sábado, noviembre 29, 2008

Filosofía elástica

Girando ligeramente la cabeza se obtiene, siempre, un nuevo tipo de respuesta para la ceustión en la que estamos pensando. Eso siempre es uan solucion, porque habitualmente se tiene la tendencia de pensar desde una posición y es necesario forzarse a girar la cabeza, si es posible en varias posturas diferentes, y visualizar ese pensamiento desde nuevas perspectivas. En este caso, y ante la complejidad del asunto, he realizado numerosos giros de cuello buscando posiciones realmente diferentes en mi pensamiento. Inicialmente he realizado los giros mas suaves y naturales, que en otro tipo de pensamiento siempre dan resultado, pero en este caso he forzado la musculatura de mi cuello, sobre todo los músculos estilohioideo y digástrico e incluso el esternocleidomastoideo (¡¡Que maravilla de palabra!!!), hasta límites insospechados, y si bien el cuello va a sufrir consecuencias de esta busqueda extrema de nuevos pensamientos, los resultados han sido profundamente satisfactorios. El tema que tratabamos o en el que pensabamos con intensidad desgarrada, con pasión filosófica, no era mas que el enfrentamiento teórico entre el materialismo dialectico y el idealismo filosófico, evidentemente, mi postura, no ya solo física, pues en medio de la conversación mi cuello estaba doblado a la manera de un muñeco de plastico cuyas débiles articulaciones han sido destrozadas por la manos de un niño jugetón, inquieto y nervioso, era claramente de defensa absoluta y convencida del idealismo filosófico. Nada de lo que veo existe sino como suma de imágenes creadas en mi mente. Es decir, y en eso fui rotundo, todo sucede aquí y ahora, pero si además le añadimos que todo gira y depede de la posición de mi cuello frente al pensamiento, tenemos, evidentemente, una nueva e interesante situación de la filosofía. Sin grandes aspavientos, creo que es necesario nombrarme como el gran precursor de la filosofía física del idealismo. Vertiente filosófica que mucho tiene que ver con los tiempos en los que vivimos, con la evolución de pensamiento a la que ha llegado el ser humano y con los avances cientificos y tecnológicos en la vida de los hombres en la tierra. Eso lo pensé un rato, claro. Nada mas girar la cabeza en dirección opuesta para adquirir nuevas visiones del pensamiento, comprendí que me excedía en mi entusiasmo y que quizá no era tan novedosa y ni tan reveladora mi postura.

A donde quiero llegar, lo que quiero comunicar, el mensaje que intento trasmitir, hijos mios, es que vuestro cuello debe estar inquieto en el pensamiento, hay que girarlo una y otra vez, a riesgo de destrozarnos las cervicales en busca de la mayor cantidad de posturas y visiones de un mismo pensamiento. Girar a izquierda, pensar, girar a derecha, pensar. Cuello elevado levemente torcido a la izquiera y pensar. Constantemente así. No parar en una posición y acomodarse a esa única visión. El pensamiento, como el cuello, dbe estar, constantemente en movimiento. En eso creo.

viernes, noviembre 28, 2008

Derek

Derek bajó las escaleras, puso el pie en el suelo y sintió que empezaba un momento interesante de su vida. Derek fue consciente, por llamarlo de alguna manera, de un cambio de nivel. No fue ni mas feliz, ni mas triste, ni mas nada. Fue Derek, siguió siendo Derek pero en un piso mas abajo, en el otro lado de las escaleras. Fue Derek, el mismo Derek pero abajo. Entonces Derek caminó y empezó a tarear una canción muy alegre o mas que alegre con ciertos tintes festivos, como una especie de celebración ancestral. Caminó mirando al techo, que al cruzar el portal se convirtió en cielo y tarareó bastantes pasos mirando siempre hacia arriba. Derek pensó que cantar caminando y mirando hacia arriba tenía algo de enigmático, simpático y hermoso y se sintió con ganas de seguir haciendolo. Pensó que le hubiera gustado haber nacido en otro siglo, en medio de Africa, pensó en ese instante que le hubiera gustado esa vida. Derek no conoce Africa, tampoco sabe en que siglo le hubiera gustado haber nacido, pero le hubiera gustado tarear en medio de Africa, cubierto por otro tipo de entorno y no ese tan urbano por el que iba avanzando. Derek llegó hasta el metro, Derek iba hacía el trabajo pero justo en ese instante decidió que no iba, que no volvía al trabajo, además se lo dijo a si mismo muy serio y decidido. Miró de nuevo al cielo tarareo la canción esa que le proporcionaba sensaciones tan optimistas y movió un pie ligeramente a la manera de un baile, pensó que lo idoneo sería bailar, pero bailar entregado, con mucha agitación y de manera que le llevase a la hipnosis. En ese instante estornudo, dejó de tararear, miró la hora y entró al metro. Africa puede esperar.

miércoles, noviembre 26, 2008

Las reglas

No había otra manera de hacerlo. Nos cargamos a D de la misma manera que lo habíamos hecho con J. Nadie dice ahora que sea un método limpio, pero bien visto cargarse a los de la H1 siempre lleva algo sucio y tramposo de fondo. Si algo tienen es que nunca se saltan las normas o las reglas mas básicas establecidas en la reunión del 97, pero su manera de actuar roza tanto los límites que los de la K5 y nosotros solemos terminar hartos de sus métodos. No hay nada reprochable salvo los reproches que nos hace nuestra propia paciencia. Los de la H1 no sospechan que los dos asesinatos vienen como regalito de nuestra parte y siendo sinceros en el fondo todos nosotros guardabamos cierto cariño a J y a D, sobre todo a D, cargarse a D no ha sido fácil para ninguno de nosotros, menos para mi que fui finalmente el que apretó duro la soga. El trabajo lo hicimos, de nuevo, a la perfección. D y J parecen victimas de bandas de poca monta, metiches de segundo grado que se buscan problemas, en este caso, en el caso de la muerte de D, hemos logrado desviar toda la atención hacía una banda de panameños del barrio fronterizo con la zona de los H1, de esa manera nos quitamos el inconveniente de desmontarlos nosotros. Los H1 limpian bandas pequeñas con facilidad extrema y nosotros siempre somos mas violentos y menos éticos en esas cribas lo que suele ocasionarnos problemas secundarios para los que ahora no tenemos energias. El jefe dice que lancemos ahora una ofensiva mas silenciosa pero incluso mas violenta, hay sospechas dentro de nosotros que el jefe lo que realmente está montando es una ataque invisible contra H1, estos tienen cada vez mas poder y hay quien dice que están alargando su influencia mas allá de los negocios habituales, se habla de una expasión de H1 incluso internacional. El Jefe siente que nosotros nos estamos quedando estancados, habla de renovación , de adapatarnos a los cambios sociales, su obsesión crece diariamente e incluso está tratando de enganchar a informáticos. En la última reunión habló de crearse un poder en la red y al 7 le encargó la tarea de controlar la vida de un par de tipos ue trabajan de programadores en banca. 7 es hábil en arrastrar a ciudadanos a nuestra red, observa, es paciente, indaga en la vida de esos pobres diablos oficinistas y termina enredandolos con nosotros, cuando los tipejos se dan cuenta están metidos hasta el cuello en esto y ya no salen. el trabajo de 7 es largo, primero es conocimiento y espionaje, segundo es afiliación y compromiso, tercero es convencimiento e involucración. Cuando estos pasos estan consolidados con los nuevos miembros, lentamente les va haciendo dejar su antigua vida atrás, les convence de dejar su antigua vida atrás. Es sorprendente el poder verbal de 7. Es posiblemente el miembro mas valorado por el jefe, pero seguramente el mas valorado por todos, hay una admiración unanime hacia 7. Si hay alguien imprescindible en el grupo es el.

El caso es que ahora hay cierta conmoción apagada con lo del asesinato de D, pero el jefe no anda para romanticismos. EL Jefe anda encendido con su plan y todos andamos especualdno con sus próximos pasos. Mañana hay reunión en donde PJ, seguramente comience una etapa violenta y de ruptura. Sabemos de la obsesión del Jefe con los H1 y todo eso provoca cierto temor. Jugarselas con los H1 no va aser fácil. EN el fondo todos sabemos que son mas fuertes, mas poderosos que nosotros y romper los tratos del 97 va a traer cnsecuencias duras.

martes, noviembre 25, 2008

Ahí ya no hay nadie

Bajó a fumar a ese banco donde se veía el valle. Lo habitual a esa hora de la tarde era que el banco estuviera solo, que comenzara a largarse el sol y que se escuchara como un eco de agua o algo parecido al agua, el tráfico por la avenida que atravesaba el valle. Un tráfico poco fluido, pasaban coches si, pero pasaba uno, pasaba otro, como desechos de algo que venía de mas arriba, desde la ciudad. Fumó un cigarro que había comprado en la bodeguita donde el tipo ese tan amable del que nunca supo el nombre. Lanzó la colilla hacía el valle, sabiendo de antemano que esta jamás llegaría. Pensó en el valle, pensó en esa imagen y descubrió que esa vista tenía cierta tendencía a lo inexplicable, estaba en un banco que daba a un valle atravesado por una avenida de poco tráfico. Miraba con atención la vista que tenía al frente y dedujo que tenía mucho de problema matemático, uno que sino te lo explican jamás comprendes. Algo de eso tenía esa vista. Se podía ver y vista se entendía pero sin ser vista era dificil de explicar, de describir. Imaginó o trató de imaginar como vería o recordaría esa vista si estuviera diez años sin verla, como recordaría esas tardes fumando frente al valle. Como recordaría a aquella chica de la que ya luego no habría rastro. Y eso se sospecha, pero se sospecha fuera de consciencia, en un lugar invisible y desde el cual, obviamente, es dificil imaginar. Cerró los ojos e imaginó diez años, pero diez años no se imagina, pasan y ya, pero no te puedes imaginar el paso de diez años en unos cuantos minutos. En cualquier caso intuyó que aquel instante era caduco, se acabaría. No ya sólo esa tarde, sino esas tardes repetidas. Esa extraña sensación de soledad. Una soledad no del todo aceptada, porque la soledad tiene mucho de invisible, de confuso. Va y viene y sobre todo no siempre es real. En su caso había un amasijo de sensaciones, no del todo claras, que se arremolinaban unas con otras y formaban aquello que, bien visto, se asemejaba enormemente a la vista que tenía enfrente. Un valle, una avenida con poco transito y un banco no del todo cómodo. Levantó la vista y miró, por costumbre, la ventana de la chica, la cortina corrida donde nunca se veía nada y sintió otra vez, ese vacio que había cuando miraba las casas de los otros. En su caso siempre había una sensación de lejanía, siempre pensaba que los demás estaban ocupados y a él se le iban las tardes fumando y pensando memeces. Los demás nunca estaban en casa, estaban fuera, ocupados. Y el ahí en el banco mirando la avenida de poco transito y pensando en eso que, realmente no era soledad, pero que el lo confundía con algo parecido. También fue decidiendo, sin decidir del todo, que eso debía acabar. Lo fue decidiendo en el subsuelo o algo que hay en el cuerpo humano que debe ser muy parecido al subsuelo. Las decisiones, al menos en su caso, no se tomaban desde un plano frontal, estas sucedian en la garganta o mas atrás, en una zona difusa entre los pies y el cerebro, pero mas colocado hacia la espalda. Miró la ventana otra vez, pero por el puro gesto de mirar, lanzando la mirada sin esperar encontrar nada, la cortina otra vez, el vacio y le lejanía que representaban esas cortinas interpuestas entre el mundo y el. Se levantó pisó las piedras minúsculas que sonaban como algo apagado y melancólico, el sonido de ese montón de piedras recordaba a algo qe ya jamás sucedería. Luego pasaron diez años y recordando aquellas tardes comprendió que efectivamente, aquella vista, aquel valle y aquella avenida resultaban dificilmente descriptibles.

