jueves, septiembre 21, 2006

Anotaciones

1.- Harrodown Hill es el primer corte del disco. Toma el nombre del lugar donde fue encontrado el cadáver del doctor David Kelly, ex inspector de la ONU en Irak y asesor del gobierno británico en armas biológicas, quien en 2003 denunció que las pruebas que justificaron el ataque a Irak eran exageradas. Un día de julio salió de su casa a dar un paseo y nunca volvió. Se determinó que se había suicidado.

2.- El electricista brasileño Jean Charles de Menezes, de 27 años, recibió ocho disparos, siete en la cabeza y uno en el hombro, en la estación de metro londinense de Stockwell, al confundirle la Policía con uno de los presuntos autores de los atentados de la víspera.

Evidentemente venía oyendo la canción de Thom Yorke cuando me he puesto a pensar en esas dos noticias, en esos dos muertos, sin ninguna conexión entre ellos, sin ninguna relación personal, sin nada que ver, y que sin embargo son parte del caudal de la misma historia. Uno es asesinado en 2005 en Londres, el otro, dicen, se suicidó en la misma ciudad en 2003. Uno decide o deciden darle/darse muerte cuando el inicio corrupto y oscuro de la guerra de Irak, el segundo es asesinado a tiros cuando la guerra de Irak es una cosa de locos, incomprensible, tras los atentados oscuramente tapados en Londres en el 2005. Son muertos de la misma guerra, del mismo follón. El brasileño no tenía nada que ver en todo este rollo, el otro tenía que ver, quiso salir o quiso decir y desapareció. Ambos mueren, así, tirados en el suelo de Londres, uno en un parque, el otro en el metro, puntas distintas de la ciudad, pero la misma ciudad. Como trama para un librillo podría tener hasta su gracia, como realidad da una poderosa sensación de vertigo.

Recuerda esto a otras historias, a otras épocas. Aquel asesinado, aquel muerto, aquel extraño acontecimiento que se borra, que se va olvidando con el tiempo y que se queda allí, anclado en algún año, casi invisible. Los polis y los malos, pero con una estética rara, diferente. Yo lo siento, pero a mi luego no me asusta tanto que Chavez tenga su programa en la tele o que diga en medio de la ONU que huele a azufre, que por ahí pasó el diablo, se le puede criticar su torpeza o si no se comparte, su sentido del humor, pero peligro, a mi hay otras cosas que me dan mas miedo de los democratas de occidente.

miércoles, septiembre 20, 2006

El texto

Hay un empeño permanente por convertirlo en texto. Hay un esfuerzo, una especie de batalla. Así uno se va encontrando con aquello que es real o se percibe como real y se trata, recordando, de llevar aquello a esto, aquí. Hay una lucha, entonces, de realidades. Aquella que sucedió y esta que se trascribe, deformandola a veces intencionadamente otras no, pero siempre, en cualquier caso, deformandola. Hay un chispazo, un brillo, un fogonazo y se va detrás de el, corriendo como cazador enloquecido tras la presa inexistente. No está, aquello que se persigue no está, o al menos nunca se encuentre, y sin embargo se busca. Hay una batalla permanente, agotadora, interminable, sin fin, pues en la lucha nunca , ninguno se da por vencido. Ni el texto perseguido, este que se va escribiendo, ni el perseguidor, este que teclea ahora. Se avanza por la ruta uno tras otro, el texto que huye y los dedos que teclean el camino invisible. A ritmos desiguales, a veces un tramo se recorre a velocidad infernal, otros avanzando poco a poco, casi sin notarse, para que el texto no sospeche que vamos tras el, para que no oiga nuestro aliento fatigado. Asi se avanza sin final, por que aunque esto termine aquí, nunca se llega, jamás hay un final.

Metamorfosis 2

Finalmente ya tenemos sentado a Sorel en una mesa de Casa Wilmer, es media tarde y entre los dos nos hemos bebido unas 14 cervezas, hemos salido un par de veces afuera a fumarnos unos buenos cachos y no hemos comido nada. He meado varias veces considerablemente en el baño de casa wilmer que al ser una casa , uno entra al báño y ve las toallas y la ropa interior de su hija colgada por ahí, de cualquier manera. Me sorprende que otra de las rarezas de Sorel es , que mientras yo he meado varias veces, el despues de tanta birra aun no se ha levantado ni una vez, peor eso es un detalle menor. Es la quinta o sexta vez que paso una tarde con Sorel en Casa Wilmer.

