domingo, mayo 29, 2005
Etapas
Es cierto que la vida, nuestra propia vida, la recordamos por etapas. Casi siempre fechadas por acontecimientos que influyen notablemente el desarrollo de nuestars experiencias. La etapa de tal trabajo, la etapa del colegio, la etapa de mi vida en tal ciudad o en tal otra. Este etapa, la que ahora vivo, la enmarcaré , seguro, en un futuro como la etapa post hospital. Sin duda la experiencia hospitalaria ha sido la mas trascendental en mi vida y su resaca es una resaca primero emocional, luego intelectual, si cabe. Primero fueron los miedos, a veces casi pánicos, al dolor, al deterioro físico, luego el miedo ha ido desapareciendo, pero ahora todo se sucede en el pensamiento. La hiperconciencia de la muerte y todos los pensamientos que ello conlleva. Me cansa, es cierto, me gustartia a veces ser menos intenso, pensar menos en la muerte, simplemente recorrer la vida, este paso breve, pero soy insistente en desmenuzar el sentido de esto, claro, a nada llego. A nada llegaremos ninguno. Este es mi etapa. No es negativa, claro está. Eso me ha hecho ver las cosas con menos dramatismo, con mas ligereza, darle menos importancia a muchas cosas que realmente me afectaban y que no deberian hacerlo. Me hace disfrutar mas de todo, de lo que veo, de lo que me rodea, de lo que oigo. Avanzo, avanzo con todos los demas y eso es hermoso. Estar rodeado de gente con la que el azar nos unió y avanzar con ellos hacia lo desconocido, eso no puede ser oscuro, eso no puede ser triste, no. Eso seguro que es hermoso. Al final es hacer viajar, ir en un coche, metido con gente que quieres avanzando por una carretera en la que desconoces que hay en los proximos cien metros. Eso es. Esta es otra etapa
lunes, mayo 23, 2005
Diarios-Nocturnos
Escribir un diario debe ser bonito, al menos es un acto bastante intenso. Es describirse para leerse. Releer tu vida a traves de tu propias letras. Es una manera de dejar algo de ti. Quiza es la manera de dejar, mas que un libro sobre ficción o una canción. Dejar la narración de cada uno de tus dias es una manera de dejar una huella de cada dia, de cada acto que consideras necesario que sea recordado.
He leido diarios de otros o al menos me han leido sus diarios, otros. Hemos leido diarios de desconocidos, diarios de conocidos. Diarios minimalistas, como el de Marta, que simplemente ennumera lo que hace cada dia. No hay narración, no hay emociones, solo, a la manera de una agenda, cuenta lo que hizo ese dia. Sin embargo Carmen, un dia nos enseño el suyo, leyó algún dia especifico, creo que el que leyó lo escogió al azar. Era minuciosa, narraba con cuidado no solo lo que había realizado a lo largo de ese dia, sino determinados pensamientos que había tenido haciendo esas actividades. Me impresionó, yo no sería capaz de hacerlo, pero reconozco el mérito, lo emocionante de abrir tu diario en una página, leer con exactitud lo que hiciste, lo que pensaste mientras habías estado viendo una pelicula en el cine o las sensaciones que te produjo aquella conversación en un bar, en cualquier bar, una conversación que en otro caso se hubiese evaporado en el tiempo. Hay diarios simplemente de emociones, de confesiones, de esos casi no he leido, salvo el de alguna noviecilla allá cuando tenía quince años. Yo, a su manera llevo mi propio diario, no escrito. Tengo una memoria exagerada para las fechas, pero en la memoria se pierde la magia del diario, lo bonito es lo escrito. El diario de Martínj, por ejemplo. Cuidado, bonito. Escrito con la letra de Martín, que verla escrita ya dice muchas cosas, apoyado con una Polaroid sacada ese día. Contando aspectos intimos y muy filosóficos de su vida, contados de una manera emocionante. Cuando leia el diario de Martín sentía que leía el diario de algun artista precursor de un movimiento artistico. Trasmitia esa sensación que trasmite leer por ejemplo el diario de Pavesse. Gente que vive instalada en el Arte, que el Arte es su vida, que reflexionan desde el arte y que son artistas por que viven y piensan como ello.
Son diferentes tipos de diarios, todos interesantes. Que trasmiten detalles del individuo que lo escribe. Luego esta lo otro, lo que va a hacer Felix, o lo que al menos piensa Felix. Escribir un diario de sueños, un diario donde cuente lo que ha soñado cada noche, y como muy bien dijo, sería un nocturno.