lunes, noviembre 24, 2008

La canción de todos

Cantaba en la iglesia los sábados por la tarde. Llevaba una guitarra electrica y la enchufaba a un amplificador de calidad mínima. Cantaba sin micrófono, lo cual no le resultaba complejo porque la iglesia era realmente pequeña. No creía en Dios, no creía, por supuesto, en los enunciados de esa religión ni en sus principios éticos y morales, en su trasfondo filosófico. Si iba cada sábado de dios a tocar era porque en todo el pueblo, ni en 100 kilómetros a la redonda, no había un sólo lugar que tuviera la acústica de esa iglesia. La temática de su repertorio, por otro lado, de tan metafórico podía confundirse con cierto sentido religioso. En sus letras y en su pausada y melódica voz, se podía intuir la misma busqueda espiritual que la busqueda de los feligreses de aquella iglesia. Así cada sábado, marcado por las señales del párroco, tocaba cinco o seis canciones, no siempre las mismas. Cerraba los ojos y se arrancaba con acordes sutiles y delicados, melodias suaves, voces alargadas y letras existencialistas, el hombre que en el camino vital busca la redención. Al terminar la ceremonia recogía su cacharreria electrica y casi sin despedirse de nadie salía de allí y desaparecía hasta el sábado siguiente. Poco mas se sabía de la existencia de ese tipo por otro lado invisible. En general su nombre iba asociado a aquella imágen, la de un colaborador extraño y enigmático del párroco. Muchos vieron en aquello la caridad de ese buen hombre hacía ese alma perdida y quizá por eso siempre se aceptó la presencia de aquel hombre en medio de la ceremonia. Vestido con ropa vieja y desgastada, el pelo siempre despeinado y largo y la mirada perdida, los ojos cerrados mientras ejecutaba aquella música que en general nadie comprendía, pero en cuyas letras todos querían ver una explicación, la busqueda de ese hombre por una verdad indescifrable. El intento de aquel hombre por encontrar el camino en el que todos se sentían ubicados, el camino que todo el pueblo consideraba el camino de la verdad. El último sábado apareció como siempre, con el mismo aspecto, la misma actitud. Esperó, como siempre, los avisos del párroco para introducir su música. Aquella tarde se puso de pie y se notó que estaba mas erguido de lo normal, como si de algún modo se estuviera sintiendo mejor con él mismo. Arrancó los acordes suaves que en el fondo ya todos esperaban, acordes delciados y sencillos, la voz profunda y suave, las frases que siempre venían desde lugares que nadie intuía. "Cerré los ojos como Marvin Gaye y me dejé caer. Cuando caí no ví sino al dragón y comprendí que con mis manos alcanzaría la dulce canción del dolor. En el fondo detrás de mi también está la fe", aquellas frases que aceptabamos como mensajes que salvo el párroco nadie comprendía o frases, confesémoslo, de un pobre y desgraciado desequilibrado. Así fue cantando hasta el último momento que subió el volumen de la guitarra cerró los ojos y mantuvo mucho rato la voz en una sola nota, el final de una palabra, una silaba que jamás conluyó por que de repente cayó vencido al suelo y jamás volvió a abrir los ojos. Fue la única vez que dijo el título de una canción antes de tocarla. "La canción de todos"


sábado, noviembre 22, 2008

Emmanuel Nsono

Camina Emmanuel a media madrugada. Camina Emmanuel disperso y confundido, el orador ha dicho que la fe se esconde dentro y que es la fe la que dede marcar el paso, no nuestros propios instintos. Enmanuel ha desviado su camino, no quiere volver a la habitación y se mete poligono adentro con la intención de reflexionar profundamente sobre lo dicho hoy en la vigilia. Es viernes y mañana no hay tantas urgencias. Ha visto una nave donde varios coches aparcan y se bajan. Esta cultura esta desgastada, corrompida y es en esas sensaciones donde Emmanuel siente mas nostalgia. Este mundo no es su mundo. Aquí trabajo y reuniones en la nave. Apenas habla con los otros. Hoy se ha fijado en Lucky, es un tipo mas joven que el, casi un niño y se le ve asustado. Ha sentido ganas de hablar con el, decirle que no desespere, que poco a poco va llegando la calma. Que el camino esta inscrito y ellos lo recorren. Que tenga fe, que la fe está dentro como ha dicho hoy el orador. De repente gira y la calle tan vacia le asusta, se ha desviado demasiado y el poligono a esa hora está excesivamente quieto. Hay una pareja en un coche, están haciendo el amor y Emmanuel sigue de largo. La pareja se detiene el chico mira al hombre que pasa fuera, la chica se recoge asustada y Emmanuel trata de pasar de largo sin que nada llame la atención. Todas las naves están apagadas salvo una que anuncia algo que Emmanuel no comprende. Ha dejado unos cuántos metros atrás el coche con la pareja y ha imaginado que han vuelto a hacer el amor. Emmanuel piensa de repente en el sexo, pero piensa pasando de lado, sin pensar del todo, piensa pero apenas hay imagenes o sensaciones, hay un bloque, un bloque solido que le recorre y que se puede interpretar como sexo. Emmanuel lleva un año sin hacer el amor, desde que se fue y se despidió de Blessing en una cama que ahora le parece una barca, una barca que atraviesa un oceano invisible pero contundente. Una barca sin rumbo, empujada por corrientes invisibles. Blessing que ahora estará allí y Emmanuel mira la hora y piensa que estará haciendo Blessing en ese mismo instante. De repente muchos metros atras el coche de la pareja arranca, Emmanuel escucha ese proso mecánico donde al girar la llave, todas las piezas comienzan su función y lanzan el coche hacía adelante, un acto, piensa inconscientemente Emmanuel, basado en la fe o que la fe tiene algo parecido a eso, se activa y todo el mecanismo interior arranca y empuja las cosas hacia adelante. El coche se acerca lentamente y Emmanuel sigue pensando en esa metáfora, en ese motor que es la fe y qe todo lo empuja y el coche se acerca cada vez mas y de repente acelera y se pone a su lado y el chico baja la ventanilla y le dice algo y Emmanuel no mira porque sabe que es mejor seguir y no mirar:

.- Puto negro, ¿que te pasa?.

Emmanuel no mira, no contesta piensa en que realmente todo va por dentro, como millones de gusanos o serpientes que se mueven internamente y que es mejor no caminar tan de noche por el poligono. y el tipo del coche se detiene justo delante de Emmanuel y la chica, eso percibe Emmanuel, está asustada, pero el conductor es necio y se baja del coche con una barra y Emmanuel mira a un lado y trata de desviarla cuando el otro lanza con violencia la barra contra él y Emmanuel evita el golpe y reacciona y golpea, golpea fuerte pensando en la fe y el otro le insulta y la fe va por dentro y le revienta la mandibula y la chica sale del coche y se lanza a ese montón indescifrable de musculos y cuerpos que son Emmanuel y el tipo debajo. La chica grita y trata de parar a Emmanuel, y Emmanuel la mira a los ojos y ve un destello o una especie de luz, como si llevara toda la vida caminando por un tunel y comporendiera que en la mirada triste de esa chica estuviera un hueco por donde se sale a un lugar externo, y se detiene mientras el otro está acurrucado en el suelo, comprende, de golpe, algunas frases del orador, la fe emerge de repente como un animal, solemne Emmanuel mira a la chica y le dice algo que la chica no entiende, la chica está llorando pidiendole a Emmanuel que pare, que pare ya y Emmanuel se arrodilla y cierra los ojos y lanza las manos hacia arriba y el otro se pone en pie y trata de lanzarse a Emmanuel que ahora está a otra cosa, con los ojos cerrados, saliendo de un camino que de repente cobra sentido, el otro le patea y Emmanuel no reacciona, se queda con las manos abiertas, la chica ahora trata de detener al otro que lanza una retaila de insultos. La chica sale corriendo, gritando y el otro patea de nuevo a emmanuel que no reacciona, por que Emmanuel sabe, lo siente, ha llegado al final del camino y sale al exterior, en ese instante comprende que sale a un lugar externo y reservado solo para unos pocos.

viernes, noviembre 21, 2008

Solo en la carretera

El coche se paró de repente, como no entiendo de coches, no podía saber que estaba sucediendo. El conductor por la inercia lo dejo en el lado de la carretera y sin hablar, todos abrimos la puerta y bajamos. Hacia mucho calor, muchísimo. Había una terreno abierto en ese lado de la carretera, unos cuántos árboles y un silencio tremendo. A lo lejos se podia adivinar una construcción al borde de la carretera pero en ese momento yo pensé que el prooblema se solucionaría rápido y me quedé cerca del coche mientras el conductor siempre callado, siempre en otra dimensión, lejano, como si su única función vital fuera esa, trasladar a desconocidos a esa zona del pais, actuaba de manera incomprensible para mi sobre las piezas del interior del coche. Salió humo repentinamente de alguna pieza y el conductor dijo, sin apenas tono, casi róbotico, pero contundente: "Estamos jodidos". En ese instante yo lancé unos seite u ocho pasos hasta debajo del árbol y calculé mis opciones de llegar a tiempo. Los otros caminaron sin decir nada hasta la construcción, la casa o lo que fuera que había allí a lo lejos. Llevaba dos dias en ese pais y de repente me veía anclado en medio de una carretera que llevaba lejos de la capital, en dirección a la frontera suroeste. Era una zona complejamente llana, pero no árida, cerca del arbol pasaba un riachuelo que casi pedía a gritos que uno se lanzara ahí. El conductor siguió trabajando los otros se iban convirtiendo en pequeñas figuras lejanas y yo sentía mas calor que nunca y no sabía muy bien como actuar. Quise hablar con el conductor, pero sus respuestas hiperbreves no dejaban hueco para la conversación. Me senté debajo del árbol y cerré los ojos. En ese instante pensé que era absurdo no haberse unido a la excursión con los otros desconocidos. Me levanté y caminé muy rápido para alcanzarles. Mientras cminaba por el arcen ví que ellos ya estaban dentro de aquella construcción. Pensé que quizá era un restaunrante de carretera, un bar. Caminé y llegué a la puerta. En ee momento pensé que mas que una casa parecía un lugar extraño y abandonado, no escuché voces y me pareció raro no escuchar a los otros. Apareció un perro que o bien tenia mas calor que yo o bien le quedaban unos cuántos segundos de vida. Toqué la puerta y no encontré a nadie. Seguí metiendome casa adentro. Ví un patio al fondo, una piscina abandonada. El perro se acostó en el suelo y se le cerraron los ojos como a un marihuanero con sueño, lentamente. Llegué a la piscina vacia y abandonada. Había un grafitti en el suelo, una señal parecida a una espiral con una especie de cisne dentro. Había una manguera de la que salía un chorrillo casi inexistente de agua, me acerqué abri el grifo y me mojé la cabeza. Jamás había tenido tanto calor. Seguí caminando hacía el fondo, vi unas cajas de cerveza vacias y una botella de ron a medio beber. Un hombre estaba dormido en el suelo. Abrió los ojos, salto asustado y de repente me apuntó con una pistola. Era la primera vez que veía tan cerca una pistola hice un gesto para tranquilizarle, le conté como buenamente pude lo que había sucedido. Me dijo que aquí no había entrado nadie antes que yo y sentí una nausea, la sospeche de algo atroz y horrible, traté de irme, pero las cosas ya se había complicado mas de la cuenta, el tipo me cogió del cuello y me llevó hasta una especie de almacen. Ahí había otro perro mas viejo, si cabe, que el otro y una mujer joven que pintaba algo sobre unas maderas. Estaba lleno de dibujos, vi el cisne del grafitti de la piscina impreso en mas dibujos. La mujer giró la cabeza y no hizo ningún gesto de sorpresa, como si yo llevara toda la vida deambulando por esa casa alucinada. Hay un instinto insaciable y aun en tal situación mis jos se lanzaron a mirar las piernas de la mujer que resultaban tremendamente atractivas, traté de desviar rápido mi mirada, sospeché que un gesto equivocado podría complicar aún mas las cosas. Me sentaron en una silla sin dejarme de apuntar. Nunca había sentido tanto calor, pero tampoco tanto peligro y tanta duda, seguía sin comprender donde coño estaban los otros. El hombre, que yo seguía sospechando que estaba muy ebrio, le dió la pistola a la chica y se fue. La mujer me apuntó con menos tensión que el hombre y a mi aquello me resultó incomprensiblemente muy deseable. Se acercó hasta a mi, se quitó la ropa y se sentó sobre mi en la silla.... Corten!!! gritó el director. Era la primera vez que trabajaba con Richie Gonzalez, el famosísimo director porno. Era mi primera experiencia con grandes productoras americanas, mi manager decía que "Solo en la carretera" tenía todos los ingredientes para convertirse en una película porno de culto y así asumí aquel reto que me llevó a la decadencia y a la locura. Entré en aquel proyecto por que todos creían que sería un gran éxito, nadie sospechaba, nadie podía intuir todo el infierno que vino después en medio de aquel rodaje, en aquella zona calurosa y desangelada de Latinoamérica. Nadie puede intuir esas cosas. Nadie sabe nunca nada