Al llegar me ha saludado y me ha preguntado si llevaba monte, y le he contestado que nunca le busco si no es bien cargado, sé que sus historias tienen costo y lo pago con placer. Antes de sentarnos nos hemos fumado el primero y a mi me ha dejado algo atontado, al principio de la conversación me he distraido con el sonido del ventilador que Wilmer siempre tiene dirigido hacía su barriga descubierta y durante unos minutos no he escuchado lo que Sorel me ha contado de un viaje que habia hecho tiempo atrás. Al volver a al patio, despues de ese leve despiste, Sorel me ha contado otro de los argumentos de un cuento "Que quiero escribir pronto":

.- Mira, la cosa trata de una mujer que se levanta una buena mañana y está convertida en mosca, he pensado titularlo "Metamorfosis 2". Es sencillo, abre los ojos y oye un zumbido, y decsubre que ese zumbido proviene de ella misma, se mira y donde antes había cuerpo de mujer hay ahora un extraño cuerpo de mosca, un ansioso aleteo, un no par alrededor de su marido. El marido duerme y ronca, y ella se va posando en partes de su cuerpo. ¿Que quiero contar?. Es sencillo, Leprince. Es una metafora de las relaciones de ahora, hermano. Ella siente que su marido es una mierda, mierda pura y dura (O mas bien blanda), pero siente que es mierda, y de tan mierda que le parece ella se ha convertido en mosca, por estar siempre a su lado. ¿Lo entiendes, Leprince?, ¿Lo entiendes?. Así es la gente, asi son muchas parejas que conozco. No se aguantan, no se soportan, son mierda el uno para el otro. No hay amor, Leprince, en esas parejas de las que te hablo no hay amor. Ella es mosca, para no sentirse mal, para no rechazarse por seguir con ese hombre que le parece mierda, ella se convierte en mosca. Asi es. Creéme

Sorel podía estar horas dandole vueltas a los argumentos de sus cuentos, no había fin, iba encontrando las metaforas según iba hablando, no las tenía pensadas, le venían en el momento. Se obsesionaba. Con aquel tono extrañamente calmado iba, durante ratos larguisimos, dandole vueltas a su historia, como si no hubiera nadie enfrente, hablaba en alto, pero realmente hablaba para dentro.

.- Lo he visto así, muchas veces.

martes, septiembre 19, 2006

Casa Wilmer

Así uno se sentaba con Sorel en una mesa, en una de las cuatro mesas de aquel extraño bar, pues mas que un bar era el patio de una casa del centro de la ciudad, en una calle cerca de la Avenida Vargas, hacía abajo. Una de esas calles que ya casi bajan a la Ribereña. Al lado de una clinica privada. A media tarde, en esa hora en que todo se empieza a detener, era la hora perfecta para acercarse por allí, saludar a los borrachos conocidos y sentarse con Sorel, que por intercambio, iba ofreciendo argumentos, historias, ficciones. El dueño permanecía sentado, inmóvil, y solo se levantaba cuando hacías el gesto para que trajera dos mas. Así se acercaba, los dias que su hija no estaba, y sin hablar soltaba las dos botellas de Polar y se volvía a su silla, al lado de la nevera donde cogía arritmicamente y sin ganas, las cervezas para los borrachos de cada dia....

Hurt

Hay una canción maravillosa de Nine inch nail titulada "Hurt". La primera vez que la oí fue la segunda vez que fumé marihuana. Con el tiempo la oí y con el tiempo la dejé de oir. Desde hace poco la volví a oir en una versión descomunal de Jonnhy Cash.