He leido diarios de otros o al menos me han leido sus diarios, otros. Hemos leido diarios de desconocidos, diarios de conocidos. Diarios minimalistas, como el de Marta, que simplemente ennumera lo que hace cada dia. No hay narración, no hay emociones, solo, a la manera de una agenda, cuenta lo que hizo ese dia. Sin embargo Carmen, un dia nos enseño el suyo, leyó algún dia especifico, creo que el que leyó lo escogió al azar. Era minuciosa, narraba con cuidado no solo lo que había realizado a lo largo de ese dia, sino determinados pensamientos que había tenido haciendo esas actividades. Me impresionó, yo no sería capaz de hacerlo, pero reconozco el mérito, lo emocionante de abrir tu diario en una página, leer con exactitud lo que hiciste, lo que pensaste mientras habías estado viendo una pelicula en el cine o las sensaciones que te produjo aquella conversación en un bar, en cualquier bar, una conversación que en otro caso se hubiese evaporado en el tiempo. Hay diarios simplemente de emociones, de confesiones, de esos casi no he leido, salvo el de alguna noviecilla allá cuando tenía quince años. Yo, a su manera llevo mi propio diario, no escrito. Tengo una memoria exagerada para las fechas, pero en la memoria se pierde la magia del diario, lo bonito es lo escrito. El diario de Martínj, por ejemplo. Cuidado, bonito. Escrito con la letra de Martín, que verla escrita ya dice muchas cosas, apoyado con una Polaroid sacada ese día. Contando aspectos intimos y muy filosóficos de su vida, contados de una manera emocionante. Cuando leia el diario de Martín sentía que leía el diario de algun artista precursor de un movimiento artistico. Trasmitia esa sensación que trasmite leer por ejemplo el diario de Pavesse. Gente que vive instalada en el Arte, que el Arte es su vida, que reflexionan desde el arte y que son artistas por que viven y piensan como ello.
Son diferentes tipos de diarios, todos interesantes. Que trasmiten detalles del individuo que lo escribe. Luego esta lo otro, lo que va a hacer Felix, o lo que al menos piensa Felix. Escribir un diario de sueños, un diario donde cuente lo que ha soñado cada noche, y como muy bien dijo, sería un nocturno.
domingo, mayo 08, 2005
Propuesta
Me leo, aunque es dificil realmente que soporte releerme, entonces mas que revisar las cosas que escribo las miro rapidamente, desde arriba, como quien mira a los lados cuando pasa fugaz por una carretera. Observo un tema común en estos ultimos meses: La memoria, el paso del tiempo, yo metido en esos elementos. Aunque si realmente me miro siempre he paseado por esos temas, siempre coqueteo con lo mismo. Cierto que en otras épocas me he visto creando mundillos, situaciones ficiticias. He ido obervando lo que he escrito en los dos ultimos años, que es posiblemente la época mas productiva, o si no mas productiva, mas marcada, mas registrada, mas recuperable, pues hasta entonces siempre habían sido papeles, trozos de servilletas o cuadernos desordenados y anarquicos. Esto no ha cambiado, sigo siendo desordenado y anarquico, pero Internet me ha ayudado a conservar con mas seguridad las cosas que he ido escribiendo. En estos dos años registrados hay pocas cosas que salvaría de la quema, por respeto a mi mismo, quiza, dejaría alguna. Ninguna de las cosas que he escrito en estos años tienen el mas minimo interes.
He escrito en estos años un par de cosas algo mas largas, llevo unos dias masticando la idea de otra, de entregarme con cuidado y sin prisas a la redacción de un texto largo basado en determinadas ideas y sensaciones que me molestan en la cabeza y que de alguna manera debo sacar. Lo se de antemano, será un fracaso, será horrorosa, pero como siempre, lo divertido será el proceso, el sentarme aquí, ponerme un disco como banda sonora y narrar con desorden y anarquía, sin tecnica y torpemente, emocionarme y teclear cada vez mas rapido mas poseido por esa historia incomprensible e inconexa.
Dejo aquí constancia de ello, en un domingo primaveral y hermoso del año 2005
He escrito en estos años un par de cosas algo mas largas, llevo unos dias masticando la idea de otra, de entregarme con cuidado y sin prisas a la redacción de un texto largo basado en determinadas ideas y sensaciones que me molestan en la cabeza y que de alguna manera debo sacar. Lo se de antemano, será un fracaso, será horrorosa, pero como siempre, lo divertido será el proceso, el sentarme aquí, ponerme un disco como banda sonora y narrar con desorden y anarquía, sin tecnica y torpemente, emocionarme y teclear cada vez mas rapido mas poseido por esa historia incomprensible e inconexa.
Dejo aquí constancia de ello, en un domingo primaveral y hermoso del año 2005
miércoles, mayo 04, 2005
Vuelta a casa
Tengo ganas de hablar del viaje, de escribir sobre estos dias en los que hemos estado fuera pero no se como hacerlo, quiza reciente, quiza hay que dejar pasar unos dias. He pensado mucho estos dias, he sentido bastantes cosas, reflexiones en medio de la alegria. Ahora estoy en Madrid, en medio de la rutina, de mi vida normal, pero miro atrás y veo los pequeños gestos del viaje, las cosas que te produjeron risa o emoción. Andrea haciendo una foto tirado en el suelo con los pies por delante de la cámara en la parte de atrás de un restaurante en Burano, las cifras de Carmen, Marta contra el Azul, contra el Verde, contra el violeta de algunas de las casas de ese pueblo de colores. Los cuatro en medio de todo esto, tomando un vino con la emoción de siempre, con la emoción de las cosas nuevas.
He imaginado nuestro futuro, he sentido nostalgia por ese viaje cuando aun lo haciamos, he visto unos años mas tarde a los cuatro en vidas diferentes, mas mayores, hablando de ese viaje con distancia, no recordando bien en que año lo hicimos, viendo el recorrido veloz que supone recordar. ¿Que imagenes nos vendrán de ese viaje cuando lo recordemos allí, dentro de muchos años?. Que sentiremos cuando hablemos de Venecia.