jueves, noviembre 20, 2008

Metáforas

Me siento como un cable. No se exactamente cual es el mótivo de esta metáfora, pero me siento un cable. Un cable desgastado que no trasmite bien la información, un cable en desuso, apartado en el bosque que hay por detrás de la televisión. No siempre me siento un cable, otras veces me siento señal, una señal potente que se lanza hacía satelites, eso quizá fueron los momentos de auge de mi vida, los momentos estelares. Hay otras veces que me manejo en otras metáforas, hace un rato tuve una, que venía de otra y era tal la metáfora, tan enredada, tan metametáfora que volví al punto de partida, a la sensación inicial, sin códigos. La metáfora, de tanto que era, volvió a ser la sensación sin mas, como cuando traduces algo a otro idioma y lo vuelves a traducir al original. Aunque algo, siempre, se queda en el cámino. Hay veces que no soy metáfora, otras soy tan metafórico que me olvido quien soy y me vuelvo, por ejemplo, cable. Los dias buenos, los dias amables, soy piano o taza, me gusta ser taza, también me gusta ser campana, pero eso no sucede con frecuencia. Lo mas que sucede es sentirme hora o papel, sobre todo papel. Sentirse papel está bien, normalmente es un estado flexible en el que puedes soltar el trazo que te plazca. Algo parecido sucede con sentirse piano, pero con piano se está algo mas cerca de la felicidad. Sentirse hora sin embargo tiene algo no del todo placentero. Sentirse hora roza un existencialismo agresivo y tiene mucho de ansiedad. Hoy, sin embargo, me siento cable, ese cable en desuso. No hay mótivo aparente, aunque siempre hay mótivo. COn esto sucede como con todo. La mayoria de las veces descubres de donde viene luego, pasado el tiempo, esa perspectiva que sólo se tiene cuando avanza la vida misma. No se que metáfora hay detrás de eso, pero eso quizá sea lo mas metafórico de nuestra existencia, que sólo comprendes las sensaciones una vez que pasa un buen rato, aveces una hora, aveces un par de dias, a veces diez años. en el fondo no somos mas que millones de metáforas caminando unas al lado de las otras. Es mentira que la vida es sueño, seamos mas concretos, en realidad la vida es metáfora. No son acaso los sueños metáforas.

miércoles, noviembre 19, 2008

Agenda

16-11-08 _ 17:16

Un mail recibido. Lo he leido rozando la ansiedad. No dice nada claro. Se sigue manejando en ese lenguaje ambiguo que tanto puede llegar a desesperar. Bajo a fumar

16-11-08 _ 19:54


Apago el ordenador. No queda practicamente nadie en la oficina. Contesté su mail con excesiva rapidez, quizá debía haber esperado a calmarme y no actuar bajo la influencia de la ira. Evidentemente no ha contestado. No quiero ir a casa, no voy a ir a casa.


17-11-08 _ 10:01

Abró el mail. Seis mensajes nuevos. Todos de trabajo. Apenas puedo trabajar, tengo una resaca terrible, el estomago parece traspasado por los restos de una bomba atómica y la cabeza parece habitada por millones de gnomos percusionistas. Ayer le conté todo a Steve, incluso le conté mas de lo que debía haber contado. Steve a su vez me contó una historia tremenda pero que ahora no recuerdo del todo. Si recuerdo que se puso a llorar, que se quedó muy afectado después de narrarme su divorcio antes de venirse de Londres. Recuerdo una historia turbia. Algo como que su ex mujer terminó largandose con su hermano o con su amigo o con su padre y que les pilló acostandose en su coche, en el garage de su edificio.

17-11-08 _ 11:03

Entra un mail. Es ella. Si hasta ahora había sido ambigua ahora es dificilmente mas directa. "Insisto, no quiero saber absolutamente nada de tí". Esa frase final me parece como poco cruel. La resaca, que siempre tiene un efecto creciente a lo alrgo de la mañana, ha tocado su máximo en ese instante. He vomitado en el baño. He tenido ganas de irme a casa, pero las cosas no están como para tonterias en el trabajo. Debo aguantar.

17-11-08 _ 18:55

No la he escrito, pero llevo todo el dia desconcentrado y dando vueltas a un posible mail definitivo. No se como actuar, si dejarme llevar y arrastrarme por los suelos o ser tan cruel como jamás haya sido y al menos retirarme matando. Realmente lo mejor, lo mas sensato sería no escribir, hacer el esfuerzo sobrehumano.

18-11-08 _ 09:07

He descansado y hoy veo las cosas algo mas claras. No del todo. Vivo todos estos dias rodeado de una especie de niebla, pero una niebla además con una tonalidad grisacea, pero he dormido casi seis horas. No sucedía esto desde el dia de la tormenta y estoy mucho mas descansado. No hay mails, no hay señales. Si busco metáforas, digamos que me siento rodeado de cgalaxias en un planeta diminuto donde no habita nadie. Hay destellos lejanos, luces cósmicas que se ven a millones de kilómetros, sospecho que eso son las voces y las conversaciones con los otros. Anoche ví una película extraña pero me sentí identificado con al protagonista. De algún modo esta se inventaba una realidad para vivir en esa fantasia con la mujer a la que ama, luego la realidad termina por filtrarse de nuevo, o mas que filtrarse en algún momento el espectador comienza a ver lo que ha sido la realidad que la fantasia de la protagonista no nos dejaba ver. Todo esto era muy interpretable, porque la película no sucedía en un lenguaje cinematográfico corriente.

19-11-08 _ 08:55

No he dormido casi nada y los ratos que he dormido he soñado cosas absolutamente agitadas. He despertado a las tres de la mañana volviendo de un sueño en el que ella volvía a casa. He recibido un mail de Martín, quizá me coja vacaciones y me vaya a verle. Un viaje me vendría bien.

20-11-08 _ 11:54

Han despedido a siete de la oficina. Los argumentos para el despido, según nos han contado, son producto de las primeras consecuencias de la crisis económica. Entre los siete está Steve. Me he bajado a tomar un café con el. Dice que se vuelve a Inglaterra. He sentido nostalgia, Steve es con quien mas hablo y con el único que salgo de esta oficina

No hay mails de ella. Creo que podría esperarlos una vida y no los volverá a haber. Si algo he evolucionado es en esto. Ya no espero o espero pero sin fe. Lo jodido de esto es que en el fondo esperas.

21-11-08 _ 12:35

He pedido vacaciones. Me voy a Buenos Aires. Acabo de comprar el billete. Verano en invierno, el otro hemisferio, buenos aires, nuevos aires. Estoy entusiasmado. Pilar dice que estoy loco pidiendo vacaciones justo ahora, pero yo me largo.

24-11-08 _ 09:02

Mail. ha bajado el tono brusco, tampoco recurre a la ambiguedad:"¿Podríamos vernos?"

25-11-08 _ 08:35

Acabo de llegar a la oficina. Prefiero pasar el tiempo aquí, que dando vueltas como un gilipollas en la cama. Lo de ayer fue un delirio. Quedamos en un café al que nos gustaba mucho ir juntos. Apareció muy guapa. Al principio hablamos con mucha amabilidad, incluso con dulzura. Pensé que se había acabado la crisis, no solo la nuestra, sino la mundial, la global. Sentí que el mundo giraba de repente a una velocidad hermosa, como empujado por una fuerza nueva. Sentí también que noviembre no era un mes tan feo y entre sorbos de café acepté hacía dentro, que no importaba perder el dinero del billete a Buenos Aires. No sólo fue un espejismo, sino que la vuelta a la realidad fue un mazazo. Se puso miserable con un dinero que habíamos usado en un viaje hace tres meses que ella había adelantado por que yo andaba mal en verano. A la vuelta de ese viaje, que creo que fue el principio del fin, ella me dijo que no me agobiara por el dinero. Ayer quedó única y exclusivamente para pedirmelo.

26-11-08 _ 09:11

Noviembre es terrible. Hoy hace frio y el dia está grisaceo. He dormido un poco mejor, pero estoy agotado. Ayer me masturbé pensando en ella, pero en mi imaginación era un sexo bastante descarnado y ajeno al sentimiento. De algún modo ese sexo ficticio estaba basado en la venganza.

27-11-08 _ 11:11

Acabo de llegar a la oficia. Realmente estoy jugando con fuego. No me extrañaría que yo fuera el octavo pasajero en esa nave de despedidos. Pero ahora mismo el trabajo es secundario. Mi porpia vida es secundaria. No se va la sensación de niebla, pero esa puta niebla grisacea y pesada. No se acaba noviembre.

28-11-08 _ 13:21

Laura del departamento de Marketing me ha dicho que bajé a comer con ella. He recuperado emociones enterradas todos estos años.

01-12-08 _ 10:21

He estado todo el fin de semana acostandome con Laura y he comprendido que está lejos de ser la mujer de mi vida. Yo me lo he planteado como una cuestión sexual, ella ha metido sentimientos de por medio. Si las cosas estaban rodeadas de niebla hace tres dias, ahora están cubiertas de algo espeso que soy incapaz de descifrar que es.