Llevo dos dias que soy incapaz de sacarme esa melodía de la cabeza.

http://youtube.com/watch?v=tgSWRicWIy4 (nin)
http://youtube.com/watch?v=vXcD2CT9qRg (Jonnhy cash)

lunes, septiembre 18, 2006

Sorel 2

Se es raro de nacimiento y Sorel lo era. Era el raro por excelencia, pero aquello no le dolía, no le sentaba mal, tampoco era su bandera. Hay gente que ejerce de rara, otros, a pesar de ellos mismos, lo son. En realidad todos somos raros, pero algunos mas que otros, y raros como carecteristica principal los hay, pero menos. Esos que lo primero que dices segun los nombras es "Es que ese tipo es raro de cojones", los hay. Casi todos los jefes del mundo, muchos policias, los bajistas y un porcentaje elevadisimo de los informaticos. Sorel era raro. Rarisimo. De esos raros, ademas, que huelen mal, como a vino, a tabaco y sudor y a algo mas, a humedad, pero a algo mas. Como buen raro, solitario y poco amigo de ser acompañado. Le intereseba poco, poquisimo, la vida de los demás, aunque por alcohol, tabaco o marihuana era capaz de darte la mejor conversación del mundo. Su casa, claro está, una pocilguilla, pero ni siquiera una pociliguilla con encanto, no. Ahí era jodido entrar, ahí olía mal y daba terror apoyar una mano en la pared. Ahí no olía a mierda , la mierda era gloria ahí dentro, la mierda no se hubiese dignado a entrar. El horror no estaba en la calva de Marlon Brando en Apocalypse Now, el horror, como tal, estaba en el baño de la casa de Sorel. El horror, el horror puro y duro. Pero claro, eso es otra cosa. Si se admira a Sorel , si se le sigue, es por su obra, no tanto escrita, sino imaginada. Por aquellos argumentos que el contaba en la mesa de aquel bar mediocre, ni siquiera mediocre, sino chungo. Le busqué tantas veces para oirle, invitarle a cerveza, a marihuana, a tabaco y oirle. Le busqué en esa bar sin saber, cuando iba, si le iba a encontrar, un poco como el tipo de Rayuela con La Maga. Pero muchas veces llegaba y le veía en la puerta o bien dentro tratando de convencer al dueño que le fiara, "que mañana me van a pagar un dinero que me deben".

El arquitecto perfecto

No le faltaba razón al pensar que aquello era practicamente una burla en aquella excelente comida, cuando al ir a abrir el vino le pasaron un sofisticadísimo abridor de diseño imposible, pero ciertamente efectivo y sencillo, y del que una etiqueta en la caja lo anunciaba como "El sacacorchos perfecto". Claro, al leerlo en alto, hubo risas por que ya intuíamos en su tono que la cosa le parecía, como poco, graciosa. A el, que era arquitecto autonomo, con bastante y frecuente escasez de trabajo, con un camino arido como profesional, que jamás había encontrado una manera efectiva y directa de encontrar mas, aquello le pareció casi un ironía o la clave, su lema, lo que tendría que poner en su tarjeta, lo que tendría que decir a cada uno de los que se encontrase en la calle o en algún bar. "Hola soy J... B....., el arquitecto perfecto". y nos hablaba con aquella "perfecta" sonrisa burlona:

.- Imaginaros, imaginaros. El arquitecto perfecto.

Para M, que hoy anda triste y que le gustaba oir hablar de vez en cuando de esos enormes y geniales arquitectos perfectos

sábado, septiembre 16, 2006

Media tarde

Es curioso, por que inevitablemente haces el recorrido, las horas que se han pasado juntos, las anecdotas que se han ido sumando y que han ido perfilando a la persona, tu visión única del otro, de aquel. Estás, eso si, emocionalmente entorpecido, como fatigado, algo descontrolado, pasa el dia y tu vas variando de posición, vas girando por cualquier cantidad de emociones, a veces abajo, otras veces mas estable, mas normal, y claro, de vez en cuando te viene la dichosa pregunta, o el montón de preguntas a la cabeza, ninguna, desde luego, con respuesta.