He imaginado nuestro futuro, he sentido nostalgia por ese viaje cuando aun lo haciamos, he visto unos años mas tarde a los cuatro en vidas diferentes, mas mayores, hablando de ese viaje con distancia, no recordando bien en que año lo hicimos, viendo el recorrido veloz que supone recordar. ¿Que imagenes nos vendrán de ese viaje cuando lo recordemos allí, dentro de muchos años?. Que sentiremos cuando hablemos de Venecia.
jueves, abril 28, 2005
Química cotidiana
Marcos ha salido a meida mañana de su casa, ha bajado por la calle ancha y se ha detenido en la parada donde ha esperado el autobus 150. Un buen rato bajo y el sol esperando, pendiente de la curva donde giarará el autobus que le llevará al centro de la ciudad. No aparece y durante un rato ha estado leyendo un pequeño libro que llevaba en la mochila. Una chica se ha sentado a su lado, ambos esperan el autobus. Ella no lee, ella ha cerrado los ojos con la cabeza en direccion al sol y ha dejado que la luz intensa de mediados de mayo roce su piel. El sigue leyendo pero de vez en cuando gira la cabeza primero hacia los ojos cerrados de ella luego hacía la curva donde debe girar el 150. El lee, pero ya no lee, le gustaria hablar con ella, saber quien es. Ella quizá ni sospecha que el está al lado, que nada de eso esta sucediendo. Aparece el autbus, se detiene y ambos se montan, ambos caminan hacia la parte de atrás en busca de asientos vacios, se sientan relativamente creca el uno del otro. El autobus avanza hacía el centro. Marcos guarda el libro, hace un par de páginas que no presta demasiada atención a las desventuras de Arturo Belano y si presta atencion al borde hermoso que se ve en los brazos de ella, un borde acariciable y suave, ella ha pegado la cabeza a la ventana, mira como se suceden las calles al otro lado, como la ciudad es uniforme e incosntante, extraña. Como el tráfico es una rutina, una algo casi monotono, el la mira, la imagina, reconstruye su vida a partir de hipotesis equivocadas. El autobus avanza, se mete en calles nuevas, en avenidas nuevas, se entremezcla entre los coches y otros autobuses. Marcos se levanta, pulsa el boton y se enciende el luminoso que avisa al conductor que un pasajero se quedará en la siguiente parada. El condcutor frena suave, abre las puertas y Marcos se baja del autobus, mira por ultima vez a la chica que mira fijo hacia los edificios de enfrente, del otro lado, de la acera contraria. Marcos ve como ela autobus se va, se pierde a lo lejos del Paseo de la Castellana.
Jueves por la mañana.
El recorrido de la memoria, caminos elegidos por pura intuición, busqueda de la existencia a partir de imagenes recreadas en una especie de pantalla interna que nos ubican, que nos colocan en medio de el segundo preciso que vamos atravesando. El tiempo que medimos a partir de esa imagen, "de esto hace tantos años" y en seguida el vertigo, la sensación de que todo ha sucedido muy rapido,"pero ¿como puede ser que haga doce años?", luego miras desde encima, desde la distancia y esos doce años han sido muchas cosas, una vida entera, en nada se parece esto a aquello, pero la sensacion de velocidad, de fugacidad es inevitable. Así te ves, o me veo, en algún lugar de otro tiempo, cuando esta vida era otra. y parece ayer o algo que no me pertenece, mas que un recuerdo algo imaginado. Es la doble distancia, por un lado es relativamente cerca, por otro no parece de aquí, de este mismo mundo. Me acuerdo del colegio, por ejemplo,¿ puedo ser yo este mismo?, una mañana entrando en un edificio feo y desgastado, caminando con cierta inseguridad ante unas chicas que me miran, paso de largo hacía mi clase, entro y me siento en un pupitre que por esos dias, durante un año, fue mi sitio, mi lugar. Recreo a determinada gente que está ahi conmigo, trato de imaginar sus vidas. Imposible. ¿Donde estaran todos ellos?.
martes, abril 26, 2005
Mientras suena
Estoy aquí, en medio de todo esto que es mi vida. Miro a la gente que me rodea, a los que quiero. Me paro en medio de esto y lo disfruto,estuve tanto tiempo pensando solo en mi, en mis dudas, en mis miedos que ultimamente solo observo a los otros, a los que estan ahí, con los que convivo. Una fiesta donde todos estan borrachos, un domingo, una comida con mi Madre, un paseo con Israel, unas birras con Israel, una comida con Jose,un abrazo con Miguel, y sobre todo Marta, Marta. Marta siempre, ahi bailando en medio de la gente, riendo, hablando, su mano en mi mano y la pelicula que avanza, dandole con la mano lo que siento en medio de esa escena, emocionandonos juntos con lo que les pasaba a los dos protagonistas. Carmen con su hija en brazos, David en medio del mundo, Mi abuela, Paloma charlando, Los que no estan que estan, mi padre que a veces viene un rato, a veces con mas fuerza que en otras épocas, a veces se queda aquí, me mira, se que me mira y me consuela sentir ese recuerdo, eso que siento que me mira, recordarlo así en medio de este mundo. Quiero sentir que todo esto es mio, que por todo esto estoy aquí, que cuando me invade el miedo eso es lo que debe estar ahí. Que todo esto tiene un sentido, que querer a Marta es mas que querer a Marta, va mas allá, que charlar con ellos es mas que hablar y que desaparezca. Ahora que siento miedo por la muerte, que nunca lo había sentido les veo y me doy cuenta que esto es mi vida, que me encanta mi vida, ir con ella en brazos, con sus miedos, sus angustias, pero con lo demás, con las risas en medio de un bar. Con todo lo que lleva que es todo, que es lo que veo, lo que miro, lo que siento. Hasta mañana.