02-12-08 18:54

Mañana me voy a Buenos Aires. Me he despedido de la gente de la oficina. Ahora recogeré algunas cosas y me largaré hasta noche buena. Laura me espera abajo para despedirse. Me gustaría, en la medida de lo posible, ser honesto en esta charla. no se si lo lograré. Acabo de hacer el deposito del dinero de la deuda del viaje. He pensado en alguna maldición, algo básico, que ese dinero sea el principio de su ruina, o que con ese dinero se convierta en alguien muy desgraciado, luego he razonado y me he relajado y he tratado de diluir la maldición, como si realmente esta fuera a tener algún efecto. La he mandado un mail escueto: "Ya te he depositado mi deuda. Besos"
Me he quedado cerca de seis minutos pensando si poner "Un saludo" o "Besos". Finalmente ha ganado la opción "BEsos" por un razonamiento que ahora soy incapaz de reconstruir. Pensar estos detalles puede convertirse en un ejercicio infinito.

martes, noviembre 18, 2008

Historia de Madeline

Madeline adquirió la costumbre de caminar con la misma ligereza con la que cae una hoja de un árbol en medio del otoño. Esto significa que caminaba a un ritmo que rozaba la lentitud pero no era extremadamente pausado, caminaba sin prisa pero sin pausa y si se la miraba había cierta sensación en su andar, cierta semejanza con las cosas que vuelan a pocos metros del suelo. Madeline no siempre caminó así, fue una decision tomada a raiz de unos acontecimientos que nunca quedaron del todo claros, pero en los que ella aparentemente sintió que algo de su propia vida debía cambiar, y si hay algo que es poco modificable de las personas es su manera de andar. Madeline razonó entonces que si se modifica el caminar, se modifica la propia vida, incluso el invisible destino. Madeline de algún modo quiso dejar de ser ella o de ser la misma pero siendo otra y decidió que un caminar mucho mas lento, mas ligero, pero también mas rítmico le daría a su vida una nueva perspectiva.

Es dificil precisar si Madeline tenía o no razón. Lo que vino después pudo o no pudo ser una variación de su propio destino o este invariablemente la hubiera alcanzado. Fue aquello parte de esa nueva dimensión a la que ella había decidido entrar con su nuevo andar o aquello fuera como fuera siempre iba a suceder. Si hay preguntas sin respuesta, esta es una de ellas. El caso es que con aquel nuevo caminar Madeline se enfiló por el camino hacía el abismo. Su ligerisimo caminar la condujo hacía el precipicio de su propia vida. Hacia un precipicio invisible y dificil de intuir, un precipicio escondido, que apareció por sorpresa, sin avisar, sin dejarse adivinar con señales en medio del camino, ese camino no trazado que es la vida de la gente. Así apareció de golpe, como aparecen los sustos, las sorpresas, lo que no se espera. Ese precipicio era Michael Greenford. Un tipo que caminaba mucho mas rápido que ella y que jamas hbía decidio modificar su propia vida ni siquiera su propio andar. Michael Greenford, lo único que había cambiado a lo largo de su vida era la vida de los demás. Como si realmente aquella fuera su función en la vida. Cambiar por siempre la vida de los otros y cambiar, sobre todo, la vida frágil y modificable de Madeline. Después de aquel encuentro, de conocerse y pasar lo que pasaron las cosas terminaron dramáticamente. Michael Greenford apareció muerto en la habitación de un hotel semi desnudo y con una nota colocada sobre el pecho en la que con muy mala letra se podía leer: "Michael Greenford vivió siendo un callejón sin salida. Este es el final de esa calle oscura y terrible. Aquí hay la venganza de al menos cien personas a las que arrastró a ese callejón terrible y doloroso". Madeline se convirtió en una de esas almas que deambulan por las calles sin destino ni hogar. La ropa sucia, el destino destrozado y el caminar ligero y pausado o mas pausado de lo habitual. Mantuvo intactas, hasta el dia de su muerte, la esperanza de cambiar su destino. Si lo logro o no jamás se sabrá, porque jamás se sabrá cual hubiera sido realmente sú destino

domingo, noviembre 16, 2008

La red social

No se cuando empezó a pasar, pero hubo un momento en el que tomé conciencia y comprendí que lo que estaba sucediendo iba mas allá de la paranoía. Venian todos a por mi.

Soy un perseguido, pero sin saber quienes son, que buscan. 24 horas al dia me vigilan, me persiguen, toman nota de lo que hago. Cada esquina, cada autobus, cada metro en el que voy hay uno de ellos. Con disimulo, entre la gente, van siempre, pero están y me controlan y no se que quieren de mi. No lo se. No hay salida, son muchos, son demasiados como para poder escapar. No se que buscan, no se que puedo tener, que puedo ser, que fui o a donde creen que voy. Son muchos, cientos, siempre es una cara diferente esperando en la esquina de mi calle, a veces van en pareja, solos, en grupo de cuatro o cinco. Cuando salgo a correr, cuando vengo del cine, las madrugadas de entre semana que no hay nadie por las calles hay siempre, detras, unos pasos, otros pasos que son un eco. Los vecinos, los de las tiendas, el del quiosco, el del chino, el de del videoclub, el que está al lado en el cine, el tipo que está cantando está canción que estoy oyendo. SOn miles, millones y todos tienen un Facebook

sábado, noviembre 15, 2008

Magia para aficionados

Siempre fue muy apasionado, bastante obsesivo. Cuando se apasionaba con algo todo se convertía en esa única cosa. Era divertido verle porque a su alrededor ya sólo sucedía eso. Recuerdo una época que se hizo adicto a la escalada. Compró miles de instrumentos, leyó doscientos libros, estudió biografías sobre grandes escaladores. EN ese proceso siempre idealizaba a algún héroe. Siempre encontraba una historia, una vida humana detrás de esa actividad que le apasionaba y ya cada conversación giraba en torno a ese individuo casi desconocido para la humanidad que de repente se volvía en una especie de guia para él. Y así fue cuando llegó a la magia. Yo le conocía, siempre aparecía esa pasión de un dia para otro, sin avisar. Una mañana de sábado, yo estaba dormida todavía, me movió en la cama agitado, me preguntó que si estaba despierta. Me contó la historía de no se que tipo, un mago casi desconocido que había vivido casi toda su vida viajando, viviendo de la magia. Siempre trataba de llevarte a su pasión y en seguida me preguntó que si yo de pequeña no había sentido fascinación por esos hombres que parecían diluir lo real. Yo llevaba a mis espaldas una semana dura y quería descansar y le dejé hablar. Como siempre construía toda una filosofía detrás de cada nueva pasión, aquella mañana ya tenía construida toda una forma de pensamiento y una profunda reflexión sobre la magia:

- Fijate. Es en realidad un ejercicio de sublevación contra la realidad. Su base es la paranoia por que juega a hacer creer al espectador que ha visto algo que en el fondo no ha visto. Lleva al extremo la manipulación, esa caracteristica tan humana. Es la esencia pura de las relaciones humanas.

Así arranco ese periodo de pasión por la magia. Compró libros y en seguida aprendió algunos trucos, que no seré yo la que lo niegue ahora, eran atrevidos y sorprendentes. Cuando ibamos a alguna cena con amigos, a alguna fiesta practicaba su cada vez mas perfeccionado show. Empezó con algunos trucos de cartas, rapidamente aprendió a hacer desaparecer objetos, un pañuelo, un reloj. Reconozco que adquirió habilidad y mas que un aficionado poco a poco parecía un ilusionista casi profesional.

Aquella tarde llegué agitada, había tenido una discusión fuerte en el trabajo y venía cansada. Al abrir la puerta le encontré excitado, parecía un niño. Salió casi corriendo hasta la puerta, venía dando voces:

.- Cariño!!. Lo tengo, ya lo tengo. Ven. ven al salón que ya me sale. Que me queda cojonudo. Vente, corre.

Me sentó en el sofá, hizo el paripe y logró sacarme alguna sonrisa. Movió el delantal de la cocina, argumentando que ese truco se hacía con capa, pero que estaba en la lavadora y que no había encontrado mejor sustituto. Movió el delantal varias veces, dijo una frase estupida y sonrió. De repente desapareció. Me quedé absolutamente sorprendida, boquiabierta. Miré a los lados, recorrí todo el salón y comprobé que había desaparecido. Me queé unos minutos sentada, esperando a que de repente, en el mismo lugar, volviera a aparecer. Al cabo de diez minutos, sintiendome casi estupida, empecé a decir su nombre. Hoy, dos años después, todavía no ha aparecido.

viernes, noviembre 14, 2008

Noche en otro sitio

Soñé que conocía a unas tipas que me pedían el favor de pintarle los muebles de su casa, lo curioso es que querían pintarlos de manera absolutamente colorida y sin formas concretas. Cada mueble debía tener miles de brochazos de diferentes colores. Recuerdo sobre todo mucho azul, algunos amarillos, rojos y ciertos naranjas. En el sueño yo pinataba los muebles en un salón que tenía una ventana que daba a un monte de una ciudad en la que viví de pequeño y la casa tenía una forma que no logro recordar, pero si tenía una forma extraña. Las tipas eran una holandesa, una francesa y una española y mientras yo pintaba ellas estaban sentadas en el sofá del salón recibiendo visitas y charlando de temas diferentes. De repente tengo varios muebles ante mi y siento una inseguridad tremenda, no tengo ni idea de pintar muebles, pero las tipas insisten en el encargo, confieso mi inutilidad para semejante tarea, pero ellas casi me ignoran y se quedan esperando a que arranque de una vez. Comienza la aventura y encuentro un placer tremendo en juguetear con tanto color. Un intensidad cromática que se acentúa precisamente por estar sucediendo en el terreno del sueño, mas que colores reales tienen esos colores algo de alucinado. Eso, por otro lado, me ayuda en la tarea para la que no estoy preparado, cada brochazo tiene su gracia pues el color usado, de por si, trasmite algo potente. Al terminar el primer mueble lo miro, lo coloco debajo de la ventana que da al monte de la ciudad en la que viví de pequeño y me resulta curioso el resultado. Es una cajonera muy ancha pero bastante baja, esta plagada de colores , de miles de colores en el que predomina, insisto, el azúl. Me doy la vuelta y las tres chicas están hablando de un viaje de hace años, la francesa me resulta muy atractiva, trato extrañamente de buscar su mirada, pero no la encuentro. Me quedo pensando en que es extraño buscar una mirada. Una forma casi infántil de seducir, por que si encuentro la mirada tampoco iba a insinuarme. Me giro y comienzo a pensar en el siguiente mueble por pintar. La española me pregunta por mi grupo favorito, no se responder. Ella dice que le gusta The Magnetic Fields, yo contesto que me gusta pero que no lo diría jamás como mi grupo favorito, le digo que sin ser mi favorito, hay una tipa que se llama Valet que me impresiona mucho y que seguramente el disco de Panda Bear entraría fuerte en ese ranking imposible. La francesa de repente pone música, es Panda Bear, me doy la vuelta y entró en tal estado que de repente pintar los muebles se convierte en algo que me resulta fácil, pierdo el miedo inicial y me libero, no se de que, pero de repente tengo menos peso. Suena Bro´s y suelto colores como el que suelta palabras, con facilidad, con la misma facilidad con la que habla un borracho. Al otro lado de la ventana veo el monte y el mar de fondo y siento algo indescifrable, pero es algo que es enormemente parecido a la alegria o a un estado de hipnosis. Como si todo fuera de repente mas lento. Pinto una mesa baja, aquí predomina el amarillo, pero es un amarillo suave, ahora que lo recuerdo pienso que ese amarillo realmente es casi imposible. La francesa está bailando la canción y las otras dos chicas hablan de un año que vivieron también juntas en el DF, miro a la francesa y esta vez encuentro su mirada, pero se ratifica mi idea de que es imposible que ella interprete seducción en ese juego, o ni siquiera juego, he mirado, ella me ha mirado por que yo miraba y todo se ha acabado ahí. Vuelvo a pintar y la francesa me pregunta si me gusta hacer eso, y le digo que si, que nunca lo había hecho antes, pero que me parece muy emocionante...