Estaba cansado y mejor teclear un poco, no se que tiene esto pero acomoda levemente las cosas, no te las ordena, no da soluciones, pero relaja o ni siquiera es relajar, sino que se queda todo algo mas limpio, como quitar el polvo o pasar la aspiradora, que sabes luego se llenará todo otra vez de mierda, pero durante un rato, algunas horas, se ve de otra manera.

jueves, septiembre 14, 2006

Ahí pero ¿dónde?, ¿cómo?

Anoche soñé con Barquisimeto. Sucede de vez en cuando que viene, así, de repente, como vienen las cosas en los sueños, en medio de una hora imprecisa de la madrugada. Y anoche vino desde un lugar que nunca suele venir, una parte de la ciudad que casi no recordaba o que recuerdo pero que casi nunca acudo a recordar. Anoche estuve, despues de algunos años cerca del Parque Ayacucho. Era de noche y caminabamos por esas calles con Felix , Marta y un compañero del colegio del que ya no recuerdo su nombre pero que ayer salió, así, como si nada, como si llevara toda la vida. Un tipo del que hace doce o trece años que no veo, que debía permanecer anclado en alguna esquina remota del subconsciente y que emerge así, sin avisar. En el sueño Felix y yo señalabamos a Marta no se que edificio, no se que cosa había que queriamos resaltar y se lo señalabamos con emoción, como queriendo que Marta fuera testigo de algo que a nosotros, en el pasado, nos conmovía, el compañero de clase caminaba a nuestro lado pero callado, iba dirigiendo, eso si, nuestra visita nocturna, como esa gente amable que cuando vas a su ciudad te lleva a los sitios pero no te fuerza o no te atosiga con historias de cada lugar, sino que una vez ya en el lugar permanece callado para que tu disfrutes de lo que se está viendo. Pero como todo sueño, lo intenso, lo que se recuerda, lo que trasciende a la parte consciente de nuestra vida no es tanto la imagen o la historia que se vive allí, soñando, sino las sensaciones extrañas, lejanas y potentes que te agarran y duran todo el dia. Asi voy hoy, sintiendo no se que cosa de una madrugada barquisimetana.

Sorel

En cualquier caso abordar la historia, el recorrido de la existencia, abarcar, aunque sea una minima parte, de la vida de Pablo Sorel es un acto complejo, laberíntico. Sorel es un hombre fuera de los hombres, seguir sus huellas nunca fue fácil, conocer su pasado es una pregunta llena de preguntas, indagar en su obra es tan complejo como buscar una moneda en una extensa playa, pero esa moneda es una moneda que se buscasabiendo que , aunque pequeña, aunque insignifante en tamaño en medio de la playa, es la busqueda de un tesoro, no sé ya sin de gran valor, pero sin un tesoro cuando menos extraño, diferente, raro, sobre todo, raro.

Abordaré esta historia, la historia, mi indagación a manera de relato. No llevé diario, no hice entrevistas, no busqué en libros, pues nada hay. Si decido relatar la vida de este curioso personaje, es por que pasado el tiempo, cada dia, en muchos instantes le recuerdo, recuerdo sus frases, su locura, su diferencia.

martes, septiembre 12, 2006

Historia psicológica de Pablo Sorel

Le conocí en un bar de esos que luego ya no recuerdas donde coño era que estaban. De esos que llegas en medio del bullicio de la gente con la que vas, y luego cuando sales vas tan borracho que ya nunca mas recuerdas donde estaba exactamente la calle, se te ha ido difuminando la imagen de la entrada. Nunca , claro, supiste el nombre y por supuesto, salvo el rectangulo que te rodeaba poco recuerdas de la decoración o del aspecto general del local. Era un bar, eso si, en el que bebí mucho y donde conocí a Pablo Sorel. Así que lo que me gustaría contar en realidad es la historia de Pablo Sorel, no la de mis borracheras o la de los bares que voy o que dejo de ir, tampoco la historia de los bares de los que no recuerdo nada y ni siquiera mi amistad con Pablo Sorel, que es una amistad algo inclasificable, teniendo en cuanta que Pablo Sorel es inclasificable y que todos los seres humanos, de algún modo, tambien lo somos.

