar el tiempo en un beso, en un abrazo. Cuantas veces se me agita el corazon cuando oigo que se acerca hasta la puerta, que saca la llave y gira y entra. Y entonces.. entonces empieza la verdadera vida. Cuantas veces vengo de la calle y miro hacía la ventana y veo luz y entonces se que está ya en casa. Así es. Hoy comimos juntos con unos amigos, ella se fue rapido por que entraba tarde en el trabajo. Me fuí andando con uno de mis amigos, a lo lejos ella iba rapido, era tan perfecta en medio de la calle, en medio de Madrid, en medio de este mundo. Era tan perfecta que el tiempo se detuvo cuando giro la esquina y dejé de verla.
Ahora no está en casa. Aun está trabajando. Vivimos aquí, en un espacio perfecto. Viajamos hacía los mismos lugares, nos mueven las mismas emociones. Cuantas veces he llegado de la calle deseandola contar lo que he visto en ese mundo de ahí afuera. Cuantas veces ha llegado ella así. Buscando recuperar el tiempo en un beso, en un abrazo. Cuantas veces se me agita el corazon cuando oigo que se acerca hasta la puerta, que saca la llave y gira y entra. Y entonces.. entonces empieza la verdadera vida. Cuantas veces vengo de la calle y miro hacía la ventana y veo luz y entonces se que está ya en casa. Así es. Hoy comimos juntos con unos amigos, ella se fue rapido por que entraba tarde en el trabajo. Me fuí andando con uno de mis amigos, a lo lejos ella iba rapido, era tan perfecta en medio de la calle, en medio de Madrid, en medio de este mundo. Era tan perfecta que el tiempo se detuvo cuando giro la esquina y dejé de verla.
Uno mas
Llevo cuatro intentos de empezar a escribir. En los cuatro intentos he arrancado con una frase que rapidamente he releido y he borrado con urgencia. No existía ninguna conexión tematica en los cuatro intentos, en uno quería hablar de la sensación de ir en autobus por Madrid, en otro quería hablar de esa gente poco tolerante y manipuladora que me rodea y , ciertamente, me irritan poderosamente, en otro quería hablar de la televisión y en el ultimo ni siquiera había tema, era una frase que saldría de los mas profundo de mi inconsciente, y que poco sentido tenía. No tengo ganas de hablar en realidad de ninguna de esas cosas. Por que salvo la del autobus, las otras precisaban de una actitud crítica que no me apetece ahora. Así que he decidido no hablar de nada. Salvo de la sensación mas que agradable que ha sido levantarme esta mañana, hacerme un café y tomarmelo sabiendome ya despierto, sabiendome ya lejos de el sueño, de la cama. Sabiendome ya metido en el dia, en su luz, en ese frio suave.
domingo, enero 30, 2005
El espíritu de la colmena
Hemos estado viendo "El espíritu de la colmena". Una obra de arte. ¿Que diferencia una pelicula de una obra maestra?. No lo se. Tampoco puedo ser categórico, pero evidentemente ese película trasmite con fuerza todo lo que nos quiere contar. Durante muchos minutos permaneces hipnotizado frente a la pantalla. Absorvido por esos paisajes amplios, casi infinitos, por esas voces susurradas, por ese dialogo de las dos niñas en la cama. Trasladado a esa ingenuidad infantil. Hay tantos momentos en la pelicula en el que revives todas esas sensaciones infantiles que olvidas, al terminar, que ya no eres el niño. Sutil, esa es la única palabra. Todo es tan sutil que entra delicademente en tus sentidos, se cuela con la misma inocencia que la mirada de Ana, y entonces todo es ese sensación de misterio, de ver esa casa a lo lejos como un lugar enigmatico al que nos da miedo ir y que sin embargo no podemos dejar de hacerlo.
Magistral.
Magistral.
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