Despierto

jueves, noviembre 13, 2008

Aperitivos

.- Esto es jodido. ¿Me explico?. El tipo fue creciendo dentro de esa empresa. Le fue bien. Nadie le negaba capacidad, inteligencia, saber hacer. Era experto y no decía idioteces como suele suceder con esa gente a la que le va bien en el mundo laboral. Por otro lado era un tipo apasionado con sú trabajo, con lo cual esa asecensión no le supuso una carga, disfruto de ella por que cada vez llevaba proyectos mas ambiciosos. Ya sabes, todas esas memeces que se dicen en las empresas. Y las empresas son como gordos hambrientos. Gordos jodidamente hambrientos en medio de un desierto de comida. Son insaciables. NAdie se esconde detrás de esa insaciabilidad. Es la máquina por si sóla. Siempre creí que había alguien detrás, activando esa energía devora-personas de las empresas, pero es un ser por si sólo. Estamos jodidos, amigo. Ese bicho gigante tiene hambre siempre, y tu y yo y ese pobre desgraciado somos su comida. Y como tiene tanta comida dispersa caminando entre sus entrañas no te come de un bocado. Te va comiendo despacio, usando una tactica jodidamente enrevesada. No te traga según pasas, te va cebando, te va minando, como si tuviera un horno invisible en el que te cocina a fuego lento, muy muy lento y cuando quieres mirarte se ha zampado media puta vida. Te miras y te falta media vida y la está masticando, la mastica casi recreandose en ese proceso. Disfruta de esos bocados. Este pobre tipo se ha quedado si vida entera. La máquina le cebo bien, le fue aliñando y se preparó un plató delicioso con ese pobre hombre. La máquina actuó como esas noches que llegas a casa y te dices a ti mismo que hoy te vasa preparar na cena rica, deliciosa, con esmero. Y con tiempo, si prisas te preparas una cena exquisita, tu mejor plato. Eso fue este desgraciado para la empresa, un plato preparado y cocinado para ser devorado en una sola cena. Y no lo olvides. Todos cada uno somos comida. Ni el mas pintado que te pasa al lado, caminando con intensidad, como si la empresa le necesitara para respirar. Ese puto animal no necesita nadie. Lo que no se sabe es que las empresas son seres autónomos, y como tal tratan de existir, no les interesa ni uno sólo de esos seres que deambulan por sus entrañas. Hace todo por existir siempre. Como cada ser vivo, su ambición final es ser inmortal.

miércoles, noviembre 12, 2008

Vuelta al mundo

Llegados a ese punto. 41º10.71'N 2º29.44'E, 315º, 4.8 Kt. Miró el color del mar, el atardecer que a esa hora parecía realmente una cosa muy cursi y se dijo ¿Tiene sentido seguir? y se dejó empujar, miró a estribor y sintió que bajaba mucho la temperatura. Arriba, atravesando con una linea, pasaba un avión dirección Sur. Se sentó, se encendió un cigarro. El barco, ligero y de dimensiones pequeñas, se balanceaba despacio sobre un mar que a esa hora resultaba sorprendetemente tranquilo.

martes, noviembre 11, 2008

Conversación frente al cristal

Fui a verle a la cárcel. Me sorprendió, me resultó desconcertante. Se asocia la cárcel a determinadas imágenes, casi todas ellas vienen del cine. Es una realidad de la que se suele conocer poco salvo por lo contado en las películas. Así que entré y durante un buen rato me sentí, efectivamente, en una pantalla. Hasta que asomó la cabeza y le ví, como siempre, el mismo. De repente ahí todo pasó a un nivel diferente. Desapereció la sensación pantalla. Estabamos ahí, uno a cada lado. Había adelgazado y tenía una nueva mirada. El pelo mas corto y los pómulos mucho mas marcados. Al vernos sonreímos, resultaba tan disparatado vernos en esa situación que durante algunos segundos ambos sentimos que había algo de chiste, de absurdo en todo aquello. Empezamos a hablar. Traté de saber como era ese universo ahí dentro. Contestó sin ningún misterio, sin revelaciones, sin grandes reflexiones. Me miró con cara cansada y y dijo que la cárcel era, básicamente, un lugar basado en el aburrimiento. Que cada segundo, cada rato ahí dentro era algo terriblemente aburrido.

.- El dia se hace largo. Hay poco que hacer. El problema es que los primeros dias te interesas por la vida de los otros, como han llegado hasta ahí, pero lentamente vas viendo que no tienes nada que ver, hablas, pero hablas como cuando charlas con un compañero de trabajo, son relaciones no elegidas. Luego sientes asfixia, cierta claustrofobia pero la mente se va habituando. Te despiertas a la misma hora cada mañana, repites los gestos. Leo mucho, basicamente leo. Leo y pienso en esos autores. Pienso egoistamente, pienso que jamás se les pasaría por la cabeza haber escrito para ser leidos en la cárcel, para un lector preso. No me imagino a Borges escribiendo para un preso. Hay otro tipo de lector ideal, Borges tendría el suyo, pero creéme el lector perfecto es el preso. Cada parte de su mente se entrega, absoluta, a la lectura. No debe haber muchos escritores que hayan pensado mientras escribían que aquello iba a ser leido en la cárcel. Basicamente es eso. Leer y charlar con los otros. A veces hay confesiones, situaciones disparatadas. He escuchado vidas que no podría imaginar antes de entrar aquí. Vidas que te las van narrando y sientes una especie de retortijón emocional. No te entra tanto dolor en una sóla vida. Pero un dolor existencial. Aquñi, mas que nunca, piensas en el vasto universo que se esconde detrás de cada decisión. Como un instante se bifurca y el camina por el que sigues modifica, hasta la eternidad, tu propia vida. Estar aquí es ser consciente de qe la vida está basada en un instante. Somos un instante, un polvo de dos hace treinta y cinco años, y mas que cualquier otra cosa, el sexo es un instante. Somos un instante a cada rato. La mayoría de los tipos que están aquí han elegido una secuencia inexplicable de instantes erroneos. Es como todo, claro. Los hay mas retorcidos, pero los hay que sabes que aunque han cometido enormes atrocidades, su mayor error ha sido no elegir o elegir desde una dolorosa ignorancia, desde una desgarrada inocencia. Los hay jodidos, que los ves, que llevan algo tremendo y desquiciado dentro. No podría deducir que son. Parecen una alteración, como si de alguna manera fueramos creados industrialmente y cada mil o dos mil productos humanos, la máquina cometiera fallos. Eso es una teória vacia, pero algo así siento. Sin embargo hay otros que están aquí por pura inocencia, por que han conocido unica y exlusivamente ese camino. Puestos a pensar, ni siquiera hay opciones, su única opción vital fue seguir ese único destino. No pudieron elegir. ¿Me explico?.

.- Creo que si. Creo que te entiendo, claro.

.- Pero basicamente me aburro aquí. Piensas en todo esto ¿sabes?. En la existencia, en el destino. Lo mas curioso es que recreas miles de veces instantes de tu vida. Les vas dando perspectivas novedosas, vas descubriendo nuevos aspectos sobre ti mismo. Pero pienso también en esto. En la cárcel. No creo que la cárcel reforme. No se que hace la cárcel. Te marca a fuego tu propia vida. Es eso. Te remarca lo que eres y te hace mirarte y a fé que te mirás, aunque sea por evitar el jodido aburrimiento. Luego pienso en aquello. Piensas en como fue que lo hiciste. No se como fue que sucedió. Sucedió, por aquello que hablamos de la ignorancia. Sólo después comprendí la gravedad del asunto, pero creéme lo hice por que salio así. Avancé, y te crees que tu vas eligiendo. No, que va. Iba empujado, empujado por mis propios errores. Yo también soy defectuoso. Hay algo en mi que no reconoció lo trágico detrás de aquello, no percibió la consecuencia en aquel instante. No puedo decirte nada mas. Si volviera atrás, claro, no lo haría, pero lo jodido es que estando ahí, si hubiera visto la dimensión real de lo que hacía, no lo habría hecho, lo extraño, el error es que no vi la realidad, no tenía conciencia. Ese es mi error. Que no vi la perversidad en aquel terrible acto. No vi el horror. Viví. Ese es el gran problema.

lunes, noviembre 10, 2008

Aquel tiempo

Era de las primeras veces que recorria esa zona y por la noche había un movimieto absolutamente distinto. Era incapaz de comprender que sucedía pero algo me resultaba extraño, diferente. Acababa de salir de una ausencia extraña, durante los dos o tres primeros meses en esa ciudad me había ausentado hasta de mi mismo y en aquel momento lograba comenzar una nueva forma de vida. El ser humano tiene una capacidad casi infinita de adaptación y a mi me estaba emergiendo con toda su potencia. Creo que durante aquellos tres primeros meses odié esa ciudad como jamás he vuelto a odiar nada y sin embargo estaba emergiendo de entre mis propias carnes, mis propas visceras, y ahí me veía caminando por calles oscuras y destartaladas, las calles que había detrás de mi colegio y por las que habitualmente no pasaba, menos de noche. Toda esa zona de tiendas, de restaurantes baratos, de clubs sórdidos me resultaba no lejano, sino irreal, una especie de planeta delirado. Caminaba con Davis y Sanchez. Dos tipos que resultaron ser realmente especiales y que de algún modo me salvaron en ese extraño exilio en el que vivía. No recuerdo cual era nuestra dirección, hacía donde ibamos, simplemente me veo caminando con ellos dos, por esas calles de atrás, por ese planeta paralelo, creo que planificando montar algo que luego si ocurrió, el primer grupo en el que toqué en mi vida. Sanchez había tocado la caja en una banda de un colegio y conservaba maneras en unas muñecas bastante prodigiosas, Davis no tenía ni idea de música pero le ofrecimos tocar el teclado, era un casio con dos octavas y que tenía uno sonido abominable, eso creo que explica que Davis no durara mas de tres ensayos. El caso es que caminabamos por la 21, mas allá, subimos casi hasta la avenida y yo sentía que dentro de que la vida una vez llegados hasta ahí, asumida como un delirio, era caótica y móvil, llegaba a tener cierto sentido, o mas que sentido, comenzaba a no ser tan exageradamente amorfa. Caminaba con unos tipos que siempre habían caminado por ahí, que recorrían ese cosmos con cierta maestría. Lo sorpredente de estos era que vivían a su ritmo gobernados por ellos mismos, eramos pequeños, teníamos catorce aos y sin embargo ellos se marcaban las horas, se buscaban su comida. A mi aquello me resultaba extraño. Si tenían hambre buscaban algún sitio donde comer, se sacaban algo de dinero de los bolsillos y pedían algo en cualquier tagüara, yo tenía ritmo, había cena en casa, no podía llegar un martes a cualquier hora. Estos dormían donde caía la noche, no había porque ir hasta casa, nadie esperaba. Aquello tenía cierto misterio para mi, sumado al enigma incomprensible de aquellas calles extrañas, viví mi aterrizaje en aquel planeta con la fascinación de un astronauta perdido que baja de la nave a años luz de casa. Aquellas calles de movimientos extraños, aquellos dos nuevos compañeros, aquel nuevo orden, aquella ciudad. No se donde caminabamos, pero es que en realidad se camina a ningún lado, se camina hacía el final, pero sin saber donde cojones es que está ese final o si tiene sentido caminar hacía el final, se camina hacía el por que no hay otra, por que una ola o una especie de muro invisible te va empujando y te arrastra, caminas por calles sin saber donde se va, por el puro acto de caminar o de recorrer. Recuerdo esa noche pero hubo muchas mas, caminando con Davis Y Sanchez, a veces mucho rato callados, sin hablar, siguiendo un ritmo incomprensible, dando patadas a latas en el suelo, como si estuvieramos buscando algo que nunca supieramos que coño era lo que estabamos buscando. Buscando la nada, eso era, buscando el vacio o caminando sobre el, caminando por aquellas calles como el que camina por la nada y sin urgencias, caminando por esa nada como el que busca salir de ella sabiendo que en el fondo no hay salida, que en la nada se entra y no se sale. Caminando sin ansiedad, a paso lento por esas calles que aún hoy no descifro. Un bazar, un restuarante chino, tres o cuatro tiendas de productos esotéricos, aceras que se levantan un metro del asfalto, puestos de comida callejera, clubs de nombres exageradamente irreales, edificios horrendos y mal arreglados, que se caen a cachos, tipos que pasan y se van. Cerca de todo aquel cosmos delirado vivía un profesor que jugaba al engaño, jugaba a la amistad para luego presionar con el temible juego de la caricia. No me acuerdo de donde era, no era de allí. Era el tipo mas flaco que he visto en mi vida, tenía las manos con la piel jodidamente seca, le vimos salir de un bar, iba borracho y se acercó. Aquel diablo presionaba siempre en los pasillos del colegio, siempre presionaba, curiosamente, a ese trio que ahora tenía delante. Nos vió y sonrió, se le iluminó la cara y se acercó con aquella sonrisa, que ahora traduzco. Siempre acariciandonos, buscando la debilidad de un adolescente en celo. Ahora comprendo, pero en aquel momento no comprendía. El tipo engañaba con la máscara de la amistad, de un intimidad que parecía agradable. El tipo iba con los ojos desorbitados. Siempre pensé, pasados algunos años, que ese tipo tenía la mirada del que ha vivido en un infierno, pero esos infiernos únicos y exclusivos que les está reservado a ciertas personas. No se que vió con aquella mirada, pero aquel tipo venía de uno de esos infiernos que sólo ven unos pocos. Daba clases de gimnasia y siempre que pasamos por aquellas calles de noche lo encontrabamos así, muy borracho, muy desorbitado, caminando con aquel cuerpo delgado a tumbos. Luego le veías en el colegio y parecía no recordar aquello. Era parte de aquel cosmos que se sucedía por allí detrás y que intuyo todavía sucede. El mundo es extraño, este planeta es inabarcable en realidades. Existen tantas, la realidad está tan bifurcada a lo largo y ancho que no hay sentido si quiere comprenderse. O yo al menos, no lo encontré y sigo sin encontrarlo.