Así tenemos a Pablo Sorel Ex-conductor de ambulancias, ex-taxista, ex-escritor de cronicas de cine para un periodico gratuito y ex-cantante de bares. Actual hombre en paro. Caradura y el escritor mas raro que he conocido en mi vida. Y no uso "raro" al azar, creo, sin duda, que Pablo Sorel es el fundador, el creador, el padre del "Rarismo radical", que no si ya existia pero que el funda o el crea sin saberlo, sin ni siquiera saberse "rarista". Pablo Sorel es el escritor, entonces, mas raro del mundo, ademas de ser raro, raro de cojones.

Claro, esto abre, o me obliga a mi mismo a abrir un debate casi filosófico, cuando no filosófico del todo. ¿Que es raro? ¿Algo infrecuente?. ¿No es todo constantemente infrecuente?, ¿No es el tiempo un secuencia de constantes infrecuencias?, pero sigamos, mis preguntas no tienen cabida. Estás, aunque importantes para mi como individuo, son mas frecuentes que la poco habitual historia de Pablo Sorel.

Así Pablo Sorel es escritor y tampoco muy productivo. Escribe si, pero infrecuentemente. Por lo tanto se podría decir que Pablo raramente escribe. Eso si, cuando lo hace se abre la puerta, la puerta definitiva, la puerta única, la puerta primera del Rarismo y el rarismo se expande, se agiganta, se adueña de su ser y el rarismo y el se hacen uno, lo mismo. Rarismo y Pablo Sorel son, entonces, la misma cosa.

Anotación para la introducción de la historia psicológica de Pablo Sorel, o intrudcción por si sola, sin mas allá. Podría ser, entonces, la introducción y fin de la historia psicologica de Pablo Sorel (Tampoco es necesario contarlo todo), Si al fin y al cabo es raro, raro, raro. Y para rarezas ya tenemos bastantes.

Empieza el cole

Dios mio!!!, es como en aquellos partidos de futbol en el que los dos equipos te caen tan bien o tan mal y no sabes por quien ir, a quien animar, con cual de los dos celebrar los goles.

Por ejemplo en un Milán-Chelsea o en un Italia-E.E.U.U los dos contrincantes me parecen tan horrendos que no se con quien apasionarme. Así estoy ahora. Esos partidos en los que tu rechazo hacía el odiado se vuelve pasión y ganas de triunfo hacía el contrincante de tu odiado. Así estoy. ¿Por quien me decido?. Voy con El Mundo para que Lucia Etxeberría salga goleada por un 5-0 ó espero que todo sea falso y El Mundo, nuevamente, quedé en ridiculo, pero esos ridiculos de El Mundo que no asumen y se pasan un tiempo casi irreal sacando miles de noticias para, por cojones, hacer creer que lo que ellos dijeron era la verdad. ¡¡¡Dios mio!!!, ¿Por quien voy?. Madre mia. Y acabamos de volver de vacaciones. ¡¡¡Esto se pone buenisimo!!!

lunes, septiembre 11, 2006

Horizonte

Ayer me levanté y ví que no estaba bien delimitado, que si, que terminaba pero que no se sabía muy bien donde. Esas cosas de poner limites, tus propias fronteras, pero no, no encontraba los limites precisos, como si la reja se hubiese caido. Ayer me estuve mirando y vi que uno no termina donde cree que termina, no se si antes o despues , pero no es ahí, donde parece que es. Miraba y miraba y nada, como en esas extensas llanuras donde el fin lo pone tu vista, el horizonte allá a lo lejos, pero que no es donde termina realmente lo que se está viendo, uno ve el fin, pero sabe que aquella llanura sigue. Algo así. Luego la vi a ella y tampoco terminaba justo ahí, sino que no se veían bien sus limites. Salí a la calle y ví que a uno y otro les pasaba lo mismo. Llanuras. Se termina pero no. Un terreno de fronteras movedizas. Nada termina ahí, sino que se va siendo otra cosa. Miré y ví que no era un final rotundo, sino como esas canciones que van desapareciendo, que va cayendo el sonido hasta que se va dejando de oir y que uno siempre sospecha que ya nunca dejaron de sonar sino que siempre, siempre van cayendo. Fade out. Pues así me vi y la ví y les ví, y así me fui volviendo a casa y me dormí y de repente aquel pensamiento desapareció. Y hoy me he visto y he pensado que mas allá del cuerpo no soy, el limite está en el cuerpo, pensé o no, o si, o no. "Henry S. limita abajo por los pies, arriba por los pelos de la cabeza y a los lados por brazos y parte externa de las piernas", podría ser o no.