miércoles, abril 20, 2005
Desorden mental
Mañana no debo olvidar ordenar mi cabeza. Quiza todo empieza por desordenar el resto. Ordenaré lo real para mantener el orden en mi mismo. Debería desordenar para ordenarme, desordenar las calles, los mapas, cambiar el nombre de las cosas y entonces todo sería orden dentro. Entenderia mejor el resto, lo demas, lo que no entiendo, que es casi todo. Seguiria cruzando el semaforo en rojo ,eso si, pero ahora no correría el riesgo de ser atropellado. Desordenaria los periodicos, daría portadas a las noticias pequeñas, a las que no se leen y no pondría las otras, las grandes. Desordenaría la televisión, pondria las peliculas de las tres de la mañana a las nueve de la noche y los programas de la nueve de la noche a las tres de la mañana y sería un televisión muchisimo mas apetecible. Desordenaría las ciudades, Caracas estaría a la altura de Guadalajara, Paris en Leganes, Buenos Aires estaría a la altura de Torrelodones. Acercaría Milán a la altura de Lavapies, hay quienes notarian los beneficios de que los italianos estuviesen tan cerca de la linea amarilla del metro. Las vacaciones serían once meses y el trabajo uno.... ¡¡Hijo mio, decia mi madre, pero que desordenado eres!!
martes, abril 19, 2005
Final de Martes
Acaba el martes, apenas seis minutos y se irá. Avanco rapido por las teclas, trasformando eso que he pensado como acto final del dia en letrás. Quería terminar el dia escribiendo. Dandole a la tecla de publicar justo a las doce. Terminar este dia que ha sido otro dia, con buenas cosas, con muy buenas cosas de por medio. Esperar el miercoles aquí sentado mientras oigo a Marta moverse por casa. Se acaba el Martes(Esta frase sobra pero es la uúnica manera que encuentro de extender el texto justo hasta las doce( y aquí he sumado unos cuantos buenos segundos)).
Me despisto y ya casi se me va el tiempo. Adios martes de abril, adios dia que te quedas aquí, ya para siempre. Adios minutos de este dia. Bienvenido seas en forma de recuerdo. Ya te recordaré alli, en algún lugar dentro de algunos años.
Un saludo martes. Bienvenido Miercoles.
P.D: Ahora si, ahora estoy apenas a unos segundos , se va, se va, se va.
Me despisto y ya casi se me va el tiempo. Adios martes de abril, adios dia que te quedas aquí, ya para siempre. Adios minutos de este dia. Bienvenido seas en forma de recuerdo. Ya te recordaré alli, en algún lugar dentro de algunos años.
Un saludo martes. Bienvenido Miercoles.
P.D: Ahora si, ahora estoy apenas a unos segundos , se va, se va, se va.
domingo, abril 17, 2005
Otro, Yo... El tiempo.
He cerrado los ojos y durante un rato he recreado una situación ficiticia, la recreacion ha sido tan intensa que tenia cierto sabor a sueño. Había una playa, la playa era tremendamente larga con un mar muy agitado. El dia en la recreación era muy gris pero nada frio. Un hombre estaba semi acostado en la arena, cerca su mujer y algo mas allá sus dos hijas. El hombre ve el paisaje casi vacio, solo a lo lejos se distinguen las figuras de unas personas que van hacía el agua lentamente, se intuye por su ritmo al andar que son mayores, ancianos pero estan demasiado lejos. El hombre mira a su mujer que se ha levantado y que camina lenta hacía el agua, las niñas estan arrodilladas en la orilla jugando con la arena, la mujer pasa justo a su lado y las dice algo que el hombre no escucha. Observa a las tres y mira a lo lejos de nuevo. De repente le invade una sensacion extraña. El cielo es muy gris y la playa tan sola le dan una sensación de lejania con lo real o con lo que el intuye que es real. La sensación se queda instalada ahí, ve que su mujer mira hacia el agua, juguetea con los pies y las olas, las niñas construyen figuras casi abastractas con la arena y de repente lo ve todo lejano. Esas niñas y la mujer son un simple azar, estan ahí en ese lugar por un simple movimiento del azar. Su mujer es su mujer y de ahí las niñas, pero todo le parece frágil durante unos minutos, siente vertigo. De repente recuerda a algunas novias del pasada, y se traslada con muchisma precision hacía ese pasado, recrea situaciones con esas chicas, gestos, sensaciones siente aun mas vertigo, ese pasado ya no existe, ya nada de todo aquello existe, todo aquello ya no está... Ahí he dejado mi recreacion ficticia. Al volver de ese lugar he seguido msaticando la historia, en realidad he recreado con fuerza esa situación, pero ¿Donde se esconde esta ficción?¿Quien era ese hombre, y esa mujer y esas niñas?¿Quienes eran las gentes que se inutian mas allá?¿Donde está esa playa que he visualizado con muchisima fuerza?. ¿Donde está el pasado que ese hombre?¿Donde esta mi pasado, el pasado?¿Donde coño se quedan las cosas que suceden?