domingo, noviembre 09, 2008

Noche de Champions

A las 23:15 del miércoles entra en su casa con un tipo que ha conocido media hora antes en el bar de la esquina de calle. Ha bajado a ver, sin ningún interes el partido de la champions. A las 23:30 el tipo y ella están haciendo el amor en el sofá, está encendida la televisión donde repiten las jugadas del partido y varios analistas desmenuzan los entresijos de un partido del que nadie se acordará pasados seis años. A las 23:57 ella está fumando y el tipo está en el baño, lleva un rato largo, sospechosamente largo pero ella no se preocupe en levantarse y preguntar desde la puerta, lo que le gustaría es que el tipo se hubiera evaporado y no verle la cara nunca mas. A las 00:01 los minutos que lleva en el baño le parecen excesivos y se levanta, toca la puerta y pregunta si está todo bien. el hombre contesta que si, pero con un tono sorprendentemente triste e infantil, la voz de un niño pequeño que acaba de descubrir los desencantos y misterios de la navidad. Ella se da la vuelta y vuelve al salón, el alcohol consumido en la hora y cuarenta y cinco de partido le está produciendo ahora un tremendo dolor de cabeza, se sienta en el sofá y se da cuenta que el tipo se ha dejado los calzoncillos en el suelo del salón. Uns calzoncillos con unos dbujos sorprendentemente feos, posiblemente los calzconcillos con menos gusto estético de la historia de la humanidad. Recuerda, desmenuza ahora ese estudio poco profundo pero curioso que tiene en su cabeza sobre el calzoncillo y las naciones. Sabe que el latinoamericano es consumidor del calzoncillo sleep, mientras que el español y el europeo en general viste calzoncillo largo, lo que la sorprende en este caso es ese calzoncillo diseñado por el mismisimo satanas. Es Sleep, cosa que a ella nunca le gusta, pero además va cubierto de unos colores y unas formas que por mas que mira no termina de entender. A las oo:06 el hombre vuelve del baño vestido, lo que a ella le sorprende pues significa que se ha puesto los pantalones sin los calzoncillos, además su gesto, como ya indicaba su voz, es el mismisimo gesto de la tristeza, tiene los ojos algo enrojecidos y la mirada apagada, lo que contrasta enormente con el gesto feroz que tenía cuando no demasiados minutos antes hacían el amor. Ella le pregunta si va todo bien y el tipo contesta con un gesto muy singular, un gesto de labios que indica que aunque este diciendo que si, todo es que no. Ese hombre, por alguna razón no está bien. Ella le abraza, y aunque es algo que no le apetece, siente que hay una obligación lejanamente afectiva con el que hace unos minutos fue su amante. El hombre rompe a llorar, pero un llanto que a ella casi le produce risa. Es un llanto sorprendentemente infantil, el llanto de un niño triste pero mimado. Ella le pregunta de nuevo por el mótivo de ese llanto profundo y él entre lágrimas y gemidos contesta que hoy se ha enterado qe su mujer, que vive allí, en el otro lado, se ha liado con otro hombre, que su hermana con la que ha hablado hoy por teléfono le ha contado todo ese asunto, que su mujer, con la que tiene un hijo, y a la que iba a traer en breve se ha liado con un hombre del barrio y que es terrible, porque el había venido aquí para prosperar y que todo su esfuerzo se había concentrado en conseguir traerles lo antes posible y que mientras tanto, mientras el se mata a trabajar en este pais donde no conoce a nadie, la muy zorra anda acostandose con hombres allá. Y llora de nuevo, y ella se agacha y coge el calzoncillo y se lo da y el lo coge casi sin darse cuenta, ella, con gestos sutiles le empieza a llevar hasta la puerta. Para ella se acabó y lo que menos le apatece es escuchar la historia de ese tipo que mientras apagado y entristecido avanza por el pasillo semi abrazado a ella lleva el calzoncillo mas feo del mundo en la mano. Se dan un beso en las mejillas, ella abre la puerta y le dice que ya hablarán mas adelante, en un fúturo. Cierra la puerta y se vuelve al sofá se queda dormida. Esa noche tiene un sueño realmente psicodélico. Despierta conmoida en la madrugada, lo sorprendente es que las formas psicodelicas con las que ha soñado son exactamente iguales que las de ese calzoncillo ferozmente antiestético.

sábado, noviembre 08, 2008

Confesiones de madrugada

Aquel hombre llevaba demasiado alcohol encima como para que lo que dijera tuviese alguna estructura, algún orden. Un discurso feroz y prolongado que seguía la linea irregular de la mas pura incoherencia. Sin embargo al final, cuando ya nadie le hacía caso, cuando la madrugada hacía mella en los ojos de todos aquellos hombres, cuando el cansancio se apoderaba de nosotros, se quedó unos cuántos segundos callado, mirando con intensidad, haciendo un recorrido por todas nuestras miradas. Unos segundos que parecían advertir que lo que venía era tremendo. Nos miró como el que contiene en sus labios durante un instante el secreto de la existencia. Entonces habló de nuevo, retomando un tono de voz que se había ido evaporando entre tanto alcohol y tantas frases innecesarias que había soltado todo ese rato. Un tono de voz mas grave, mas profundo. Un ritmo mas pausado. Estructuró su discurso. Introdujo brevemente, nos ubicó el relato, todos comprendimos que nos llevaba a la noche en que murió G. Cooper, el gigante G Cooper y su extraña muerte, esa noche que todos fuimos enterrando en el fondo de nuestras memorias con la intención de no evocar lo que jamás comprendimos, esa noche terrible y angustiosa. Nos habló de esa innombrable noche y ya todos nos quedamos cabizbajos, asustados, intuyo, que como yo todos, con miedo a oir lo que ese borracho nos iba a decir pero sabiendo que solamente borracho se podía hablar de aquello. Nos describió con enorme precisión lo que estaba ocurriendo horas antes del brutal acontecimiento, como cada uno actuaba en su puesto, nos fue nombrando uno a uno, y resultaba sorprendente como podía recordar casi mejor que uno mismo, lo que cada uno decía o hacía en las horas previas a la muerte de G. Cooper.

.- El pasado es fácil juzgarlo desde el futuro. Ahora es fácil que cada uno de vosotros, cuando conozca la verdad, juzgue con facilidad, desde una ética profunda pero irreal. Las cosas del presente son otras, la ética, nuestra propia ética no siempre actúa cuando se la reclama, la vida se sucede mucho mas rápido que nuestras ideas, que nuestros conceptos, que nuestras creencias y nuestras bases de lo que debería ser la justicia. El presente no avisa y o te da respiro, viene como una bola de fuego y se planta ante ti mismo y no te deja reaccionar, no da espacio al pensamiento. Lo que sucede es todo mucho mas rápido y sucede desde las entrañas y estas, lo sabemos, no conocen de reglas, de conceptos ni ideas. Están se mueven por puro insinto animal, pura supervivencia. Eso me sucedió la noche que asesiné a G. Cooper.

Todos levantamos la vista, todos volvimos velocísimamente de nuestras reflexiones cuando confesó el asesinato. Un asesinato oscuro y terrible del que hasta ahora nadie conocía el culpable. Un culpable del que cada uno, en su soledad había sentido pánico, temor por ver el resultado de su acción. Es dificil describir el estado en que se encontraba G. Cooper cuando murió. Es dificil superar el trauma de tener aquella imagen delante. Al oir su confesión en medio de esa madrugada sentí, como nunca había sentido, odio. Odio en su mas pura esencia. Miré a aquel hombre y sentí desprecio y horror, pero sobre todo odio, un odio que era casi insoportable y que me negaba a sentir pero que no podía evitar.

.- Ahora me mirais desde ahí, desde el futuro. Desde este instante y me juzgais. Estais conteniendo vuestros instintos por saltar hacía mi y destrozarme. Eso, en el fondo es lo que deseais, destrozarme, hacerme desaparecer, por que finalmente sabeis quien es el creador de aquel instante traumático y terrible para todos. Eso mismo me scedió a mi pero que no pude contener, porque lo qe aquel hombre me hizo sentir fue reealmente insportable. No busco ahora vuestro perdón, si confieso es porque quiero que salgais de esa duda que e el fondo siempre os tortura. No voy a explicar lo que aquel detestable hombre me contó, cual fue a su vez su confesión que me hizo llevarle al horror, que despertó en mi para desear no sólo hacerle desaparecer sino que su desaparición fuera dolorosa. No me justificaré, no contaré que tres frases me dijo, tres frases que puedo reconstruir literales, palabra por palabra, completarlas como si aún hoy se estuvieran escuchando. Pero se que el mundo es un lugar mejor desde que aquel hombre despraeció, y si algo tengo que me redima es que yo fui el que libró a todos los hombres de la presencia de ese animal, de la existencia de esa bestia. Pero no espereís de mi, nunca esas frases, es terrible haberlas escuchado, no quiero pasar por el duro trance de oirlas de nuevo. Nadie, ninguno de vosotros las soportaría.

viernes, noviembre 07, 2008

Marilyn 2

Cada mañana, cada vez que despertaba ella creía ser Marilyn Monroe, pero Marilyn en toda su amplitud. Ella no se consolaba con sentirse la Marilyn de las fotos, una mujer atractiva y con un enormte potencial de atracción sexual. Ella también queria ser Marilyn la otra, la que se miraba por las mañanas en el espejo y sentía la desolación de la permanente insatisfacción, la del desquilibrio, la de los barbitúricos, la del miedo a la soledad, la del miedo a si misma. Cada mañana ella se miraba y lograba ver esa melena rubia, ese cuerpo menudo y encendido y se convencía y se saludaba asi misma:

.- Buenos dias, Norma Jeane Baker.