Melodia

Ha cerrado la puerta con un golpe potente. He oido el ascensor, los motores del ascensor activarse. Segundos despues he oido el sonido de la puerta de entrada al edifico y sus pasos, el sonido de sus pasos en la calle. No mucho despues todo se ha quedado en silencio.

sábado, septiembre 09, 2006

Blogs

Ayer o antes de ayer( hay veces que los dias se amonotonan como uno, como el mismo), hablaba con alguien sobre los blogs. Los peros y los contras, que creo son pocos, de este universo inabarcable. Hay miles y miles de blogs de estilos infinitos. Todo el mundo abre su blog y en muchos de los casos se abre al mundo, cuenta en el blog lo que no cuenta con la boca, cuenta con las teclas lo que de sus labios no sale y se entrega y se arriesga a ser leido. Con quien hablo del tema me pregunta que si yo escribo en el blog para ser leido, y soy honesto conmigo mismo y contesto que si, que en el fondo, sería absurdo engañarme, escribo para alguien, sin cara, sin nombre, pero si hay un destinatario, hay un lector. No existe, no tiene cara, pero hay alguien a quien le escribo todo esto, hay alguien, sin lugar, sin edad a quien le voy escribiendo casi diariamente. Hay un momento, justo antes de darle al boton de publicar que pienso que lo leerá, ese lector invisible, seguramente inexistente, lo leerá. Ese es el fin último de estos post que se acumulan a otros post de otros blogs en la red: Ser leido por el lector invisible

Es, además, un ejercicio no ya solo cuando tecleas, sino en la calle, en la vida diaria. Vas caminando y piensas que eso que acaba de pasar, eso que acabas de ver u oir es "blogueable". Piensas mirando por la ventana del autobus y te dices que esa última frase es blogueable tambien. Luego llegas a casa y no te acuerdas de que era lo que habías pensado que querias "bloguear" y te sientas y hablas de cualquier gilipollez, cualquiera, casi como una necesidad, por que en el fondo hay un lector invisible al que hay que seguir alimentando, por que está allí, insaciable, esperando a que le mandas la correspondecia diaria y, sumiso, obedeces y escribes o blogueas, que mas da, pero en cualquier caso se le envias.

viernes, septiembre 08, 2006

Presente continuo

La luz del sol choca contra la cortina metálica y hace una sombra casi psicodélica en el suelo que irá variando constantemente, que jamás, ningún segundo, estará estática. Hay objetos por todas partes, estos si, estáticos, inmóviles, diferentes objetos que usamos en nuestra vida diaria o algunos que nunca usamos, que ni siquiera recordamos que tenemos. La casa está vacia y solo se oye este teclear. Si me fijo detenidamente en como estan colocadas las cosas si puedes hacer una lectura de como se han ido sucediendo las cosas estos dias atrás, un dvd al lado de la T.V., un libro marcado en una página por la mitad encima de la mesa, las fotos del viaje. Cosas que podrían leerse, que podrían dar pistas, ecos del pasado reciente en esta habitación. Unos cuantos discos amonotonados alrededor del ordenador, una nota escrita a mano cerca del ordenador tambien. Estas son del pasado reciente, pero si observas puedes ver el pasado mas lejano, la prehistoria de nuestra vida en esta casa. Unos libros de los dueños acumulados en una de las estanterias, un cuadro que es una imitación de otro cuadro que ya casi ni miramos, que esta tan presente que ya ni se mira. Hay mas cosas, otras de nuestro principio aquí, de nuestra colonización. Fotos nuestras que colocamos al azar, sin orden y que siguen ahí y que llevan ya todo este tiempo ahí, esparcidas por la estanteria o por la mesa. Las de Martín que han sido las únicas que hemos colgado, los libros que se habrán ido sumando en este tiempo, unas carpetas que no tengo ni idea que esconderán, algun dia de estos que ande melancólico las abriré y descubriré no se que foto, no se que carta de alguien que ya casi ni recordaba. Eso voy mirando si miro ahora, sigue el silencio roto por el tecleo este que hago y debería, para que no se rompa, dejar de teclear.