martes, abril 12, 2005
Musica de fondo
Vueltas y vueltas con la música. Un dia y otro detrás de algo que es absolutamente abstracto. Siempre detrás de algo que se hace eco en mi cabeza. Suelen ser sensaciones que me hacen imaginar una linea de bajo, unos arpegios que entran. En la ventana del autobus, o en el subsuelo o escuchando otra música. Es un arrebato, una agitación. Algo que me empuja. Un proceso que sucede desde hace muchisimo tiempo y en el que llevo inmerso desde que empece a tocar la guitarra. Hay epocas en que confio en eso que creo, otras en que me torturo y lo que produzco me parece una verdera aberración. No creo que ni una cosa ni la otra sean ciertas. Es absoluatemente imposible ser objetivo sobre tu propia produccion. Te ves ahí. Ves lo que eres, lo que te gusta y lo que no te gusta de ti. Tu personalidad desplegada, o al menos crees verla ahí. Las cosas que aceptas o las que te gustaria modificar.
domingo, abril 10, 2005
Clima
Soy terriblemente sensible a los cambios climatológicos, entoces una tarde soledada de abril soy extremadamente feliz. Otra, apenas cuarenta y ocho horas despues, con bastantes grados menos, me invade una nostalgia desmedida. Hoy amanece buen sol, pero aun algo de frio, estaré en un estado intermedio, cercano a los recuerdos, pero con ganas de ver las calles, oir a la gente. El frio me hace espectador de mi vida, como si el frio fuese una enorme pantalla blanca donde se proyectase mi pasado. Con el calor me integro en la pantalla y estoy dentro. Soy parte de lo que sucede y disfruto de estar ahí, de verlo, de recorrerlo.
domingo, abril 03, 2005
Mañana de Domingo
Mañana de domingo. ¿Cuantas mañanas de domingo habrán sumado desde que nací, desde aquellas otras mañanas de domingo que ahora recuerdo y no me apetece ennumerar?. Cuantos domingos y ninguno igual a otro. Miro rapidamente hacía atrás y veo muchos domingos pasar. Una secuencia velocisima de imagenes estáticas que me recuerdan domingos imprecisos, historias que forman ya parte de lo que soy y que no siempre recuerdo.
Punto y aparte
Arranco de nuevo, por tercera vez. He estado poniendo varias frases que luego he borrado sin ningun tipo de pudor, al contrario, mas bien con algo de brusquedad y sin contemplaciones, no suelo ser muy educado con mis textos. En este tercer intento he pensado en escribir algo mas concreto, en los otros intentos esperaba que la primera frase me indicase un poco por donde ir, por donde proseguir, pero en este he arrancado pensando en escribir sobre la gente con la que he estado estos dias. Gente variada, de lugares diferentes, en situaciones alejadas, pero sin embargo tan cercanos unos de los otros.
Lo primero es la manera en como queremos gritar a los demas que estamos aquí, que caminamos por el mundo con una cierta sensación de vertigo. En las conversaciones de los bares noto tantas veces que los demás me miran narrandome alguna situación especial de su vida, pero en el fondo se intuye que hay algo mas que esa narración. Hay un fondo mas profundo en lo que nos cuentan. Un "estoy aquí, en medio de este planeta. Yo solo y me sucedió esto". Una especie de contarnos que estan vivos, que pisan el suelo, que estan aquí y sobreviven. Claro, hablo de ellos, pero en "ellos" estoy yo, claro está. Cuento en los bares aquello que me pasó, traigo el pasado y lo traigo para gritar que he ido sobreviviendo en esta selva, en esta jungla. Que yo solo pude llegar hasta aquí y que la travesía fue así.
Lo primero es la manera en como queremos gritar a los demas que estamos aquí, que caminamos por el mundo con una cierta sensación de vertigo. En las conversaciones de los bares noto tantas veces que los demás me miran narrandome alguna situación especial de su vida, pero en el fondo se intuye que hay algo mas que esa narración. Hay un fondo mas profundo en lo que nos cuentan. Un "estoy aquí, en medio de este planeta. Yo solo y me sucedió esto". Una especie de contarnos que estan vivos, que pisan el suelo, que estan aquí y sobreviven. Claro, hablo de ellos, pero en "ellos" estoy yo, claro está. Cuento en los bares aquello que me pasó, traigo el pasado y lo traigo para gritar que he ido sobreviviendo en esta selva, en esta jungla. Que yo solo pude llegar hasta aquí y que la travesía fue así.