Cada conversación era una conversación que venía desde la lejanía, ella hablaba a los demás del peligro de ser la mujer mas deseada de los Estados Unidos, de ser perseguida por la prensa, de ser ese pajarillo al que esos desalmados salen a disparar con sus cámaras. Del horror de los rodajes, de la insatisfacción de saberse sólo uno objeto de deseo. Eso decía Norma Jeane Baker, pero la Norma Jeane Baker de ese pueblo olvidado y casi inexistente en medio del país. Y ella entraba en los bares y los del pueblo evidentemente la miraban, con sus vestidos colocados como trapos modernos en mitad de los cincuenta y cuchicheaban y ella interpretaba eso como el permanente cuchicheo sobre su vida. Era terrible e insoportable ser Marilyn Monroe, pero si cabe mas duro era ser Marilyn sin serlo. Sin embargo Marilyn 2, o Marilyn de en medio de la nada soportó o aguantó lo que no aguantó Marilyn o Norma Jeane Baker original. Ella soportó la presión de un entorno, aunque irreal, igual de extremo y feroz que el otro. igualmente tuvo a los Kennedy, igual esas presiones externas, ese desequilibrio, igualmente soportó el exceso en los barbitúricos, pero aún mas, vivió el paso del tiempo que no llegó alcanzar la otra y reescribió para si misma la historia original de Marilyn Monroe. Soportó el decaimiento de un cuerpo que fue mito, el envejecimiento de una mujer eternamente sexual y lo soportó reescribiendo una historia que no existía. Ese es quizá el mérito de Marilyn 2. Que en ese pueblo olvidado y lejano de Los Angeles supo resistir su propia desolación, su desasiego existencial, el sin sentido que iba cobrando la existencia torturada de ese mito sexual. Externamente fue conocida en el Pueblo como "la Loquita Monroe" y sin alcanzar la cumbre mitológica de la Marilyn original, si logró ser popular en su pueblo y algunos de los pueblos cercanos.

jueves, noviembre 06, 2008

Hombre libre

Pagó la habitación, salió al parking y se montó en el coche. Salió rapidamente de aquel pueblo. Condujo con la sensación de libertad no siempre real que sienten ciertos conductores cuando avanzan por carreteras secundarias sin un destino predefinido. En su caso si, en su caso si había un enorme sabor a libertad porque acababa de dejar tres años de carcel a sus espaldas, acababa de abandonar el encierro y ese viaje era la celebración de vuelta a la vida. No tenía destino, comprendió tras tres años de encierro que el destino es algo que es mejor no tratar de llevar a un terreno que creemos favorable. Si algo tiene el destino, si es que este existe, es que es un "ser", este si, absolutamente libre con el que es mejor no jugar a las cartas, siempre se pierde. El destino decide, decide dentro de su desorden, de su caos, de una lógica fuera de toda lógica. Así fue como con aquel dinero que le quedaba en el banco al salir de la carcel dos dias antes, se comró un coche de segunda mano y salió hacia afuera, esa era la única premisa, recorrer el vasto mundo que había fuera de esas paredes de las que conocía el orden y numero de todas sus manchas. Condujo oyendo la radio, luego oyendo discos que habían quedado casi olvidados, algunos pocos discos que había podido comprar y que fue disfrutando como autenticos manjares. Se abría la carretera secundaria como no se había abierto nada ante el en esos tres años, y en realidad esa era la palbra que lo definia todo:apertura. Nada se había abierto en tres años, y si algo es agradable de la vida, si algo le da sentido es ver como delante las cosas se abren.Se abría la carretera, sonaba la música y de algún modo alguien que había estado enterrado emergía. Observó con una sonrisa la forma de la montaña que se comenzaba a perfilar a lo lejos, el movimiento de las ramas de los árboles, el paso de las rayas blancas en la carretera, el movimiento de las nubes, el sol sobre la tierra. A un lado de la carretera un coche de la policia detenido observaba el paso de los coches, vigilando las posibles irregularidades, un viejo vértigo le subió por el esófago, pero los policias casi ni le miraron. Poco después se detuvo a tomar algo en un bar de carretera. Entró en un bar, se acercó hasta la barra y pidió un café, alguien sentado en una mesa, la única persona a parte del camarero y él que estaban en el bar, le miraba con una intensidad casi insoportable. EL contestó la mirada con cierto despreció, aquella insistencia le comenzaba a parecer ciertamente molesta. El hombre no bajó la guarda, siguió con los ojos fijos en él. Respiró hondo y trató de ignorar la extraña situación. Se bebió el café con mas rapidez de la deseada, pagó y salió. Mientras abría el coche, el hombre le llamó desde la puerta. Pensó que el destino, de nuevo, estaba complicando las cosas, que sin elegirlo de nuevo algo estaba caminando hacia un terreno que parecía conocer, o que realmente conocía de sobra, miró y el tipo desde la puerta del bar le miró y le sonrió. Fue justo ahí, en esa sonrisa vieja donde reconoció al hombre, fue justo ahí que sus tres años de carcel cobraron sentido, salió casi corriendo y se abrazó a aquel hombre, mas que abrazarse casi se colgó. Se miraron y sonrieron. Al lado, pasando por la carretera, siguió fluyendo o el creyó escuchar el pasó de lo que el sospechaba que era el destino.

miércoles, noviembre 05, 2008

La red

Un tipo nos indicó una puerta de salida al final del largo pasillo. En el exterior descubrí que estabamos en la azotea de un edificio. Nadie dijo nada, simplemente nos quedamos quietos esperando algo que evidentemente yo no sabía que era. Unos minutos después apareció un helicoptero y entendí que ese iba a ser el medio de transporte para salir de ahí. Alguien nos ayudó a subir, nos sentamos y despegamos, era interesante la vista de la ciudad desde esa perspectiva. Nadie habló, el piloto se giró una vez y nos dió la bienvenida, sobrevolamos la ciudad, la fuimos dejando atrás. ATravesamos las primeras montañas dirección sur, observé las carreteras, las formas de estas abriendose entre el paisaje y la tierra. Pasó un buen rato y descendimos. Aterrizamos en una inmensa casa en medio de un paisaje de montaña que desconocía absolutamente. Un tipo estaba esperando en el suelo. Bajamos y apagaron los motores del helicoptero. Mis acompañantes y el tipo que esperaba se dieron un abrazo realmente fraternal. Entramos en la casa, nos sentamos en un salón de decoración pretenciosa y con falta de gusto. Entonces ahí me quitaron las esposas. Uno de ellos me pidió, por ultima vez, el nombre de todos los miembros de la junta de bloguers con pseudonimo, el nombre real, evidentemente, de cada uno de nosotros. Aguanté, no dije nada. Me miró con sonrisa ironica pero con un vestigio de ira en el labio superior:

.- Mira Henri Simon Leprince. Quieras o no tendrás qe decir los nombres.

Pregunté con valentía, sin acobardarme:

.- Y vosotros ¿quienes sois?.

Se miraron como si en ese silencio debatieran entre ellos si confesar la identidad de ese oscuro grupo de intenciones incomprensibles.

.- Somos la "Sociedad invisible de usuarios anónimos".

Comprendí que aquello no era mas que el principio de una guerra que se venía gestando en los blogs de toda la red entre bloguers con pseudónimo y usuarios anónimos comentaristas desde mucho tiempo atrás. LA guerra estaba empezando y el secuestro, mi secuestro, cobraba de repente sentido. Miré las caras de esos usuarios anónimos que ahora me presionaban, me interrogaban y comprendí que eran un entramado complejo y extraño de gentes diferentes. Miré las caras un buen rato. No contesté. No solamente no contesté, sino que en un hábil movimiento, digno de película de acción, logré escapar.

Estoy en medio de la montaña, desubicado pero no rendido. Asustado pero a su vez con fuerza, convencido. Desde hoy soy un fugitivo, perseguido, constante, por la "Sociedad invisible de usuarios anónimos"

martes, noviembre 04, 2008

Ya es mañana

Amanece. Siempre amanece, por mas tarde que lo haga, por mas corto que sea el dia, al final termina haciendose de dia. Se va volviendo de la noche a paso lento, un ritmo suave, el ritmo delicado del regreso. He abierto los ojos cuando aún era de noche y he ido percibiendo la minima variación constante de la luz. Va entrando poco a poco ese color apagado, azulado y casi imperceptible a traves de la cortina. He soñado, he soñado y no lo recuerdo, creo que he soñado con el mar, con que estaba en otra época, en el siglo diecinueve pero no estoy seguro. Se ha borrado el sueño. Hay una frontera invisible entre la noche y el dia. Se va aceptando de nuevo esto que tampoco está muy claro que es. Me he levantado, he mirado el cielo desde la ventana. Un gesto enquistado en el código genético. Despertar y mirar el cielo, tratar de adivinar señales que se comprenden en el inconsciente. Pocas nubes, algo descubro que no conozco pero que entiendo sino no miraría cada mañana. Sino no haría ese gesto de despertar e interpretar el cielo. Camino hasta la cocina, unos pasos repetidos. Hay un silencio enorme, roto esporadicamente por algun ruido identificable en las casas de los vecinos. Una ventana, una puerta, unos pasos, un avión en el cielo de la ciudad. Ese avión me recuerda mis propias experiencias. Sobrevolar la ciudad a esta hora, llegando después de muchos años, de nuevo a esta ciudad. He recordado de repente aquel amanecer en aquel avión. Sobrevolar esta ciudad que ahora si entiendo y en aquel momento, desde la ventanilla de aquel avión no comprendía. Era una luz parecida a esta, veía los coches entrando a la ciudad por carreteras que no sabía de donde venían, veía poblaciones que iban rodeando con creciente densidad la ciudad. Ahora esas carreteras y esas poblaciones las podría identificar y sin embargo en aquel momento me parecían absolutamente incomprensibles. Tampoco podía identificar aquella sensación, aquella especie de oceano emocional en el que buceaba desde la ventanilla de aquel avión, pero eso aún hoy tampoco lo puedo traducir y moriré y aquello quedará así. Hay instantes intraducibles, y celebro que así sea. Eso nos hace desconocidos. Como desconocida es la chica de ayer, la de la cara peculiar. Parece de otro momento. De alguna manera es como si no estuviera. Puestos a fantasear podría pensarse que realmente viene de otro instante, de otro momento y que se cuela aquí y nadie se percata de eso. No habla mucho y mira hacia otro lado, no se que lado, pero otro, uno lejano, lejano en el tiempo. Simplemente la he saludado, cuando voy allí la veo y la saludo y contesta desde lejos, desde aquel tiempo en el que anda metida. Tiene siempre una media sonrisa, pero una sonrisa también dificil de leer. Sonríe desde atrás, pero un atrás que es un plano, un plano paralelo. Mira y no parece verte del todo, como si te mirara y supiera mas de tí que tu mismo. Estoy convencido que esa chica no vive aquí, vive en otro instante lejano, y no se si es eso, pero hay algo infinitamente atractivo en ella.