jueves, septiembre 07, 2006

El escalador

Va ascendiendo con precisión, midiendo bien cada uno de sus pasos, cada uno de sus movimientos. Se agarra con cuidado y tensión en cada avance, piensa y no se precipita y jamás mueve ninguna parte de su cuerpo hasta que, completamente seguro, encuentra un nuevo lugar, una nueva piedra, una forma donde la montaña le permita de nuevo sujetarse. Así va, casi perdiendo su conciencia de hombre, trasformado en un preciso trepador. El fin está arriba, allí arriba, donde logrará divisar todo desde la perspectiva alta, mirar hacía abajo y sentirse dueño de todo lo que vé. No sabe, ni sospecha este escalador, este modalidad de esclador, que para el no hay cima, que su cima siempre estará mas arriba, que la pared de esa montaña es infinita y que su precisión y su cuidado se irán diluyendo en el tiempo, con el pasar de los años, busca la cima, pero no hay cima, su ambición ultima nunca estará saciada.


Dedicado al trepa, el compañero de trabajo que todos tenemos.

miércoles, septiembre 06, 2006

Palabras

En algún momento, no del todo exacto, se hicieron indescifrables las palabras. Un momento en que ellas, las palabras, perdieron su fin único, ser comprendidas, significar. Así, pues, se volvieron una masa amorfa, un monton de ruido, o ni siquiera ruido, pues el ruido significa, ese taladrador trae consigo un sentido, encierra algo, comunica, pero aquellas palabras dejaron de serlo. No eran simbolos, no emitian. Eran un enorme vacio, eran la nada. El fracaso de su existencia, eran aire o trazos, pero que se diluian hasta no estar, hasta no ser. No había eco, no reverberaban. Morian nada mas nacer. No había reflejo, no había brillo, nada iluminaban. Eran palabras sin descifrarse. Y entonces, solo entonces comprendí, que me había quedado sin cobertura

martes, septiembre 05, 2006

Merano

Aunque vacaciones o veraneo, ambas, empiezan por "v", deberia o estoy casi obligado a poner este verano bajo el dominio de la "m". Veamos, y aunque veamos tambien se escribe con "v":

.- Madrid
.- Marruecos
.- Mexico D.F
.- Morelia.
.- Michoacan
.- Mazunte
.- Malaga
.- Marbella

Había la duda con un fin de semana que habiamos pasado en casa del bueno de J.B. (No confundir con una marca de bebidas) y su chica, en un pueblo llamado El Puig, pero el Puig, y ahí todo se conjuga, esta alrededor de su solemne monasterio. Asi que de algun modo, ese fin de semana tambien esta apoderado por la M.

En cualquier caso, M , la preciosa M y yo hemos veraneado bajo el dominio de la primera letra de su nombre. Caprichos del azar. Conclusión:

Menudo mes mas molón

viernes, septiembre 01, 2006

El corte ingles


Mis pasos en esta calle
resuenan
en otra calle
donde
oigo mis pasos
pasar en esta calle
donde
sólo es real la niebla
Esa es una calle del D.F. que podría ser o que en un momento sentí que podría ser otra calle. Estuve ahí y mientras estuve recordé o pensé que podría estar en la veinte de Barquisimeto o en otra calle en Caracas. Esa calle o cualquier calle. Había un algo ahí, de otras calles en las que ya estuve. Así recordé aquello, que por falta de otras referencias, supongo, siempre recuerdo. A Octavio Paz que aparece en Rayuela en no se que capitulo, por que en Rayuela los capitulos son como calles que resuenan en otros capitulos. Mis pasos en esta calle podrían haber sido en otra calle, pero en este caso lo que solamente es real, no es la niebla, sino que ahí, en esa calle, hay un Corte ingles.

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