lunes, marzo 28, 2005
De regreso
Va anocheciendo y lo de afuera no deja de variar. Va cambiando la luz, el color de todas las cosas que vemos y ademas el paisaje es móvil, inestable, variable. Avanzamos por la carretera como una manada metalica, miles de automoviles que recorren las venas negras que son las carreteras que nos devolveran a casa. A veces hablamos, a veces aun reimos con los juegos que nos hemos reido todos estos dias juntos, otros ratos callamos mientras oimos música que a cada uno nos traslada a otro sitio. Afuera el paisaje que varia, la luz que varia y los automoviles que nos rodean que varian, compañeros fugaces de unos cuantos cientos de metros que se alejan y se acercan según la velocidad que nos permita el tráfico. Inevitable recordar a Julio Cortázar y mirar no el mustang pero si el Citroen que durantre un rato está a mi lado y observar a esa pareja callada que avanza minimamente en la inmensidad del paisaje, les moldeo una vida, les imaginado cansados, con o sin ganas de llegar a casa, ¿En que parte de Madrid vivirán?, el mira al frente, ella mira a un lado, oiran la radio, las noticias del estado de las carreteras, del tiempo, una tertulia sobre la bipolaridad o simplemente una canción que soy incapaz de imaginar. Giro la cabeza, los de delante son cuatro, tres chicos y una chica, amigos de la universidad, supongo, ella va medio dormida, hace de copiloto, es atractiva, los dos chicos de atrás duermen profundo, les imagino anoche en algún bar de algún punto de la costa, medio borrachos, alegres. Avanza algo mas la caravana, nuestro lado es algo mas rapido y avanzamos hasta un nuevo grupo de compañeros, una familia, otra pareja, tres amigos, un hombre solo, dos parejas, un hombre con dos niños, una pareja con una señora. Suena en nuestro automovil música que me traslada hacía un pasado irrecuperable. Miro a Marta que mira a los lados, que estará jugando a imaginar vidas en los otros automoviles. Se hace la noche absoluta. Mañana cuando despierte escribiré en mi Blog algo sobre esto, aquí hay mucho de lo que somos, un inmenso atasco de gentes avanzando juntos en un trayecto de vida, sabiendo que inevitablemente todos terminaremos en el mismo punto, un lugar que como Madrid empieza por "M"
domingo, marzo 20, 2005
Inquilinos
Lo primero, siempre, es hacer una intensa limpieza general. Guantes, varios estropajos,buenos productos quimicos que arrasen los restos de los que estuvieron antes y que se fueron hace unos dias dejando la casa vacia, sin alma, dejando solo las huellas de su paso por ahí en marcas en las paredes, en huecos en la paredes que sostuvieron estanterias, que a su vez contendrían los objetos que esos antiguos inquilinos habrían recopilado a lo largo de su existencia. Se limpia con intensidad ese rastro de los deconocidos. Se borra, lo mejor que se puede , su paso. Luego se pinta, se cubren las paredes con el espiritu con el que los nuevos inquilinos van a entrar ahí. Los colores que se han escogido para nuestra vida, para nuestro espacio. Se van cubriendo cada una de las paredes, cada una de las esquinas con la marca de ese color escogido, que es nuestra marca, nuestra entrada en ese hogar desconocido, en ese espacio extraño que vamos domando como una fiera, como un animal salvaje para acercarlo a nosotros.
viernes, marzo 18, 2005
Presentes imposibles
Las Diez de la mañana. Viernes. Marzo. 18 de Marzo. Hay menos sol que en toda la semana, que ha sido una semana de buen sol, de temperaturas primaverales y de descanso de frio. Sigo anclado en sensaciones de agotamiento, de cansancio mental.
Podría ennumerar un millón de cosas para decribir el presente exacto, el momento justo. Cada una de las cosas que hay aquí, unos metros mas allá, describir todas mis sensaciones matutinas, lo que pienso a cada segundo, lo que pasa por esta cabeza. Debería, si quisiera hacer ese ejercicio imposible de hablar, de describir mi presente, narrar lo que oigo, la ubic ación de las cosas, determinados recuerdos. pero el presente es inabarcable, se desborda si tratas de agarrarlo aunque sea un segundo, se va, se va. Son las diez de la mañana y tengo que salir, me tomaré un ultimo café y me zambulliré en la ciudad , en el metro, en las calles, en la gente mientras el presente va pasando a cada segundo a unos metros de mi, sin yo darme cuenta muy bien que pasa.
Podría ennumerar un millón de cosas para decribir el presente exacto, el momento justo. Cada una de las cosas que hay aquí, unos metros mas allá, describir todas mis sensaciones matutinas, lo que pienso a cada segundo, lo que pasa por esta cabeza. Debería, si quisiera hacer ese ejercicio imposible de hablar, de describir mi presente, narrar lo que oigo, la ubic ación de las cosas, determinados recuerdos. pero el presente es inabarcable, se desborda si tratas de agarrarlo aunque sea un segundo, se va, se va. Son las diez de la mañana y tengo que salir, me tomaré un ultimo café y me zambulliré en la ciudad , en el metro, en las calles, en la gente mientras el presente va pasando a cada segundo a unos metros de mi, sin yo darme cuenta muy bien que pasa.
domingo, marzo 13, 2005
Domingo por la mañana
Defitivamente estos dias son extraños. Ayer charlé con Felix, un tipo brillante, un tipo excepcional. Le comenté mis sensaciones sobre el tiempo, sobre todo esto. Siempre conversamos sin caretas. Al final le dije que me sentía lejano, bromeé sobre el uso de la palabra lejano a lo largo de la conversación. Me sorprendió por que entonces el me dijo que eso ya lo había sentido un tiempo atrás. La sensación de que el vinculo con muchos de los de atrás se ha ido muriendo y está ahora casi muerto, casi sin respiración. Es terrible pero es así o al menos ahora es así, vaya a saber uno donde anda dentro de tres o cuatro años, como son las cosas pasadas mas tiempo, pero ahora mismo tal y como son las cosas hay una parte del pasado que está casi inexistente. Es natural, el tiempo es implacable.