Ya va el dia, se afianza. Ya empieza. Otro dia en la tierra, una vuelta mas. Vete tu a saber, hablando de descifrar, de traducir, que cojones irá suceder hoy hasta que se vuelva de nuevo a la cama. Arranca la maquinaria, el despliegue de humanos desplazandose al trabajo, miles de reuniones, atascos, accidentes, parejas que comienzan una relación, parejas que las terminan, examenes en los colegios, resultados en el médico, futbolistas que entrenan, gente que despiden, gente que muere, gente que nace, escenas que se graban y que dentro de meses se verán en el cine, catarros, estornudos, averías, reformas, decisiones, aplazamientos, papeleos, risas, sonrisas, atracciones, variaciones, ensoñaciones, grabaciones, repeticiones, paseos, textos, palabras, blogs, periodicos, semaforos, corredores, el tiempo, la chica que desde atrás y con la sonrisa, viene de otro tiempo. Pistoletazo de salida.

lunes, noviembre 03, 2008

Estados fronterizos

Llegó al autobus cuando este cerraba ya las puertas, el conductor dijo algo con un tono de molestia que el no llegó a entender, enseñó su billete y se sentó. El autobus giró y salió del terminal por la avenida ancha que daba a la carretera nacional. Comprobó que el autbus estaba semi vacio, unas cuántas personas de aspecto diferente. Miró por la ventana y se quedó pensando un buen rato, el autobus ya avanzaba por la carretera, rodeado de una vasta y plana extension, pensó que los paisajes son estados de animo y esa llanura era uno extremo, desgarrado y algo vertiginoso. A lo lejos, entre arbustos secos vió un perro correteando, avanzaba el animal a poca velocidad y cojeando. Trató de descifrar las multiples posibilidades de como ese perro herido había llegado ahí, hasta el medio de esa llanura imposible, el único signo de vida entre tanta aspereza. No vió nada mas. Miró el reloj y se dijo que lo mejor sería dormir, descansar de esos dias violentos y agitados, descansar ahora que podía y que nadie le reconocia, calculó las horas que tardaría el autobus en alcanzar la frontera y cerró los ojos. No se durmió pero los pensamientos que tuvo, sin ser sueños, tenían mucho de ello. Un hombre al que no veía el rostro, abría su habitación y le decía algo incomprensible, abrió los ojos por un acto reflejo, aquel pensamiento abstracto le pareció algo con una enorme carga de peligro, respiró profundamente y volvió a cerrar los ojos, esta vez la duad fue creciendo, pensando que alguno de los pocos pasajeros aguantaba pacientemente a estar en mitad del viaje, mas metidos aún en la nada, o ese estado y ese paisaje que tanto recuerdan a la nada, para golpearlo y amenzar al conductor para soltar su cadaver ahí. Volvió a abrir los ojos, notaba cierta sudoración y un cierto aceleramiento del pulso. Trató de calmarse, pensó que todo ese nervio era producto del sueño acumulado y del cansancio físico extremo al que había llegado. Observó de nuevo a cada uno de los pasajeros. Dos mujeres mayores en las primeras filas, un joven extranjero un poco mas atrás con pinta de estudiante en busca de viajes románticos, cerca un hombre mayor con gorro y con la cabeza apoyada en el cristal, dormido profundamente, algo mas atrás una mujer de la que solo puede ver el perfil y de la que trata de construir el rostro entero, levanta un poco la cabeza para tratar de ver el cuerpo entero de la mujer que va mirando fijamente por la ventana. Nadie parece de los otros, de ellos, no hay ningún signo de peligro y decide hacer otro intento de dormir. Se queda dormido pero en seguida se vuelve a despertar, no consigue relajarse del todo. El paisaje sigue constante, invariable, abierto y plano, árido y carente de amabilidad. Apenas algún coche que pasa por el otro carril fugaz y anónimo. Mira entonces a lo lejos ve unas figuras lejanas, muy lejanas, apenas unas formas que se mueven. Son tres personas que caminan, todo le resulta extraño y con poco sentido, pero se queda mirando esa escena indescifable que se va quedando atrás. Abre la maleta y comprueba por decima vez que está todo, que lleva los papeles y el dinero y la carta que debe entregar al pasar la frontera. El ya sabe que una vez realizado el encargo seguirá bajando y se perderá en el anonimato del extranjero. No volverá en mucho tiempo al pais. La mujer de perfil gira la cara y le mira, pero sin mucha atención, como mira el que llava mucho rato ausente y de repente se da cuenta que hay mas humanos alrededor y los mira un momento para cerciorarse de que efectivamente no está solo. Entonces el se queda dormido. Esta vez profundamente, vencido por una agotamiento brutal. Despierta en la frontera, en ese momento enredado y lioso del paso de la frontera, un policia sube al autobus, mira a los pasajeros con gesto rutinario, varios ejercicios burocráticos y unos minutos después ya avanza el autobus al otro lado. Reconoce las primeras variaciones, las construcciones son ya diferentes, el lio en la calle ya es otro. Al rato están entrando en el terminal de autobuses de la ciudad a la que se dirige, se frena y todos los pasajeros se levantan, el mira de nuevo a la mujer de perfil, baja con su maleta y siente ganas de mear. Alcanza el baño, un baño donde le sorprende la figura de una virgén con una vela encendida delante, hay escrito algo que no comprende. Se lava la cara, bebe un trago de agua y sale. En ese instante siente un pinchazo agudo, casi eléctrico en medio del pecho, se sienta en el suelo mirando alrededor, una masa de gente va y viene ajena a su dolor. No puede hacer gestos, no puede hablar, siente un dolor que lo domina todo. Piensa pero no piensa con claridad gobernado todo su cuerpo como está por ese dolor. Se pone la mano en el pecho, respira hondo y trata de ponerse en pie, pero descubre o asume que ese dolor es serio, no es una tontería cuando de nuevo siente otro pinchazo, mira a un hombre a lo lejos tratando de pedirle ayuda, ve a la mujer de perfil pasar a su lado, está se le queda mirando descubriendo que algo no esta bien en ese hombre. Se acerca y le pregunta, el no puede contestar, simplemente mueve levemente la mano que tiene colocada en el pecho. A partir de ahí no recuerda nada. La siguiente imagen es la de él acostado en un hospital muy viejo y triste. Es de noche y tiene unos tubos pegados a su cuerpo. Hace un veloz repaso para comprender su situación. Al contrario que en as peliculas asa muchisimo rato, horas enteras, hasta que aparece alguien que le explique. Es de noche y todo esta muy oscuro, hay mas enfermos en su habitación, algunos de ellos roncan profundamente. Le gustaría tener las fuerzas minimas para ponerse de pie pero tiene el cuerpo como si se lo hubieran rellenado de cemento. Cuando casi está amaneciendo y el ha pasado por una gama incalculable de pensamientos y sensaciones todas ellas enormente parecidas a los paisajes del estado fronterizo, entra en la habitación una enfermera, le explica en su idioma pero de manera muy torpe y casi incomprensible, lo que le sucede. Le cuenta que fue recogido por una ambulancia en el terminal de autobuses, que ha sufrido un paro cardiaco que habrá que ver como evoluciona. La enfermera continua la ronda con los otros enfermos de la habitación, el de repente se acuerda de su maleta, la carta trascendental y los papeles, ve la maleta en una silla junto a su ropa muy bien doblada. Pasan muchas horas, toda la mañana y casi toda la tarde, cuando aparece la mujer de perfil. Ahora ya no de perfil sino de rostro entero, amablemente ha ido a preocuparse por su situación, le narra un poco como sucedió todo en el terminal de autobuses, el le agradece enormente su atención y su visita y dice que si todo sale bien le gustaría hacerla un regalo e invitarla a una buena comida cuando le den el alta. Ella se va y vuelve a quedarse solo muchas horas. De madrugada sueña con el perro que vió al salir de viaje. Ese perro cojo y perdido en medio de la amplitud y la desolación. Sueña que el perro tiene personalidad, pero una personalidad humana, no habla, pero actúa en su sueño a la manera de un hombre anciano. El le sigué, van caminando por unas calles vacias de una ciudad que seguramente no exista o que es la deformación de varias ciudades juntas que el conoce. En el sueño ve a la mujer que le ha ayudado, y sin preambulo y de manera anarquica hacen el amor. Se despierta de repente, agitado y con una sensación parecida al amor, piensa en la mujer y piensa que lleva dos meses sin acostarse con una mujer. Entonces se masturba. Le duele el cuerpo mientras lo hace, siente fatiga y seguramente sabe que no sea lo mas recomendable pero el sigue masturbandose pensando en la mujer. Así pasado un rato se vuelve a quedar dormido. A la mañana siguiente una enfermera que no es la misma del dia anterior vuelve a pasar, los médicos dicenq e debe seguir aún en observación. Se vuelve a quedar solo. No habl, porque no les entiende, con sus compañeros. Simplemente pasa las horas mirando el maletín y pensando en el porque de ese extraño destino.

sábado, noviembre 01, 2008

El comite de listos

Una vez finalizada la reunión hemos decidido varios asuntos sobre tu propia vida. Ahora tendrás que sentarte y escuchar lo que te tenemos que decir. Por un lado queda absolutamente prohibido cualquier viaje, creemos que no te convienen, que de ellos vienes siempre con cierta desasosiego, y al contrario de lo que tu crees estos te generan mucha insatisfacción, y ya sabes que lo que combatimos es tu propia insatisfacción. Salvo alguna ocasión muy justificada, los viajes quedan suspendidos seguramente por un largo periodo. Suspendida también tu manía de escribir guiones para películas que jamás se van a realizar. Inicialmente como afición no nos parecía mal, pero ni tienes el talento necesario, ni te aporta nada. Aún no hemos leido el primer guión con cierto interes. Se te ven demasiado las influencias, pecan un poco de pretenciosos y honestamente no deberías seguir, no ya sólo por nuestra propia recomendación sino por un puro ejercicio de honestidad contigo mismo. No eres guionista. Tus historias son innecesarias. En estos próximos tres meses se van a acabar los encuntros pseudo literarios con ese grupito con el que quedas a veces a hablar de libros. Los libros de los que se hablan son panfletos vacios, no necesitas mas basura para esa cabecita que tienes plagada de pajarillos, pero no ya sólo pajarillos al uso, no, tú cabeza está llena de pájaros borrachos. Nosotros te iremos dando los libros que debes leer, los libros que hemos acordado como los grandes libros y que toda persona debe leer, no te conviene desviarte de ese camino de la buena literatura y no de ese montón de literatos de medio pelo, jugueteadores de estructuras pero cabezas sin ideas ni emociones. Hemos decidido a su vez que lo que te conviene es entregarte con algo mas de pasión a tu tarea diaria. Esta genera mas respeto sobre tu figura que cualquiera de esas actividades extras a las que te dedicas y que tan poco te aportan. En el trabajo hemos percibido que no estás centrado, debes hacerlo con mas ganas. Reconocelo, en tu trabajo eres bueno, no te desvies de lo que se te da bien. Nosotros te vemos con mayor objetividad qe tú. Tu piensas que esas tareas externas te aportan mas de lo que tu te crees, tu tienes talento para lo otro, nosotros lo vemos mucho mas claro. COmprendemos esa falta de perspectiva por tu parte, mucha gente pierde la perspectiva, confunde lo que se le da bien y lo que le gustaria hacer bien. HEmos planeado muchas cosas mas, nuestro estudio ha sido absolutamente riguroso y hemos sacado conclusiones muy positivas de como queremos redirigir tu destino, pero de momento y por hoy vamos a dejarlo en estos primeros consejos y estas opiniones sabias sobre tu vida. Seguro te serviran de mucha ayuda. Mañana volveremos a hablar sobre tu destino. Descansa pues

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