Son extraños estos dias. Extraños por que con los que me rodean he ido hablando de esto. Hemos culpado al largo invierno, a las diferentes olas de frio, a miles de motivos externos, pero con mas personas he coincidido en este ciclo, el ciclo de la lejanía. De repente he mirado atrás y he visto que todo este tiempo ha sido duro y he querido no verlo. El hospital ha dejado secuelas en todos los sentidos. Me dejo secuelas físicas, ahora soy un asiduo de los medicos, de los chequeos, de diferentes pruebas, pero tambien me ha dejado secuelas emocionales. Desde entonces veo la vida tan frágil, tan escurridiza, tan blanda que me ha dado otra visión en la manera de vivir. Es cierto que lo externo me importa menos. Desde entonces tengo menos ambiciones sociales, aunque realmente nunca las tuve, pero me acentuaron mi desinteres por el exito social. No me importa no tener cosas, me importa exclusivamente mi tiempo, lo unico que vale, mi tiempo de vida, eso que es lo unico que puedo utilizar para estar con los que quiero, para hacer lo que mas me interesa y para realmente vivir,pero tambien se me acentuaron ciertos miedos. Ser consciente de la fragilidad me ha hecho sentir un terrible miedo por volver a ese hospital, saber que en cualquier momento tu cuerpo puede desquebrajarse. He sentido miedo y ese miedo me ha ido desgastanado emocionalmente. Y ahora estoy lejano, lejano de todo.
Son extraños estos dias. Extraños por que con los que me rodean he ido hablando de esto. Hemos culpado al largo invierno, a las diferentes olas de frio, a miles de motivos externos, pero con mas personas he coincidido en este ciclo, el ciclo de la lejanía. De repente he mirado atrás y he visto que todo este tiempo ha sido duro y he querido no verlo. El hospital ha dejado secuelas en todos los sentidos. Me dejo secuelas físicas, ahora soy un asiduo de los medicos, de los chequeos, de diferentes pruebas, pero tambien me ha dejado secuelas emocionales. Desde entonces veo la vida tan frágil, tan escurridiza, tan blanda que me ha dado otra visión en la manera de vivir. Es cierto que lo externo me importa menos. Desde entonces tengo menos ambiciones sociales, aunque realmente nunca las tuve, pero me acentuaron mi desinteres por el exito social. No me importa no tener cosas, me importa exclusivamente mi tiempo, lo unico que vale, mi tiempo de vida, eso que es lo unico que puedo utilizar para estar con los que quiero, para hacer lo que mas me interesa y para realmente vivir,pero tambien se me acentuaron ciertos miedos. Ser consciente de la fragilidad me ha hecho sentir un terrible miedo por volver a ese hospital, saber que en cualquier momento tu cuerpo puede desquebrajarse. He sentido miedo y ese miedo me ha ido desgastanado emocionalmente. Y ahora estoy lejano, lejano de todo.
sábado, marzo 12, 2005
Vertigo
En estos casos me da por escribir. Una especie de acto reflejo. No pienso en escribir como medio para narrar una historia para contar, utilizo la escritura como via de escape de algo que anda por ahí dentro y que no se muy bien que es.
Ayer estuvimos tomando vinos en un buen bar de vinos. Charlabamos sobre lo que hemos ido sintiendo todo este tiempo, como se han ido quedando cosas atrás. Siento estos dias una especie de soledad, sabiendome de antemano acompañado, no solo. Llego aquí y suelto esto que no es preciso, es una sensación que me ha ido acompañando toda mi vida. Una sensación de estar en una especie de frontera emocional con el resto del mundo. Supongo que todos sentimos eso a veces. Es un saberse, en el fondo, solo. Un eco. Saber que todo tu mundo podria desvanecerse en cualquier momento. He sentido mas veces esto, me he visto ms veces escribiendo sobre esto, en situaciones exageradamente parecidas a esta.
Ahora mismo estoy en mi trabajo, es sábado por la mañana. El edificio esta absolutamente solitario, sé que seis plantas mas abajo, esta el vigilante. De resto seis plantas de silencio, de oficinas vacias, de mesas con papeles muertos, de ordenadores apagados. Abajo, al otro lado de la ventana la ciudad, gente que pasea aprovechando que hoy no hace frio. Me veo aquí, me percibo aquí. Me oigo aquí, respiro, los dedos marcan las teclas rompiendo un posible silencio. Hace unos cuantos años, otro sábado estaba trabajando, hacía guardia, tambien solo, en un edificio casi vacio tambien. Tenía un papel y una maquina de escribir. La sensación y lo que escribía eran absolutamente parecido a esto que hago ahora. El mundo al otro lado, lejano. Supongo que todos sentimos de vez en cuando esto. La lejanía.
Escribo, escribo sin intencion de narrar, solo por seguir. Escribo para mi, por mi. Una necesidad. Estos dias de extrañas nostalgias se me han ido viniendo tantas imagenes. Calles por las que estuve, gente que conocí. Lugares que jamás volveré a pisar. Situaciones que me han ido empujando hasta aquí, con una precisión alucinante. Estoy aquí. ¿Donde están aquellos?¿Donde esta aquello que sucedió una tarde de sábado?. Esas caras que se vienen. ¿Vivirán todos?. Escribo, escribo y escribiría sin parar. Recuerdo aquella vez que escribía como ahora, encerrado en una oficina. Luego la sensación de salir a la calle y mantener aquella sensación. Tomar unas cervezas con alguien y tener ganas de largarme de allí, para siempre. Lo hice, me fuí para siempre. Estamos solos en esto, comprendí entonces. No siento aquella soledad intensa de enotnces, siento otra soledad, una soledad física, pero hay un fondo igual. Una extraña sensación de melancolía de un pasado absolutamente impreciso y dificil de ubicar.
Afuera Madrid, pero podría ser cualquier ciudad del mundo, cualquier esquina del planeta.
Ayer estuvimos tomando vinos en un buen bar de vinos. Charlabamos sobre lo que hemos ido sintiendo todo este tiempo, como se han ido quedando cosas atrás. Siento estos dias una especie de soledad, sabiendome de antemano acompañado, no solo. Llego aquí y suelto esto que no es preciso, es una sensación que me ha ido acompañando toda mi vida. Una sensación de estar en una especie de frontera emocional con el resto del mundo. Supongo que todos sentimos eso a veces. Es un saberse, en el fondo, solo. Un eco. Saber que todo tu mundo podria desvanecerse en cualquier momento. He sentido mas veces esto, me he visto ms veces escribiendo sobre esto, en situaciones exageradamente parecidas a esta.
Ahora mismo estoy en mi trabajo, es sábado por la mañana. El edificio esta absolutamente solitario, sé que seis plantas mas abajo, esta el vigilante. De resto seis plantas de silencio, de oficinas vacias, de mesas con papeles muertos, de ordenadores apagados. Abajo, al otro lado de la ventana la ciudad, gente que pasea aprovechando que hoy no hace frio. Me veo aquí, me percibo aquí. Me oigo aquí, respiro, los dedos marcan las teclas rompiendo un posible silencio. Hace unos cuantos años, otro sábado estaba trabajando, hacía guardia, tambien solo, en un edificio casi vacio tambien. Tenía un papel y una maquina de escribir. La sensación y lo que escribía eran absolutamente parecido a esto que hago ahora. El mundo al otro lado, lejano. Supongo que todos sentimos de vez en cuando esto. La lejanía.
Escribo, escribo sin intencion de narrar, solo por seguir. Escribo para mi, por mi. Una necesidad. Estos dias de extrañas nostalgias se me han ido viniendo tantas imagenes. Calles por las que estuve, gente que conocí. Lugares que jamás volveré a pisar. Situaciones que me han ido empujando hasta aquí, con una precisión alucinante. Estoy aquí. ¿Donde están aquellos?¿Donde esta aquello que sucedió una tarde de sábado?. Esas caras que se vienen. ¿Vivirán todos?. Escribo, escribo y escribiría sin parar. Recuerdo aquella vez que escribía como ahora, encerrado en una oficina. Luego la sensación de salir a la calle y mantener aquella sensación. Tomar unas cervezas con alguien y tener ganas de largarme de allí, para siempre. Lo hice, me fuí para siempre. Estamos solos en esto, comprendí entonces. No siento aquella soledad intensa de enotnces, siento otra soledad, una soledad física, pero hay un fondo igual. Una extraña sensación de melancolía de un pasado absolutamente impreciso y dificil de ubicar.
Afuera Madrid, pero podría ser cualquier ciudad del mundo, cualquier esquina del planeta.
viernes, marzo 11, 2005
Amor amarillo
Arranca una canción que tantas veces oí en el pasado. Estoy frente al monitor de este teclado y recuerdo con intensidad bestial aquella epoca que musicaliza esta canción con tanta precisión. Me veo en una habitación de una casa de una ciudad bastante lejana de la que estoy ahora. Recuerdo aquellas tardes allí, aquellas primeras veces que fumé marihuana, experimentando ciertas sensaciones absolutamente novedosas para mi percepción. Recuerdo la laxitud del entorno, recuerdo los ojos rojos de los que conmigo han estado fumando, recuerdo la sensación que me producía esta mis ma canción que ahora oigo y que me traslada hacía allí. Un juego curioso que comprime el tiempo. Ahora aquí, antes allí y sin emabargo aquel pasado esta ahora aquí, evocado por una canción que une aquello y esto.
Esto curiosamente me tiene nostalgico, pero una nostalgia mas bien agradable. Una vez Eduardo me dijo que había leido algo bien emocionante sobre la Melancolia, una definición que decía algo así: "La melancolía es la alegria de sentirse triste". Martín me dijo otra vez que Freddy le había dicho que la nostalgia realmente es la tristeza que da algo que aun se vive,pero que sabemos terminará. recuerdo que pensé que en ese caso la nostalgia siempre existe mientras sientas que aun vives tu vida y en algun momento dejarás de vivirla. Extraño mi vida del pasado, aunque se de sobra que en esa sensación hay una cierta idealización de lo de atrás. El caso es que recuerdo una habitación, los dibujos que había en mi cabeza mientras escuchaba esta canción, la percepcion de la realidad y ahora todo eso está atrás. Irrecuperable, desaperecido, desvanecido para siempre. Existió, pero de alguna manera es como que seguimos viviendo y sin embargo una parte de nosotros ya murió, ya nunca estará.
Esto curiosamente me tiene nostalgico, pero una nostalgia mas bien agradable. Una vez Eduardo me dijo que había leido algo bien emocionante sobre la Melancolia, una definición que decía algo así: "La melancolía es la alegria de sentirse triste". Martín me dijo otra vez que Freddy le había dicho que la nostalgia realmente es la tristeza que da algo que aun se vive,pero que sabemos terminará. recuerdo que pensé que en ese caso la nostalgia siempre existe mientras sientas que aun vives tu vida y en algun momento dejarás de vivirla. Extraño mi vida del pasado, aunque se de sobra que en esa sensación hay una cierta idealización de lo de atrás. El caso es que recuerdo una habitación, los dibujos que había en mi cabeza mientras escuchaba esta canción, la percepcion de la realidad y ahora todo eso está atrás. Irrecuperable, desaperecido, desvanecido para siempre. Existió, pero de alguna manera es como que seguimos viviendo y sin embargo una parte de nosotros ya murió, ya nunca estará.
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